Tácticas

De

Enseñanza

 

 

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización. 

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a: 

 

 

Harvestime International  Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr. 

Madera, California 93637, 

USA 

 

 

 

© Harvestime International  Institute

 

 

 

 

 


CONTENIDO

 

 

Cómo Usar Este Manual, 3

Sugerencias Para el Estudio en Grupo, 3

Introducción, 5

Objetivos del Curso, 6

        

 

1. Una Introducción A Enseñanza, 7

 

2. Un Maestro Venido De Dios: La Misión, 17

 

3. Un Maestro Venido De Dios: El Mensaje - Parte I, 29

 

4. Un Maestro Venido De Dios: El Mensaje - Parte II, 34

 

5. Un Maestro Enviado Por Dios: Los Métodos - Parte I, 51

 

6. Un Maestro Enviado Por Dios: Los Métodos - Parte II, 63

 

7. Ayudas Didácticas, 78

 

8. Analizando El Público, 84

 

9. Declarando Objetivos, 98

 

10. Planeando la Lección, 105

 

11. Evaluación, 117

 

12. Selección del Plan de Estudios, 123

 

13. Enseñando a Los Estudiantes Analfabetos, 132

 

14. Adiestrando Maestros, 136

 

15. Una Introducción A Predicación, 143

 

16. Planeando Un Sermón, 151

 

Respuestas de la Sección “Prueba Personal”, 165

 

 

 

 


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de: 

 

Objetivos:  Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección. 

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo.  Memorícelo. 

 

Contenido del Capítulo:  Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.   

 

Prueba Personal:  Haga esta prueba después de que usted terminar de  estudiar el capítulo.  Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual.  Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.  

 

Para Estudio Adicional:  Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio. 

 

Examen Final:  Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso.  En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado. 

 

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera Actualizada. 

 

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo:  Abra con oración e introducciones.  Conozca y matricule a los estudiantes. 

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones. 

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento. 

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual. 

 

Haga La Primera Tarea:  Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo. 

 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual.  Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración. 

 

Revisión:  Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión. 

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza.  Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes. 

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado.  (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual). 

 

Para Estudio Adicional:  Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo. 

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso. 

 

 


MÓDULO: Multiplicación

CURSO: Tácticas de Enseñanza

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El asunto de este curso es "Tácticas de Enseñanza." "Enseñanza" es el acto de instruir a otra persona. La enseñanza bíblica incluye impartir el conocimiento y demostrar cómo aplicar ese conocimiento a la vida personal y ministerio. "Tácticas" son los métodos que logran una meta, propósito, u objetivo. En el ejército, el asunto de "tácticas" enseña a los soldados cómo usar sus armas para lograr una ventaja sobre el enemigo. El mismo es verdad en el mundo espiritual. Si nosotros aplicamos los métodos de Dios o Sus "tácticas", nosotros podemos conquistar a los enemigos espirituales que incluyen el mundo, la carne y Satanás con todo sus poderes.

 

En "Tácticas de Enseñanza" usted aprenderá a usar una gran arma espiritual. Esa arma es la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios (Efesios 6:17). Usted aprenderá tácticas de predicar y enseñar la Palabra de Dios con el propósito de derrotar al enemigo. Este curso usa la Palabra de Dios, la Biblia, como la revelación en que toda la enseñanza es basada. En la enseñanza Bíblica el maestro, el asunto, y los métodos deben todos estar en armonía con la Biblia.

 

Enseñar no es sólo la comunicación de doctrinas o informaciones. Los estudiantes deben experimentar a Dios, no sólo aprender informaciones sobre Él. Enseñar es la transmisión [impartir] tanto de la vida cuanto del estilo de vida. La vida a ser impartida a los estudiantes es la nueva vida en Jesucristo a través del nuevo nacimiento espiritual (Juan 3). El estilo de vida a ser impartido es aquel del Reino de Dios. Debemos enseñar a los estudiantes cómo vivir como "ciudadanos" en este Reino, mientras aprendiendo los privilegios y responsabilidades de su posición.

 

A veces, nosotros hemos estado satisfechos en pedir prestado los sistemas educativos artificiales, hechos por los hombres, en lugar de aprender y aplicar lo que la Palabra de Dios revela sobre la enseñanza. Este curso enfoca en el mensaje Bíblico y en los métodos de enseñar. Usted aprenderá y aplicará los métodos del maestro supremo, Jesucristo. Usted entenderá las funciones de Dios el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo en su enseñanza.

 

En este curso son dadas directrices para analizar el público, declarar objetivos, planear la lección, usar métodos de enseñanza diferentes, y evaluar su enseñanza. La relación entre enseñar y predicar se examina y se dan pautas para predicar mensajes Bíblicos. Usted también aprenderá a entrenar otros para enseñar y cómo adaptar su enseñanza a las personas analfabetas [aquellos que no pueden leer o escribir].

 

Si usted está tomando los cursos del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha en su orden sugerido, éste es el segundo curso del Módulo titulado "Multiplicación", un módulo que detalla cómo multiplicarse compartiendo con otros las verdades espirituales que usted ha aprendido. Otros cursos en el Módulo incluyen "Desarrollando Una Visión Mundial Bíblica", "Metodologías de Multiplicación", y "Principios de Poder."

 

 

 

 


OBJETIVOS DEL CURSO

 

Al concluir este curso usted será capaz de:

 

n Explicar la diferencia entre la posición de un maestro, el don de enseñar, y el orden a todos los creyentes para enseñar.

n Resumir la misión y métodos del maestro supremo, Jesucristo.

n Explicar las funciones del Padre, Hijo, y Espíritu Santo en la enseñanza.

n Usar métodos Bíblicos de enseñanza.

n Explicar la misión del maestro.

n Listar las calificaciones Bíblicas para maestros.

n Analizar el público.

n Declarar objetivos educacionales.

n Enseñar una lección Bíblica.

n Explicar la relación entre enseñar y predicar.

n Predicar un mensaje de la Biblia.

n Desarrollar y usar ayudas audio-visuales.

n Evaluar su enseñanza y predicación.

n Adiestrar otros para enseñar.

n Seleccionar y/o desarrollar un  plan de estudios Bíblico.

n Adaptar su enseñanza a aquellos que son analfabetos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Capítulo Uno

 

UNA INTRODUCCIÓN A ENSEÑANZA

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n Identificar una referencia del Nuevo Testamento que comisiona a los creyentes para enseñar.

n Definir las palabras "enseñar", "maestro", y "enseñanza."

n Explicar por qué nosotros necesitamos de maestros.

n Explicar la diferencia entre la posición de liderato del maestro y el don de enseñar.

n Identificar quién será enseñado.

n Identificar dos objetivos principales de enseñar.

n Listar las advertencias Bíblicas dadas a los maestros.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." (Mateo 28:19-20).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

¿Usted ha explicado alguna vez a otra persona algo que ella no sabía? ¿Acaso usted le mostró cómo hacer una cierta tarea? En ese caso, usted ya ha experimentado la enseñanza.

 

Usted puede estar preguntándose, "¿Por qué yo debo estudiar esta lección? ¿Por qué yo debo tomar un curso sobre “tácticas de enseñanza”? En este capítulo usted aprenderá por qué cada creyente debe saber enseñar. Usted aprenderá lo que quiere decir enseñar, los objetivos principales de enseñar, por qué se necesitan de maestros, y quién deberá ser enseñado.

 

Usted aprenderá la diferencia entre la posición de liderato de un maestro, el don de enseñar, y el orden general a todos los creyentes para enseñar. Usted también aprenderá sobre la seria responsabilidad de enseñar mientras usted estudia las advertencias Bíblicas especiales.

 

LA COMISIÓN PARA ENSEÑAR

 

Dios ordenó a Su pueblo que enseñasen Su Palabra desde el principio de la historia Bíblica:

 

"Estas palabras que yo te mando estarán en tu corazón. Las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas sentado en casa o andando por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:6-7).

 

La enseñanza de la Palabra de Dios era de la responsabilidad de cada creyente en los tiempos del Antiguo Testamento.

 

Después de Su muerte y resurrección y antes de volver al Cielo, Jesucristo dio algunas instrucciones importantes a Sus seguidores:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

Cada seguidor de Jesús debería enseñar "todas las naciones." Ellos deberían llevar las personas al arrepentimiento y bautismo en Cristo y entonces continuar instruyéndolas en "todas las cosas" que Jesús había enseñado.

 

Todos ésos que sirven al Señor deben ser "aptos" o "capaces" para enseñar otros:

 

“Pues el siervo del Señor... apto para enseñar...” (2 Timoteo 2:24).

 

Todos los creyentes maduros deben estar involucrados en enseñar otros. Pablo corrigió a algunos creyentes porque ellos eran espiritualmente inmaduros y no podrían enseñar:

 

“Debiendo ser ya maestros por el tiempo transcurrido, de nuevo tenéis necesidad de que alguien os instruya desde los primeros rudimentos de las palabras de Dios. Habéis llegado a tener necesidad de leche y no de alimento sólido” (Hebreos 5:12).

 

Estos creyentes no habían crecido espiritualmente para que ellos pudiesen enseñar otros. Ellos aún estaban en necesidad de enseñanza básica [la leche de la Palabra]. Cada creyente debe enseñar. Esto es por qué el asunto de enseñar es de interés a todo los Cristianos.

 

LA DEFINICIÓN DE ENSEÑANZA

 

La palabra "enseñar" quiere decir instruir, mostrar, demostrar, informar, impartir conocimiento, entrenar y guiar los estudios de otro. Un "maestro" es uno que enseña. "Enseñanza" es el acto de instruir y entrenar otros.

 

¿POR QUÉ NOSOTROS NECESITAMOS DE MAESTROS?

 

La enseñanza y predicación por los verdaderos creyentes son los métodos que Dios ha escogido para alcanzar las naciones con el Evangelio. Lea la historia del eunuco etíope [un líder de su nación] en Hechos 8:26-40. Este hombre estaba en el lugar espiritual correcto. Él estaba en Jerusalén dónde el gran templo de adoración estaba localizado (Hechos 8:27). Él estaba allí para el propósito correcto. Él había venido a rendir culto a (Hechos 8:27). Él estaba leyendo el libro correcto. Él estaba leyendo una porción de la Palabra de Dios en Isaías 53:7 (Hechos 8:30). Pero él todavía necesitaba a alguien para ayudarle a entender. Él necesitaba de un maestro. Dios envió a Felipe para instruirlo. El eunuco aceptó el Evangelio y fue bautizado en el agua.

 

Sin maestros, las personas no salvas son como ovejas sin un pastor. Ellas no entienden el camino a seguir:

 

“Cuando Jesús salió, vio una gran multitud y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor. Entonces comenzó a enseñarles muchas cosas” (Marcos 6:34).

 

Hasta los creyentes tienen problemas sin la enseñanza apropiada. Dios dijo...

 

"Mi pueblo es destruido porque carece de conocimiento” (Oseas 4:6).

 

LOS OBJETIVOS PRINCIPALES

 

Hay dos objetivos principales de la predicación y enseñanza bíblica: la evangelización y el discipulado. Dios usa a los creyentes, que son parte de Su Iglesia, para lograr estos objetivos.

 

La Iglesia es un grupo de personas que han oído y han respondido al llamado de Dios y han sido unidos por la fe en Jesucristo. Es constituida de todos los verdaderos creyentes que se han arrepentido del pecado y han aceptado a Jesús como el Salvador.

 

La Iglesia local es un grupo de creyentes que están organizados en una cierta área para lograr los propósitos de Dios en esa comunidad. Cada Iglesia local es parte de lo que el Nuevo Testamento llama de "el Cuerpo de Cristo." El "Cuerpo de Cristo" es la Iglesia, la cuál está compuesta de creyentes de todas las épocas y tiempos en todas las partes del mundo.

 

La Iglesia se llama "el Cuerpo de Cristo" porque ella es lo medio a través de que Dios logra Sus propósitos en el mundo hoy. Jesús es la cabeza de la Iglesia. Los creyentes son Su cuerpo, llevando a cabo los propósitos de Dios en la tierra.

 

El propósito principal de Dios en la tierra se describe en el libro de Efesios:

 

“Él nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, según el beneplácito que se propuso en Cristo, a manera de plan para el cumplimiento de los tiempos: que en Cristo sean reunidas bajo una cabeza todas las cosas, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra” (Efesios 1:9-10).

 

“En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia” (Efesios 1:7).

 

El propósito de Dios es que cada persona sea traída a una relación personal con Él a través de Jesús. Su método para lograr este propósito es usar la Iglesia:

 

“Todo esto es para que ahora sea dada a conocer, por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que realizó en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Efesios 3:10-11).

 

Cada creyente debe compartir el Evangelio de Jesucristo y llevar otros a una relación correcta con Dios. Esto se llama "evangelización."

 

Pero lea el versículo llave de esta lección de nuevo:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

Después de aceptar el mensaje del Evangelio, debe enseñarse a los nuevos creyentes "todas las cosas" que Jesús ordenó. Ellos deben aprender a vivir en el nuevo Reino de Dios de lo cuál ellos ahora son una parte. Este tipo de enseñanza se llama "discipulado." La evangelización y discipulado son los objetivos principales de la enseñanza y predicación bíblicas

 

¿QUIÉN NOSOTROS ENSEÑAMOS?

 

Nosotros enseñamos dos grupos principales de personas:

 

TODAS LAS NACIONES:

 

Nosotros debemos enseñar a los incrédulos. Cada persona en cada nación debe oír el Evangelio. Nosotros logramos esto a través de enseñar y predicar la Palabra de Dios:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

 

LOS HOMBRES FIELES:

 

Nosotros también debemos enseñar los hombres y mujeres "fieles” que se vuelven creyentes en Jesús...

 

“Y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:20).

 

Estas personas deben continuar el proceso de enseñar a otros:

 

“Lo que oíste de parte mía mediante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2:2).

 

Cada persona enseñada debe enseñar a otros que también puedan enseñar. Éste es el modelo de enseñanza continua que rápidamente se multiplica para extender el Evangelio a lo largo del mundo:

 

“El que recibe instrucción en la palabra comparta toda cosa buena con quien le instruye” (Gálatas 6:6).

 

LOS TIPOS DE MAESTROS

 

En el mundo hay muchos tipos de maestros. Hay maestros en las escuelas públicas a cada nivel, de la niñez hasta la edad de la universidad. Para cada trabajo hay maestros que pueden enseñar otros a realizar esa tarea o servicio especial. Pero cuando nosotros hablamos de maestros en este curso, nosotros no estamos hablando sobre maestros en el sistema mundano de educación. Nosotros estamos hablando de maestros que Dios pone en la Iglesia y de la tarea de instruir a los creyentes.

 

Usted ya ha aprendido que todos los creyentes deben enseñar el Evangelio a otros [evangelización] y enseñar a los nuevos creyentes [discipulado]. Para enseñar, Dios da dones especiales de enseñar a algunos creyentes además de esta comisión general:

 

“A unos puso Dios en la iglesia, primero apóstoles, en segundo lugar profetas, en tercer lugar maestros” (1 Corintios 12:28).

 

“Y él mismo constituyó a unos... maestros” (Efesios 4:11).

 

Hay muchas habilidades especiales que Dios da qué se llaman "dones espirituales." Estas habilidades permiten a los creyentes que logren los propósitos de Dios en el ministerio. Hay dos dones espirituales de enseñar. Hay una posición de liderato de maestro y un don de hablar enseñando.. Aquellos con estos dones tienen una habilidad especial de comunicar la Palabra de Dios eficazmente de tal manera que otros aprenden y aplican lo que se enseña. Su habilidad de instrucción va más allá de lo que cada creyente debe tener para la evangelización y discipulado. Ellos tienen una unción y se sienten un "llamado" o deseo ardiente para enseñar y predicar la Palabra de Dios.

 

Dios pone algunos de estos maestros en posiciones de liderato para guiar los asuntos de la iglesia. Hechos 13:1-4 ilustra la posición de liderato de enseñar. Otros son especialmente ungidos por Dios para enseñar, pero no tienen una posición de liderazgo en la Iglesia. Ellos sólo enseñan, ellos no gobiernan los asuntos de la iglesia.

 

Ni todos tenemos la posición de liderato del maestro. Ni todos tenemos el don espiritual de enseñar. Pablo escribió:

 

¿Acaso son todos apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos maestros?” (1 Corintios 12:29).

 

La respuesta a estas preguntas es "No." Ni todos tenemos estos dones espirituales. El Cuerpo de Cristo es similar al cuerpo humano. Cada persona tiene una posición diferente así como cada miembro de su cuerpo tiene una función diferente:

 

“Porque de la manera que en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, pero todos los miembros no tienen la misma función; así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero todos somos miembros los unos de los otros. De manera que tenemos dones que varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; si es de servicio, en servir; el que enseña, úselo en la enseñanza” (Romanos 12:4-7).

 

Es importante descubrir su don espiritual porque cuando el Cuerpo entero está trabajando adecuadamente, con cada persona en su lugar, los propósitos de Dios son cumplidos:

 

“De parte de él todo el cuerpo, bien concertado y entrelazado por la cohesión que aportan todas las coyunturas, recibe su crecimiento de acuerdo con la actividad proporcionada a cada uno de los miembros, para ir edificándose en amor” (Efesios 4:16).

 

Pero recuerda: aun que usted no tenga estos dones especiales de enseñar, Dios ha llamado a TODOS los creyentes para enseñar el Evangelio a todas las naciones en evangelización y para entrenar a los nuevos creyentes en el proceso de discipulado.

 

¿QUÉ NOSOTROS ENSEÑAMOS?

 

La Palabra de Dios es la autoridad en que todo la enseñanza Bíblica es basada. La revelación total de la Palabra de Dios debe ser enseñada. Cuando usted enseña la Palabra de Dios, usted no debe enseñar simplemente doctrina o la información precisa. Usted debe comunicar una vida y un estilo de vida. Usted comunica la vida de Jesús y busca traer a todos los hombres a la comunión con Él. Usted enseña el estilo de vida del Reino de Dios de que los nuevos creyentes se volvieron una parte. Pueden usarse otros libros y materiales de enseñanza, pero ellos siempre deben estar en armonía con la Palabra de Dios.

 

Después en este curso usted estudiará en más detalle el contenido de la enseñanza Bíblica mientras usted aprende lo que Jesús enseñó y lo que los líderes de la Iglesia Primitiva continuaron enseñando después de que Él volvió al Cielo.

PALABRAS DE ADVERTENCIA

 

Hay tres advertencias Bíblicas que Dios da sobre la enseñanza:

 

LA ENSEÑANZA DEBE SER BASADA EN LA PALABRA DE DIOS, NO EN LAS DOCTRINAS DE HOMBRES:

 

“Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de hombres” (Marcos 7:7).

        

Enseñar las reglas, mandamientos y doctrinas de hombres es "vano." Esto significa que es infructuoso y no logra ningún propósito bueno. La enseñanza bíblica no es basada en la sabiduría del hombre:

 

“De estas cosas estamos hablando, no con las palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, interpretando lo espiritual por medios espirituales” (1 Corintios 2:13).

 

La sabiduría de Dios logra Sus propósitos en las vidas de aquellos que son enseñados:

 

“....Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. A él anunciamos nosotros, amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre con toda sabiduría, a fin de que presentemos a todo hombre, perfecto en Cristo Jesús” (Colossenses 1:27-28).

 

LOS MAESTROS DEBEN VIVIR LO QUE ELLOS ENSEÑAN:

 

“Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas contra el robo, ¿robas? Tú que hablas contra el adulterio, ¿cometes adulterio? Tú que abominas a los ídolos, ¿cometes sacrilegio?” (Romanos 2:21-22) (también Vea Mateo 5:19).

 

Maestros deben vivir lo que ellos enseñan porque ellos serán juzgados con base en lo que ellos han enseñado:

 

“Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos juicio más riguroso” (Santiago 3:1).

 

Maestros deben tener conocimiento por experiencia propia de la Palabra de Dios. Esto significa que ellos deben entender a través de la experiencia [no simplemente del conocimiento de cabeza] lo que ellos están enseñando. Pablo habla de aquellos que...

 

“Queriendo ser maestros de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman con tanta seguridad” (1 Timoteo 1:7).

 

El entendimiento viene a través de la experiencia y aplicación de la Palabra de Dios en su propia vida.

 

HABRÁ MAESTROS FALSOS:

 

“Pero hubo falsos profetas entre el pueblo, como también entre vosotros habrá falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructivas, llegando aun hasta negar al soberano Señor que los compró, acarreando sobre sí mismos una súbita destrucción” (2 Pedro 2:1).

 

Algunos de estos maestros falsos atraerán grandes multitudes grandes porque ellos dicen lo qué las personas quieren oír:

 

“Porque vendrá el tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; más bien, teniendo comezón de oír, amontonarán para sí maestros conforme a sus propias pasiones, y a la vez que apartarán sus oídos de la verdad, se volverán a las fábulas” (2 Timoteo 4:3-4).

 

Muchos falsos maestros tendrán un motivo malo. Ellos enseñarán por la ganancia financiera:

 

“A ellos es preciso tapar la boca, pues por ganancias deshonestas trastornan casas enteras, enseñando lo que no es debido” (Tito 1:11).

 

Usted no debe aceptar las doctrinas de los falsos maestros:

 

“Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como ya lo hemos dicho, ahora mismo vuelvo a decir: Si alguien os está anunciando un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema” (Gálatas 1:8-9).

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Liste una referencia del Nuevo Testamento que comisiona a los creyentes a enseñar.

_____________________________________________________________________

 

3. Defina estas palabras:

 

Enseñar:______________________________________________________________

Maestro:______________________________________________________________

Ensenãnza:____________________________________________________________

 

4. ¿Por qué nosotros necesitamos de maestros?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. Explique la diferencia entre la posición de liderato del maestro y el don de enseñar.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. ¿Esta declaración es verdadera o falsa? "Todos los creyentes no tienen el dones o la posición de liderato de enseñanza, pero todos los creyentes deben enseñar." La declaración es _____________________________.

 

7. ¿Quién nosotros debemos enseñar?

_____________________________________________________________________

 

8. ¿Cuáles son los dos objetivos principales de la enseñanza Bíblica?

 

_____________________________ y _____________________________

9. Liste tres advertencias Bíblicas sobre enseñar discutidas en esta lección.

 

______________________ ________________________ ____________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. En 2 Pedro capítulo 2 y el libro de Judas se listan algunas de las características personales por las cuales nosotros podemos reconocer a los maestros falsos.