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Principios

De

Poder

 

 

 

 

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización. 

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a: 

 

 

Harvestime International  Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr. 

Madera, California 93637, 

USA

 

 

 

© Harvestime International  Institute

 

 

 


CONTENIDO

 

 

Cómo Usar Este Manual, 3

Sugerencias Para el Estudio en Grupo, 3

Introducción, 5

Objetivos del Curso, 6

 

 

1.   La Vida Después de la Religión, 7

2.   La Fuente de Poder, 17

3.   El Desafiante Engañador, 26

4.   "Nunca Un Hombre Habló Como Él", 38

5.   La Autoridad Delegada, 44

6.   Los Propósitos del Poder, 51

7.   Principio de Poder Uno: El Poder del Evangelio, 63

8.   Principio de Poder Dos:  El Poder del Espíritu Santo, 69

9.   Principio de Poder Tres: El Poder del Amor, 78

10.  Principio de Poder Cuatro: La Unción de Poder, 85

11.  Principio de Poder Cinco: Poder, Fe, y Obras, 96

12.  Principio de Poder Seis: Poder en el Nombre de Jesús, 102

13.  Principio de Poder Siete: El Poder de la Oración, 117

14.  Principio de Poder Ocho: El Poder de la Palabra, 137         

15.  Principio de Poder Nueve: Poder de la Autoridad, 145

16.  Principio de Poder Diez: El Poder de Su Resurrección, 155

17.  Principio de Poder Once: El Poder del Sufrimiento, 161      

18.  Cómo Experimentar el Poder de Dios, 176    

19.  Falta de Poder, 181

20.  Enfrentando Oposición, 188   

 

Respuestas de la Sección “Prueba Personal”, 194

 

 


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de: 

 

Objetivos:  Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección. 

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo.  Memorícelo. 

 

Contenido del Capítulo:  Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.   

 

Prueba Personal:  Haga esta prueba después de que usted terminar de  estudiar el capítulo.  Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual.  Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.  

 

Para Estudio Adicional:  Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio. 

 

Examen Final:  Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso.  En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado. 

 

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera Actualizada. 

 

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo:  Abra con oración e introducciones.  Conozca y matricule a los estudiantes. 

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones. 

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento. 

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual. 

 

Haga La Primera Tarea:  Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo. 

 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual.  Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración. 

 

Revisión:  Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión. 

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza.  Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes. 

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado.  (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual). 

 

Para Estudio Adicional:  Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo. 

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso. 


MÓDULO: Multiplicación

CURSO: Principios de Poder

 

INTRODUCCIÓN

 

Jesús dijo a los líderes religiosos de los tiempos del Nuevo Testamento...

 

“Erráis porque no conocéis las Escrituras, ni tampoco el poder de Dios” (Mateo 22:29).

 

La verdad del Evangelio es doble. Primero, es la Palabra de Dios como revelado en la Biblia Santa. Para conocer las Escrituras usted debe estudiar, debe entender, y debe aplicarlas.

 

Pero la verdad del Evangelio es más que de las Escrituras. También es el poder de Dios. Para conocer el poder de Dios usted debe entender y debe aplicar los principios de poder. El poder de Dios debe volverse una realidad en su vida a través de la experiencia.

 

La Iglesia Primitiva nació en una demostración del poder de Dios, no a través de grandes portavoces públicos o de debate teológico. Pablo escribió:

 

“Ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5).

 

Pablo reconoció que...

 

“Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (1 Corintios 4:20).

 

Jesús dejó a los creyentes con una gran misión de alcanzar el mundo con el Evangelio del Reino. Esta tarea no se logrará exclusivamente por palabras. Como en la iglesia primitiva, debe haber también una demostración del poder de Dios.

 

Muchas personas conocen la Palabra de Dios pero no han experimentado el poder de Dios. Ellas realmente no entienden el poder del Evangelio. Muchos ministros hoy son bien educados. Ellos predican con atrayentes palabras de la sabiduría del hombre, pero no hay ninguna demostración del Espíritu Santo y de poder.

 

En algunas iglesias el milagroso se ha reemplazado por el razonamiento humano que demanda una explicación lógica para todo lo que pasa. El poder se ha reemplazado por el debate teológico sobre si el milagroso es para hoy o sólo era para la iglesia primitiva. Cuando la razón y el debate toma el lugar del milagroso, el flujo de vida de Dios es reemplazado por la religión hecha por el hombre. Las personas han tenido su hartura de religión y de sus rituales acompañantes. Ellas quieren experimentar la realidad. Ellas necesitan dar testimonio de la manifestación visible del poder de Dios.

 

Si su fe es para estar firmada en el poder de Dios en lugar de la sabiduría del hombre, usted debe experimentar el mismo flujo de poder que la iglesia primitiva experimentó. Los creyentes en la iglesia primitiva...

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

Nosotros hemos hablado de trabajar para Dios. Nosotros planeamos nuestro ministerio y pedimos a Dios que lo bendiga. Pero el método Bíblico de ministerio eficaz es el Señor trabajando con nosotros, confirmando Su Palabra con las señales milagrosas.

 

El mundo no está interesado en lo que usted ha hecho para Dios. El mundo es atraído a Jesús cuando él ve resultados visibles del poder del Evangelio que ha cambiado su vida. El mundo es atraído por la demostración de poder espiritual mientras el Señor trabaja con usted para confirmar Su Palabra con las señales milagrosas.

 

Los principios de poder enseñados en este curso le permitirán que usted experimente el poder espiritual enseñado en la Biblia. Este curso contesta el lamento del corazón de aquellos que han tenido hambre por la realidad en lugar de la religión. Él lo moverá de ser un espectador a un demostrador del poder de Dios.

 

 

 

 

 

OBJETIVOS DEL CURSO

 

Al concluir este curso usted será capaz de:

 

n       Identificar la fuente del verdadero poder espiritual.

n       Reconocer el poder falso del enemigo.

n       Resumir los poderes delegados por Dios a Jesucristo.

n       Recibir la autoridad delegada por Jesús a los creyentes.

n       Identificar los propósitos bíblicos para el poder espiritual.

n       Explicar y aplicar los siguientes principios de poder:

§         El poder del Evangelio

§         El poder del Espíritu Santo

§         El poder del amor

§         La Unción de poder

§         Poder, Fe, y Obras

§         El nombre de Jesús

§         El poder de la oración

§         El poder de la Palabra

§         Ejercer autoridad mientras bajo de autoridad

§         El poder de Su resurrección

§         El compañerismo de Su sufrimiento

n       Explicar cómo tener el poder de Dios en su vida y ministerio.

n       Identificar las razones para los fracasos del poder.

n       Enfrentar la oposición y vencer a Satanás cuando él desafía su autoridad espiritual.

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo Uno

 

LA VIDA DESPUÉS DE LA RELIGIÓN

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir los Versículos Llaves de memoria.

n       Explicar la diferencia entre la religión y la verdadera demostración del poder de Dios.

n       Identificar las estructuras de poder mundanas.

n       Dar una referencia bíblica que explica la diferencia entre el poder mundano y el bíblico.

n       Definir el poder bíblico.

n       Definir la autoridad bíblica.

n       Identificar las fuerzas sobrenaturales que son las fuentes del poder espiritual.

n       Identificar las dos partes de cada promesa bíblica.

n       Listar los pasos para poseer las promesas de Dios.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“¡Oh Dios, tú eres mi Dios! Con diligencia te he buscado; mi alma tiene sed de ti. Mi cuerpo te anhela en tierra árida y sedienta, carente de agua. Te he contemplado en el santuario, para admirar tu poder y tu gloria” (Salmos 63:1-2).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Así como hay un sueño engañoso y un calor que viene sobre un hombre que está muriendo de frío por helar hasta la muerte, así también sucede en el mundo del espíritu. Hay un estupor y una actitud indiferente cuando las personas están muriendo espiritualmente.

 

La religión es el esfuerzo del hombre para conocer Dios. Es rituales y regulaciones, trabajos y palabras sin poder. La religión trae la muerte espiritual.

 

El poder de Dios es la demostración visible de Su deseo de revelarse al hombre. El poder espiritual es el Reino de Dios en acción. Trae la vida espiritual.

 

Muchos han experimentado la religión. Ellos han se unido a varios cultos y denominaciones. Estas organizaciones los han calmado en una actitud espiritual indiferente. Ellos no han experimentado el poder del Evangelio que puede cambiar sus vidas. Ellos están derrotados y descorazonados, enfermos y heridos. Ellos están muriendo espiritualmente. Su lamento del corazón es como aquel del Salmista David que escribió...

 

“¡Oh Dios, tú eres mi Dios! Con diligencia te he buscado; mi alma tiene sed de ti. Mi cuerpo te anhela en tierra árida y sedienta, carente de agua. Te he contemplado en el santuario, para admirar tu poder y tu gloria” (Salmos 63:1-2).

 

Estas personas necesitan experimentar la vida después de la religión.

 

TIPOS DE PODER

 

Hay muchos tipos de poder en el mundo hoy:

 

El poder político es celebrado por aquellos en el comando de organizaciones, tribus, pueblos, ciudades, estados, provincias y naciones enteras.

 

El poder intelectual resulta en nuevas invenciones, creaciones literarias y musicales, y el establecimiento de instituciones educativas.

 

El poder físico es poseído por los hombres fuertes, muchos de los cuales se vuelven atletas profesionales.

 

El poder financiero es celebrado por los banqueros y hombres de negocios que lideran las corporaciones y los grandes imperios financieros.

 

El poder militar es usado por los grandes ejércitos para defender y ganar nuevos territorios.

 

El poder de la energía sirve al hombre de muchas maneras que van desde un simple fuego al calor, sirviendo una ciudad entera de electricidad.

 

El poder religioso resulta en las grandes denominaciones y culturas religiosas

 

Todos éstos son grandes poderes trabajando en nuestro mundo hoy. Pero el llamado de Jesús no es al poder mundano. Es al poder espiritual. Él un poder que no pregunta "¿Cómo yo puedo ser servido?", pero "¿Cómo yo puedo servir?"

 

DIFERENCIA EN LA ESTRUCTURA

 

Jesús explicó la diferencia entre la estructura de poder del mundo y del Reino de Dios. Él dijo:

 

“Entonces Jesús los llamó y les dijo: --Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos. Entre vosotros no será así. Más bien, cualquiera que anhele ser grande entre vosotros será vuestro servidor; y el que anhele ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo. De la misma manera, el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:25-28).

 

El llamado de Jesús es para dejar el poder mundano por el poder espiritual que es dado con el propósito de servir a un mundo que sufre y que está perdido y agonizante.

 


PODER ESPIRITUAL

 

Cuando nosotros hablamos de poder en este curso nosotros no estamos hablando sobre denominaciones religiosas u organizaciones religiosas hechas por el hombre. Nosotros no estamos hablando de la autoridad delegada a través de un voto por la mayoría. No es la autoridad dada por un título u oficina. No es poder basado en educación o habilidad.

 

Cuando nosotros hablamos de poder en este curso, nosotros estamos refiriéndonos al concepto bíblico de poder espiritual. El significado bíblico de la palabra "poder" es energía espiritual, habilidad, fuerza, y vigor. Es una fuerza sobrenatural que produce obras y milagros poderosos.

 

Una palabra similar, "autoridad", también se usa en este curso. Como en la Biblia, ella se relaciona estrechamente a y tiene el significado similar a la palabra "poder." La autoridad se refiere al poder legal y justo para actuar en nombre de otro. Tomar la autoridad es la acción de demostrar el poder. Es poseer del derecho para ejercer el poder delegado dentro de los límites definidos.

 

FUERZAS DE PODER ESPIRITUAL

 

Hay diversas fuerzas sobrenaturales operativas en el poder espiritual. La fuente bíblica de poder espiritual es el Dios vivo y verdadero, que es revelado en la Biblia Santa. Dios es una Trinidad, una persona compuesta de Dios el Padre, Dios el Hijo Jesucristo, y Dios el Espíritu Santo. Dios el Padre es la fuente del poder:

 

“Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de Dios; y las que hay, por Dios han sido constituidas” (Romanos 13:1).

 

Dios ha delegado el poder a Su Hijo, Jesucristo:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18).

 

Jesús ha delegado el poder espiritual a los creyentes. Este poder es experimentado a través del Espíritu Santo:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Hay otra fuerza de poder espiritual, pero es una fuerza negativa. Es la fuente de poder espiritual maligna y responsable para la brujería, hechicería, y todas las otras prácticas malignas. Esa fuerza es Satanás. Satanás es un poder espiritual, pero su poder es maligno, no bueno:

 

“Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales” (Efesios 6:12).

 

Usted aprenderá más sobre esto en "El Desafiante Engañador" del poder de Dios en el Capítulo Tres de este curso.

 

LA DEMOSTRACIÓN DE PODER

 

Cuando Jesús empezó Su ministerio público, era un ministerio de milagros. Su ministerio no tuvo éxito debido a su gran organización. Él empezó con doce discípulos y acabó con once. No tuvo éxito debido a la popularidad. En el fin, todos se volvieron contra Él, incluyendo Sus propios seguidores. Su ministerio tocó las multitudes debido a la demostración de poder:

 

“Y se asombraban de su enseñanza, porque su palabra era con autoridad” (Lucas 4:32).

 

“Todos quedaron asombrados y hablaban entre sí diciendo: --¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?” (Lucas 4:36).

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

La iglesia primitiva nació en una demostración de poder. Ellos dijeron...

 

"... ¡Estos que trastornan al mundo entero también han venido acá!” (Hechos 17:6).

 

La iglesia primitiva afectó ciudades y naciones enteras, pero ella no lo hizo exclusivamente por los predicadores. Las personas escucharon y sus vidas fueron cambiadas porque ellas testimoniaron de la demostración del poder de Dios:

 

“Cuando la gente oía y veía las señales que hacía, escuchaba atentamente y de común acuerdo lo que Felipe decía. Porque de muchas personas salían espíritus inmundos, dando grandes gritos, y muchos paralíticos y cojos eran sanados; de modo que había gran regocijo en aquella ciudad” (Hechos 8:6-8).

 

Cuando Pedro vino a Lida, él encontró un hombre nombrado Eneas que había estado postrado en cama durante ocho años...

 

“Pedro le dijo: "Eneas, ¡Jesucristo te sana! Levántate y arregla tu cama." De inmediato se levantó, y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor” (Hechos 9:34-35).

 

En Jope, Pedro levantó de los muertos una mujer nombrada Dorcas. Cuando este milagro tuvo lugar...

 

“Esto fue conocido en todo Jope, y muchos creyeron en el Señor” (Hechos 9:42).

 

Cada demostración milagrosa del poder de Dios enfocó la atención en el Señor Jesucristo. Cada encuentro de poder producía multiplicación de la iglesia.

 

Influencia política no es lo que nosotros necesitamos para alcanzar el mundo con el Evangelio. La iglesia primitiva no tenía bastante influencia para sacar Pedro de la prisión, pero ella tenían bastante poder para orar.

 

Más predicadores no es lo que alcanzará el mundo. La iglesia primitiva oró durante días, predicó unos minutos, y se salvaron 3,000 almas (Hechos 1-2). Hoy nosotros oramos diez minutos, predicamos diez días de reavivamiento, y vemos sólo treinta que son salvos.

 

Más dinero para el ministerio no asegura alcanzar el mundo con el mensaje del Evangelio. Mientras es verdad que dinero es importante a la obra del ministerio, el no es lo que esencial más necesario.

 

Cuando Pedro y Juan pasaron por la puerta del templo en Jerusalén, un mendigo cojo pidió unas monedas. Pedro y Juan no tenían siquiera esta cantidad pequeña de fondos. Pero ellos dieron lo que ellos tenían:

 

“Pero Pedro le dijo: --No tengo ni plata ni oro, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda! Le tomó de la mano derecha y le levantó. De inmediato fueron afirmados sus pies y tobillos, y de un salto se puso de pie y empezó a caminar. Y entró con ellos en el templo, caminando, saltando y alabando a Dios” (Hechos 3:6-8).

 

Lo qué ellos tenían era poder y autoridad en el nombre de Jesús. Ellos no tenían ningún presupuesto de publicidad para llegar a la ciudad de Jerusalén. Ellos no tenían ningún folleto impreso o Biblias, ninguna red de televisión. Pero ellos tenían el poder. A través de la demostración del poder de Dios, la ciudad entera fue afectada por el mensaje del Evangelio (Hechos 3-4).

 

La Iglesia Primitiva comprendió que el Evangelio del Reino no sólo era de palabra pero de poder:

 

“Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (1 Corintios 4:20).

 

EL PODER DE OPCIÓN

 

Cuando Dios creó el mundo, Él hizo muchos tipos diferentes de criaturas. Él hizo animales, peces, insectos, y pájaros (Génesis 1).

 

Pero la mayor creación de Dios fue el hombre, que fue creado en Su propia imagen. El hombre es único entre todas las criaturas porque él tiene un cuerpo, alma, y espíritu. Él fue creado para rendir culto a Dios y tener compañerismo con el verdadero y viviente Dios (Génesis 2-3).

 

El hombre, por la creación, es el compañero de un milagro operado por el Padre, el verdadero y viviente Dios. El hombre, dotado con el soplo de Dios y hecho en Su imagen, tiene una capacidad para el poder diferente de cualquier otro ser creado. La esfera de la operación de milagros debe ser la esfera natural del hombre.

 

El hombre tiene la mente más poderosa y inteligente de todas las criaturas de Dios. El hombre tiene el poder de opción. El hombre puede escoger hacer el bueno o el malo. Él puede escoger obedecer a Dios o Satanás.

 

La primera tentación del hombre por Satanás en el Jardín de Edén enfocó en este poder de opción (Génesis 3). Al pecar, una naturaleza básica de pecado ha pasado de Adán y Eva a toda la humanidad debido a una opción errada.

 

LA BASE DEL PODER ESPIRITUAL

 

Si el hombre desea experimentar el verdadero poder espiritual, él debe escoger servir a Dios. Desde que todos son pecadores, todos están en necesidad de perdón:

 

“Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

 

El perdón pasa por el arrepentimiento y creencia en Jesucristo:

 

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9).

 

El arrepentimiento del pecado es la base para el poder espiritual. Usted no puede experimentar el poder de Dios si usted permanece en la muerte espiritual del pecado.

 

Cuando los discípulos estaban predicando en una ciudad, un hombre nombrado Simón dio testimonio del poder de Dios en acción. Él ofreció el dinero a Pedro y dijo:

 

“Diciendo: --Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba el Espíritu Santo” (Hechos 8:19).

 

Pedro contestó:

 

“Y sabéis que no he rehuido el anunciaros nada que os fuese útil, y el enseñaros públicamente y de casa en casa, testificando a los judíos y a los griegos acerca del arrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Señor Jesús. Ahora, he aquí yo voy a Jerusalén con el espíritu encadenado, sin saber lo que me ha de acontecer allí; salvo que el Espíritu Santo me da testimonio en una ciudad tras otra, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones” (Hechos 8:20-23).

 

El arrepentimiento es la base de todo verdadero poder espiritual. Usted nunca experimentará el poder de Dios a menos que usted haya experimentado el arrepentimiento primero. La salvación del pecado es la más gran demostración del poder de Dios.

 

Dios no vierte Su poder a través de vasos pecadores. Él no trabaja a través de personas que intentan mejorar sus vidas a través del auto-esfuerzo (Mateo 9:16-17). Dios demuestra Su poder a través de vasos santos que se han arrepentido y han estado sirviéndolo.

POSEYENDO LAS PROMESAS

 

A los creyentes es prometido el poder espiritual. Pero hay dos partes en cada promesa de Dios:

 

La promesa: El contenido, las palabras exactas y el significado de la promesa.

 

La posesión de esa promesa: Usted no puede usar lo que usted no posee. Usted debe reivindicar las promesas de Dios para que ellas se vuelvan en realidad en su vida.

 

¿Cómo usted reivindica las promesas de Dios? Aquí están los pasos:

 

1. USTED DEBE ESCOGER HACER ASÍ:

 

Usted tiene el poder para aceptar la promesa de Dios, lo rechazar, o lo ignorar. Muchas personas han rechazado la promesa de poder espiritual. Ellas creen que era sólo para la Iglesia Primitiva. Otros lo han ignorado. Ellos leyeron las promesas en la Biblia, pero no actúa sobre ellas. Estas personas no tienen la demostración del poder de Dios en sus vidas porque ellas han ejercido su propio poder de opción y no han reivindicado la promesa.

 

Siempre que hay una promesa en la Palabra de Dios que no se cumple en su vida eso no significa ella no es verdad o que no es para usted. No interprete la Biblia basándose en su propia experiencia. Simplemente porque usted no ha experimentado una promesa de Dios no significa ella no es una verdadera y válida promesa. La promesa de poder es un don de Dios. Pero usted debe escoger aceptar ese don o no.

 

2. USTED DEBE ENTENDER LOS PRINCIPIOS:

 

Para poseer cualquier promesa bíblica, usted debe entender los principios en que ella es basada. Las promesas de Dios siempre son basadas en ciertos principios que siempre involucran una contestación del hombre.

 

Por ejemplo, muchas promesas de Dios son basadas en el principio “sí / entonces”. Dios dice "Si usted hace esta cierta cosa, entonces usted recibirá la promesa." (Vea Deuteronomio 28 para un ejemplo de este principio).

 

Para experimentar la promesa de poder espiritual, usted debe entender los principios bíblicos de poder. En el mundo natural, es similar a leer las instrucciones que vienen con un producto para aprender a operarlo propiamente o como usar una receta para aprender a preparar una cierta comida.

 

3. USTED DEBE APLICAR LOS PRINCIPIOS:

 

Alguien puede darle un presente encantador en el mundo natural. Usted puede escoger aceptarlo. Viene con las instrucciones. Usted puede leer las instrucciones y puede entenderlos completamente. Pero a menos que usted use las instrucciones para operar el don, el producto aún es inútil a usted.

 

Mera comprensión los principios bíblicos de poder enseñados en este curso no es bastante. Usted debe aplicar estos principios a su propia vida y ministerio.

 

MÁS ALLÁ DE LA BENDICIÓN AL PODER

 

Muchos creyentes no experimentan el poder porque ellos nunca consiguen ir más allá del punto de la bendición espiritual. El Espíritu Santo empieza a mover en ellos y ellos sienten gran alegría. Ellos pueden expresarlo cantando, gritando, bailando, o llorando. Ellos son bendecidos por Dios y responden emocionalmente.

 

No hay nada errado con esto. La Biblia está llena con tales experiencias espirituales. Pero Dios quiere mover Su pueblo más allá del punto de bendición a la esfera de poder espiritual, más allá de la emoción a la demostración.

 

Hay una historia en el Antiguo Testamento que ilustra esta verdad. También ilustra el vínculo entre una promesa y la posesión de esa promesa. La nación de Israel viajó durante muchos meses, desde el Egipto a través del desierto hasta la tierra que Dios les prometió. Cuando ellos alcanzaron el borde de esta tierra prometida, Moisés envió espías para explorar la tierra. Diez de los espías volvieron con un informe negativo. Ellos dijeron que había gigantes en la tierra y no había ninguna manera de Israel podría entrar para poseer la tierra. Sólo dos espías instaron a las personas que entrasen en la tierra y la poseyesen como Dios había prometido.

 

Israel escogió escuchar al informe negativo. Debido a esto, aunque fue sólo una jornada de once días de dónde ellos se acamparon a la Tierra Prometida, Israel llevó cuarenta años para hacer la jornada (Deuteronomio 1:2).

 

Dios trajo Israel hasta el punto de la bendición. Ellos estaban en el borde de la Tierra Prometida. El poder de Dios estaba disponible para conquistar al enemigo. Pero Israel se negó a avanzar en el poder de Dios. No había nada errado con la promesa. El problema fue la negativa de Israel para poseerla.

 

Usted no debe detenerse cuando usted consigue llegar a un punto de bendición en su vida. Usted debe irrumpir para la esfera del poder espiritual. Si usted no hace eso, usted continuará vagando en un desierto espiritual de existencia seca, impotente.

 

Usted debe mover más allá del punto de bendición a la esfera de poder. Usted debe hacerse un demostrador en lugar de un espectador; un hacedor en lugar de sólo un oyente. Cuando usted hace eso, usted experimenta el verdadero fluir del poder de Dios. Usted experimentará una fuerza de vida y unción qué usted nunca antes conoció. Usted experimentará la vida después de la religión.

 

PERSONAS ORDINARIAS

 

Usted puede pensar que usted no puede experimentar este poder porque le falta la debida educación. Quizá usted no posea credenciales ministeriales con ninguna denominación. Usted puede vivir en un pueblo lejano de una universidad cristiana y usted es incapaz de obtener una educación escolar bíblica.

 

Ningunas de estas cosas son necesarias para usted recibir el poder espiritual. La Palabra de Dios está llena con ejemplos de hombres y mujeres ordinarios que fueron usados por Dios de maneras poderosas:

 

Abraham... mintió sobre Sara, que era su esposa, debido al miedo, todavía él fue usado por Dios para fundar la gran nación de Israel.

 

Moisés... no era un portavoz bueno y mató a un egipcio en la ira, todavía Dios lo usó para llevar una nación entera de dos millones de personas a la tierra prometida.

 

Pedro... sumergió mientras caminando sobre el agua, siempre decía la cosa errada en el momento errado, y al fin negó que él conocía a Jesús... todavía este pescador ordinario se levantó y dio un testimonio poderoso en el día de Pentecostés que produjo la salvación de 3,000 almas.

 

Gedeón... una hombre joven escondido en temor para trillar el grano de la cosecha fue llamado para liberar una nación entera de los opresores.

 

Rey David... practicó adulterio, tomó la esposa de otro hombre y asesinó este mismo hombre, todavía él fue el mayor Rey de Israel y fue llamado de un hombre según el propio corazón de Dios.

 

Pedro y Juan... los dos eran pescadores pobres y no tenían ningún dinero o educación, pero el poder sanador de Dios fluyó a través de ellos para revolver ciudades enteras.

 

El Apóstol Pablo... él dijo que sus cartas eran poderosas, pero su presencia corporal débil y su discurso pobre (2 Corintios 10:10).

 

Jacob... era un engañador, mentiroso, y maquinador. Pero cuando Dios lo tocó, él se volvió un "príncipe con poder con Dios y con los hombres."

 

¡Si se puede confiar a hombres como éstos el poder espiritual con Dios y con los hombres, usted también puede, a pesar de sus fracasos humanos! Dios llama a hombres y mujeres ordinarios y los hace extraordinarios. Él no le ve como usted ve a sí mismo. Él no lo ve como otros lo miran. Dios le ve como usted puede volverse cuando Él dotarlo con poder espiritual. Dios usa personas ordinarias, lo que la Biblia llama de "vasos de barro". La razón por que Él hace eso es...

 

“... para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros” (2 Corintios 4:7).

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

________________________________________

 

2. ¿Cuál es la diferencia entre la religión y la demostración del poder de Dios?

________________________________________

 

3. Nombre algunas estructuras de poder mundanas listadas en esta lección.

________________________________________

 

4. ¿Qué referencia bíblica explica la diferencia entre las estructuras de poder mundanas y bíblicas?

________________________________________

 

5. Dé las definiciones bíblicas para el poder y autoridad.

________________________________________

 

6. Identifique las fuerzas sobrenaturales que son la fuente de poder espiritual.

________________________________________

 

7. ¿Cuáles son las dos partes de cada promesa Bíblica?

_______________________________ y ______________________________

 

8. Liste tres pasos cedidos en esta lección, para poseer las promesas de Dios.

________________________________________

________________________________________

 

9. La base del poder espiritual es ___________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. El primer registro bíblico de un hombre siendo dotado con el poder espiritual es Jacob. Fue dicho que él tenía poder con Dios y con los hombres. Estudie el registro de esta experiencia en Génesis 32 y Oseas 12:3-4. Escriba un resumen de lo que usted aprendió en estos pasajes:

________________________________________

 

2. Jesús rechazó el poder mundano. Vea Lucas 4:1-13, Juan 6:15, y Juan 7:2-6. Escriba un resumen de lo que usted aprendió en estos pasajes:

________________________________________

 

 


Capítulo Dos

 

LA FUENTE DE PODER

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar la fuente de poder.

n       Listar ocho maneras en que Dios revela Su poder en la tierra.

n       Dar una referencia bíblica que explica por qué Dios revela Su poder en la tierra.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: que en Dios hay fortaleza [poder]” (Salmos 62:11).

 

INTRODUCCIÓN

 

Para entender los principios de poder adecuadamente nosotros debemos empezar en el exacto inicio. Nosotros debemos descubrir la fuente de poder. La fuente de algo es su principio o lugar de origen. Este capítulo presenta el verdadero y vivo Dios, que es revelado en la Biblia Santa como la fuente de todo el poder. David escribió:

 

“Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: que en Dios hay fortaleza [poder]” (Salmos 62:11).

 

Cuando Dios repite algo es porque eso es muy importante.

 

LA FUENTE DE PODER

 

Antes de nada más existir, había Dios. Génesis 1 y 2 registra el principio del mundo y de todos los seres vivientes. Dios hizo la tierra por Su poder:

 

“El hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría y extendió los cielos con su inteligencia” (Jeremías 10:12).

 

“Con mi gran poder y mi brazo extendido hice la tierra, al hombre y a los animales que están sobre la faz de la tierra, y la he dado a quien me place” (Jeremías 27:5).

 

“Porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16).

 

Desde que Dios creó todas las cosas, no hay nada más allá del alcance de Su poder:

 

 "¡Oh Señor Jehovah! He aquí que tú has hecho el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Nada hay que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

 

Dios es la fuente de poder detrás de todas las cosas en su estado presente:

 

“Digno eres tú, oh Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder; porque tú has creado todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas." (Apocalipsis 4:11).

 

“Porque de él y por medio de él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén” (Romanos 11:36).

 

“A éstos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes. Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios” (Hebreos 1:3).

 

Dios tiene los tiempos y estaciones en Su poder:

 

“El les respondió: --A vosotros no os toca saber ni los tiempos ni las ocasiones que el Padre dispuso por su propia autoridad” (Hechos 1:7).

 

La tierra y todo lo que a contiene pertenecen al Señor:

 

“De Jehovah es la tierra y su plenitud, el mundo y los que lo habitan” (Salmos 24:1).

 

En Génesis 14:22, en el original, Dios es llamado del poseedor de los Cielos y de la tierra. Poseer algo es tener poder sobre él.

 

Hay muchos reinos y gobiernos en este mundo. Pero el Reino de Dios es soberano. Esto significa que Él gobierna sobre todos:

 

“Jehovah estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todo” (Salmos 103:19).

 

“Tuyos son, oh Jehovah, la grandeza, el poder, la gloria, el esplendor y la majestad; porque tuyas son todas las cosas que están en los cielos y en la tierra. Tuyo es el reino, oh Jehovah, y tú te enalteces como cabeza sobre todo. Las riquezas y la honra provienen de ti. Tú lo gobiernas todo; en tu mano están la fuerza y el poder, y en tu mano está la facultad de engrandecer y de fortalecer a todos” (1 Crónicas 29:11-12).

 

Desde que Dios creó al hombre, sólo Él tiene el poder sobre el espíritu del hombre:

 

“No hay hombre que tenga poder sobre el hálito de vida, como para retenerlo, ni hay poder sobre el día de la muerte. No hay tregua en semejante guerra, ni la impiedad librará a los que la poseen” (Eclesiastés 8:8).

 

Dios tiene el poder para conservar aquellos señalados para morir:

“Llegue a tu presencia el gemido de los presos. Conforme a la grandeza de tu brazo, preserva a los sentenciados a muerte” (Salmos 79:11).

 

Dios es quien da poder al débil:

 

“Da fuerzas al cansado y le aumenta el poder al que no tiene vigor” (Isaías 40:29).

 

“Temible eres, oh Dios, en tu santuario. El Dios de Israel es quien da poder y vigor a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!” (Salmos 68:35).

 

El poder de Dios no es afectado por el poder o falta del poder del hombre:

 

"¡Oh Jehovah, no hay otro como tú para ayudar tanto al poderoso como al que no tiene fuerzas!” (2 Crónicas 14:11).

 

Dios tiene el poder para librar. La Biblia está llena con registros de cómo Dios libertó sobrenaturalmente las personas en tiempos de necesidad. Se encuentran dos buenos ejemplos en el libro de Daniel. Lea cómo Dios libertó Sus siervos del horno de fuego en Daniel 3 y de los leones en Daniel 6.

 

Su poder es ilimitado:

 

“Jehovah es lento para la ira y grande en poder...” (Nahúm 1:3)

 

Su poder es sublime:

 

“El Todopoderoso, a quien no podemos alcanzar, es sublime en poder y en justicia. Es grande en rectitud; no oprime” (Job 37:23).

 

El poder de Dios es eterno. Pablo escribió que Dios...

 

“El único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver. A él sea la honra y el dominio eterno. Amén” (1 Timoteo 6:16).

 

En el libro final de la Biblia nosotros leímos de un evento futuro en el Cielo cuando...

 

“El templo se llenó de humo por la gloria de Dios y por su poder, y nadie podía entrar en el templo hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles” (Apocalipsis 15:8).

 

"¡Amén! La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!" (Apocalipsis 7:12).

 

“Después de estas cosas, oí como la gran voz de una enorme multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios” (Apocalipsis 19:1).

 

Repetidamente, desde el inicio hasta el fin, la Biblia enfatiza que Dios es la fuente del poder.

CÓMO DIOS REVELA SU PODER

 

La Biblia es un registro de cómo Dios revela Su poder en la tierra. Aquí están las varias maneras en que Dios revela Su poder:

 

LA NATURALEZA:

 

Dios se ha revelado en la naturaleza. Las plantas y animales, valles y montañas, aguas y desiertos, e incluso los cielos, todos son señales visibles de Su poder creativo:

 

“¡Aleluya! ¡Alabad a Dios en su santuario! ¡Alabadle en su poderoso firmamento!” (Salmos 150:1).

 

“Tú eres el que afirmas las montañas con poder, ceñido de poderío. Tú eres el que sosiegas el estruendo de los mares, el estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos” (Salmos 65:6-7).

 

Dios está en el viento, mar, y montañas:

 

“Levantó en el cielo el viento del oriente, y trajo el viento del sur con su poder” (Salmos 78:26).

 

“Jehovah es lento para la ira y grande en poder. De ninguna manera dará por inocente al culpable. Jehovah marcha en el huracán y en la tempestad; las nubes son el polvo de sus pies. Reprende al mar y hace que se seque, y reseca todos los ríos. Basán y el Carmelo se marchitan; se marchita la flor del Líbano. Las montañas se estremecen delante de él, y las colinas se derriten. Ante su presencia queda desolada la tierra, el mundo y todos los que lo habitan” (Nahúm 1:3-5).

 

Él controla todos los elementos de la naturaleza:

 

“Cuando él emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos. El hace subir la neblina desde los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos." (Jeremías 10:13).

 

Job, capítulos 38-40, proporciona un registro detallado de cómo Dios se revela en el mundo de la naturaleza. Dios ha revelado Su poder tan claramente en la naturaleza que los hombres no tienen ninguna excusa por no creer en Él:

 

“Porque lo invisible de él--su eterno poder y deidad-- se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas; de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20).

 

SU PALABRA ESCRITA:

 

Desde el inicio hasta el fin, la Palabra escrito de Dios revela Su poder. Ella abre con Su poder para crear. Ella cierra con Su poder para destruir, juzgar, y recrear. Entre Génesis y Apocalipsis, la Palabra de Dios registra constantemente Su poder operando en el mundo y en las vidas de los hombres y mujeres.

 

No solamente las historias registradas en la Palabra de Dios reflejan Su poder, pero las palabras en que ellas se dicen son poderosas:

 

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

 

EL JUICIO:

 

Los actos de juicio de Dios revelan Su poder. Su poder primero se demostró en juicio cuando Él juzgó Adán y Eva después de su pecado (Génesis 3).

 

Él se reveló en un nivel mayor cuando Dios destruyó el mundo entero con un diluvio por los días de Noé (Génesis 6-9).

 

La Biblia es un registro incesante del poder de Dios revelado a través del juicio del pecado. Él envió el juicio sobre Su pueblo cuando él pecó. Él también envió el juicio sobre las naciones malignas. Usted puede leer sobre esto en el libro de Jueces y en los libros escritos por los profetas.

 

Cada vez que Dios envió el juicio, Él indicó claramente que su propósito era que las personas conociesen Su poder (para un ejemplo, vea Éxodo 7:17).

 

LA REDENCIÓN:

 

A lo largo de la historia, Dios reveló Su poder en actos milagrosos de redención.

 

Aunque Dios juzgó Adán y Eva, Él proveyó un camino de salvación (Génesis 3:15). Aunque Él destruyó la tierra con un diluvio, Él proporcionó un arca de salvación (Génesis 6-9).

 

Dios liberó Israel de la esclavitud en Egipto a través de Su poder:

 

“Y por cuanto él amó a tus padres y escogió a sus descendientes después de ellos, te sacó de Egipto con su presencia, con su gran poder” (Deuteronomio 4:37).

 

Dios levantó a jueces, reyes, y profetas quienes Él usó para libertar Su pueblo de la mano del enemigo. Nehemías dijo de Israel:

 

“Ellos son tus siervos y tu pueblo, a quienes redimiste con tu gran poder y con tu poderosa mano” (Nehemías 1:10).

 

Cada vez que Dios libertó Su pueblo, Él tenía un propósito. Ese propósito era revelar Su poder:

 

“Sin embargo, los libró por amor de su nombre, para dar a conocer su poder” (Salmos 106:8)

 


JESUCRISTO:

 

El mayor plan de redención de Dios se reveló en Jesucristo a través de quien todos los hombres podrían libertarse de una por todas del pecado.

 

El poder de Dios se reveló a través de las profecías sobre el nacimiento de Jesús y en Su nacimiento milagroso. Él fue evidente en la vida, enseñanza, y ministerio del Señor así como en Su muerte y resurrección.

 

La mayor revelación del poder de Dios estaba en Jesucristo:

 

“Oí una gran voz en el cielo que decía: ¡Ahora ha llegado la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo! Porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios” (Apocalipsis 12:10).

 

En Capítulo Cuatro de este curso usted estudiará en detalle cómo se reveló el poder de Dios en Jesucristo.

 

EL ESPÍRITU SANTO:

 

Jesús prometió a Sus seguidores:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Hechos 2 es el registro de la venida del Espíritu Santo, enviado por Dios como Jesús había prometido. A través del Espíritu Santo Dios continúa revelando Su poder. Usted aprenderá cómo mientras usted estudia el poder del Espíritu Santo después en este curso.

 

LAS SEÑALES SOBRENATURALES:

 

Usted ya ha aprendido que Dios reveló Su poder a través del juicio y de la redención de Su pueblo. Pero Dios también revela Su poder de otras maneras sobrenaturales. "Sobrenatural" significa más allá del poder del mundo natural. Es algo que no puede hacerse por el poder del hombre.

 

El poder de Dios se ha revelado a través de las curas milagrosas, las liberaciones del poder de los demonios, la resurrección de los muertos... incluso a través de fuego que desciende del Cielo. La Biblia entera es un registro de señales sobrenaturales de Dios que revelan Su poder. El poder de Dios aún hoy se revela a través de cosas así.

 

LOS CREYENTES:

 

Jesús dijo que tales señales poderosas serían hechas por Dios a través de los creyentes:

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán." (Marcos 16:17-18).

 

Desde el principio de Su Palabra escrita, Dios trabajó en esta tierra a través de hombres y mujeres. El hombre tiene una capacidad para el poder diferente de cualquier otro ser creado. El juicio de Dios vino a través de los hombres y mujeres malos. La redención vino a través de los jueces, profetas, y reyes piadosos, y finalmente a través de Jesucristo.

 

Cuando Jesús vino a la tierra para manifestar el poder de Dios en la forma humana Él nació de una mujer. La mayor redención de todas, la redención del pecado, vino a través de uno hecho en forma de hombre.

 

Después de que Jesús volvió al Cielo Dios continuó demostrando Su poder en la tierra a través de los hombres y mujeres. El libro de Hechos registra el poder de Dios en operación a través de los creyentes.

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

El poder de Dios se demostró a través del poder del Evangelio que cambia vidas de hombres y mujeres. Se demostró en los milagros de sanidad y liberación. Su poder se mostró a pesar de sufrimiento y persecución.

 

Siempre que Dios levanta a un hombre o ministerio es con el propósito de mostrar Su poder. Dios dijo a Moisés:

 

“Pero por esto mismo te he dejado con vida, para mostrarte mi poder y para dar a conocer mi nombre en toda la tierra” (Éxodo 9:16).

 

Dios continúa revelando Su poder hoy a través de creyentes que son parte de la verdadera Iglesia. Él demuestra Su poder a través de los líderes especiales que Él pone en la Iglesia y a través de dones espirituales dados a los creyentes. Usted estudiará más sobre esto en el Capítulo Cinco, “La Autoridad Delegada."

 

POR QUÉ DIOS REVELA SU PODER

 

¿Por qué Dios revela Su poder en la tierra? ¿Por qué Él muestra las señales milagrosas a la humanidad? Hay muchos propósitos para el poder de Dios en operación en el mundo. Usted estudiará éstos en Capítulo Seis "Los Propósitos Del Poder."

 

Pero los muchos propósitos del poder de Dios pueden resumirse en un propósito mayor. Este propósito, desde el principio del tiempo, era redimir la humanidad pecadora a través de Jesucristo. El propósito de la revelación de Su poder es atraer a todos los hombres a Él a través de Jesús:

 

“El nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, según el beneplácito que se propuso en Cristo, a manera de plan para el cumplimiento de los tiempos: que en Cristo sean reunidas bajo una cabeza todas las cosas, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra” (Efesios  1:9-10).

“Conforme al propósito eterno que realizó en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Efesios 3:11).

 

OTROS NIVELES DE AUTORIDAD

 

Dios es la fuente de todo el poder. Él es la autoridad suprema y la más alta en el universo.

Dios ha establecido otros niveles de autoridad en el mundo. Él dio la autoridad a Su Hijo, Jesucristo. Él da la autoridad a los creyentes a través del Espíritu Santo. Dios ha establecido niveles de autoridad en la sociedad, gobierno, negocio, casa, y en la iglesia. Estos niveles de autoridad son todos importantes. Para entender principios del poder espiritual propiamente usted debe reconocer la estructura de autoridad establecida por Dios. Usted estudiará cada uno de estos más tarde en este curso.

 

Pero primero, atención debe ser dado a una verdad importante que se revela en la Biblia. Aunque Dios es la fuente de poder, su autoridad no será siempre incontestable. Los niveles de autoridad que Él también ha establecido en el mundo no serán incontestables. Hay fuerzas malignas que desafían la autoridad de Dios. Ellas no son de forma alguna una amenaza a Su autoridad, pero no obstante ellas constantemente emprenden una guerra contra Él. Si usted incorpora en su vida los "Principios de Poder" bíblico entonces usted será desafiado por estas mismas fuerzas. El capítulo siguiente, "El Desafiante Engañador," trata con este asunto.

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. ¿Cuál es la "fuente" de algo?

________________________________________

 

3. ¿Quién es la fuente de todo el poder?

________________________________________

 

4. Liste ocho maneras en que Dios revela Su poder en la tierra.

______________________________   ______________________________

______________________________   ______________________________

______________________________   ______________________________

______________________________   ______________________________

 

5. ¿Esta declaración es Verdadera o Falsa? "Dios es el único poder en el universo. No hay ningún otro nivel de poder." La declaración es _________________________.

 

6. Dé una referencia de la Escritura que explica el propósito principal de Dios al revelar Su poder en la tierra.

________________________________________

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. David fue el mayor Rey que gobernó la nación de Israel en la vida. Él reconoció Dios como la fuente de todo el poder:

 

2 Samuel 22:33; Salmos 59:11,16; 62:11; 63:2; 65:6; 68:35; 78:26; 79:11; 90:11; 106:8; 110:3; 111:6; 145:11; 150:1.

 

Resuma lo que usted aprendió de estas Escrituras:

________________________________________

________________________________________

________________________________________

________________________________________

 

2. David expresó un deseo personal relacionado al poder de Dios. ¿Cuál fue el deseo que él expresó en Salmos 71:18?

________________________________________

 

3. Mientras usted estudia la Biblia, guarde un registro de cómo Dios revela Su poder a través de:

 

         La Naturaleza                             Jesucristo

         El Juicio                                     El Espíritu Santo

         La Redención                              Las Señales Sobrenaturales

         Su Palabra Escrita                       Los Creyentes

 

 

 


Capítulo Tres

 

EL DESAFIANTE ENGAÑADOR

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir los Versículos Llaves de memoria.

n       Identificar a Satanás como el desafiante engañador del verdadero poder de Dios.

n       Explicar lo que significa " espíritus de maldad en los lugares celestiales."

n       Resumir cómo Satanás imita el poder de Dios a través de los espíritus de maldad en los lugares celestiales.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Y no es de maravillarse, porque Satanás mismo se disfraza como ángel de luz. Así que, no es gran cosa que también sus ministros se disfracen como ministros de justificación, cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:14-15).

 

INTRODUCCIÓN

 

En el último capítulo usted aprendió que Dios es la fuente de poder y sobre las maneras en que Él revela Su poder en la tierra. Pero el gran poder de Dios no será siempre incontestado. Hay una lucha de poder que sigue en el mundo hoy. No es una guerra de carne y sangre. Es un desafiante engañador que se rebela contra Dios.

 

EL DESAFIANTE ENGAÑADOR

 

Satanás constantemente está desafiando el poder de Dios en el universo. Él es el desafiador engañador porque él no propone ninguna amenaza real a Dios. Pero esto no fue siempre así. Satanás originalmente fue creado por Dios como un ángel bonito nombrado Lucifer. Lea sobre su estado y posición original en Ezequiel 28:12-17.

 

Pero Satanás se rebeló contra el poder y autoridad de Dios. Él quiso ser como el propio Dios. Usted puede leer la historia de su rebelión en Ezequiel 28:17 e Isaías 14:12-15. Dios podría tener golpeado a Satanás y matarlo por tal rebelión. Pero si Él hubiera derrumbado al primer enemigo de esta manera, habría habido la posibilidad de otra rebelión y la historia del Cielo sería obscurecida con desastres similares.

 

En cambio, Dios expulsó a Satanás del Cielo y permitió que sus reivindicaciones de poder tuviesen completo juicio en la tierra. Dios también expulsó otros ángeles que habían participado en la rebelión de Satanás. Ellos son ahora los ángeles malos conocidos como "demonios" o "diablos" en operación en el mundo hoy.

 

Poco después que Dios creó al primer hombre y mujer, la batalla empezó en la tierra. Usted puede leer del primer desafío en Génesis capítulo 3. La caída de Adán y Eva en el pecado estaba arraigada en la rebelión contra la autoridad y poder de Dios. Adán y Eva buscaron conocimiento igual al de Dios. Con tal conocimiento vendría el poder.

Desde este tiempo, Satanás ha desafiado la autoridad de Dios en la tierra. A través del pecado, Satanás busca atraer a los hombres y mujeres a la obediencia a él en lugar de Dios. El curso del Instituto Tiempo de Cosecha, "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual", trata con el asunto de Satanás en detalle. Si usted está tomando los cursos del Instituto en su orden sugerido, usted ya ha estudiado este curso. Si no, nosotros sugerimos que usted lo obtenga para ayudar a entender este enemigo y las estrategias espirituales específicas para vencer su poder.

 

Uno de los métodos principales de Satanás en desafiar el poder de Dios es falsificarlo. Una falsificación es una imitación de algo y su propósito es engañar. Por ejemplo, la moneda falsa se parece con el dinero real. Los delincuentes lo pasan adelante a otros como dinero real para engañarlos.

 

Satanás falsifica el poder de Dios. Él imita el poder de Dios para engañar las personas. Él usa sus ángeles (los demonios) para ayudarle a lograr esta meta. Satanás y sus demonios a veces aparecen como bueno en lugar del mal. Nosotros somos advertidos:

 

“Y no es de maravillarse, porque Satanás mismo se disfraza como ángel de luz. Así que, no es gran cosa que también sus ministros se disfracen como ministros de justificación, cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:14-15).

 

En los último días en la tierra, esta imitación del poder de Dios por Satanás aumentará. A través de las señales y maravillas, él engañará muchos:

 

“El advenimiento del inicuo es por operación de Satanás, con todo poder, señales y prodigios falsos, y con todo engaño de injusticia entre los que perecen, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto, Dios les enviará una fuerza de engaño para que crean la mentira” (2 Tesalonicenses 2:9-11).

 

Esta Escritura revela cómo Satanás trabaja. Él falsifica el poder de Dios con "todo poder, señales y prodigios falsos." La única manera que usted puede descubrir su falsificación es por la verdad de la Palabra de Dios.

 

LOS PRINCIPADOS Y PODERES

 

“Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra poderes, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares altos”[1] (Efesios 6:12).

 

El hombre es cogido en medio de este conflicto de Satanás que se rebela contra el poder de Dios. Nosotros estamos comprometidos en una lucha de poder con los poderes invisibles de Satanás. Pero el poder de Dios es mayor que los "tronos, dominios, principados o autoridades" (Colosenses 1:16) y mayor que todos "los principados y autoridades en los lugares celestiales" (Efesios 6:12). Pero usted necesita estar alerta al poder engañoso de Satanás que falsifica el poder de Dios. Usted debe ser consciente de...  

 

LOS ESPÍRITUS DE MALDAD EN LOS LUGARES CELESTIALES

 

Cuando Pablo habla de "la maldad en los lugares celestiales", él está refiriéndose a espíritus malignos que han infiltrado en los sistemas religiosos del mundo. Satanás ha organizado su organización maligna para imitar la verdadera Iglesia de Dios. En algunos casos él tiene congregaciones que realmente son conocidas como "La Iglesia de Satanás" o "Espiritualistas." Él ha preparado una forma de culto en los “lugares altos” de la religión organizada.

 

Satanás también ha establecido su sistema exactamente en la verdadera Iglesia a través de personas malignas que tienen "entrado encubiertamente" (Judas 4). Satanás tiene imitadores exactamente en la Iglesia que demuestran el poder, pero no es el poder de Dios. La estructura que Satanás ha establecido en los lugares “altos” de la religión es basada en la imitación y decepción.

 

SATANÁS TIENE SU PROPIA TRINIDAD:

 

Dios es una trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo. La trinidad de Satanás incluye a Satanás él, la bestia, y un profeta falso.

 

SATANÁS TIENE SU PROPIA IGLESIA:

 

Dios estableció la verdadera Iglesia conocida como "el Cuerpo de Cristo" de lo cuál Jesús es la cabeza:

 

“Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros suyos” (1 Corintios 12:27).

 

Satanás tiene su propia iglesia que se llama "sinagoga de Satanás":

 

“Yo conozco tu tribulación y tu pobreza--aunque eres rico--, y la blasfemia de los que dicen ser judíos y no lo son; más bien, son sinagoga de Satanás” (Apocalipsis 2:9).

 

El nombre "sinagoga de Satanás" no siempre se usa abiertamente, pero su sinagoga se establece en cualquier lugar en que el verdadero Evangelio del Señor Jesucristo no se predica.

 

SATANÁS TIENE UNA DOCTRINA:

 

Dios tiene una doctrina que se revela en Su Palabra Santa, la Biblia:

 

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza...” (2 Timoteo 3:16).

 

La doctrina de Satanás se llama "la doctrina de demonios":

 

“Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).

 

La doctrina de demonios es cualquier enseñanza presentada como verdad que no está de acuerdo con la Palabra escrito de Dios.

SATANÁS TIENE UN SISTEMA DE SACRIFICIO:

 

Romanos 12.1 dice que nos presentemos a Dios como un sacrificio viviente. Esto significa que nosotros debemos nos rendir en obediencia total a Dios. Satanás también exige sacrificios:

 

“Al contrario, digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios, y no a Dios. Y yo no quiero que vosotros participéis con los demonios” (1 Corintios 10:20).

 

Satanás exige obediencia total de cuerpo, alma, y espíritu. Hay cultos de sacrificios dirigidos exactamente donde los hombres y mujeres se dedican al servicio de Satanás. El sacrificio de sangre de humanos y animales también es practicado.

 

SATANÁS TIENE SU PROPIA COMUNIÓN:

 

El partimiento del pan de la comunión y del vino fue empezado por Jesús como una manera de recordar Su sacrificio por los pecados de toda la humanidad en la cruz (1 Corintios 11:23-34). Satanás falsifica esto con su propio servicio de comunión:

 

“No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios. No podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios” (1 Corintios 10:21).

 

SATANÁS TIENE MINISTROS:

 

Dios llama a algunos creyentes para servir como pastores y ministrar a Su Iglesia proclamando el Evangelio (1 Corintios 12:28). Satanás también tiene ministros:

 

“Y no es de maravillarse, porque Satanás mismo se disfraza como ángel de luz. Así que, no es gran cosa que también sus ministros se disfracen como ministros de justificación, cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:14-15).

 

Los ministros de Satanás proclaman su “evangelio” qué es contrario al Evangelio del Señor Jesucristo:

 

“No es que haya otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:7-8).

 

Simplemente porque un mensaje se entrega con un estilo poderoso de presentación no significa que es un mensaje del verdadero Evangelio.

 

SATANÁS TIENE UN TRONO:

 

Dios tiene un trono en el Cielo. Satanás también tiene un trono, aunque no nos dicen su localización exacta:

 

“La bestia que vi era semejante a un leopardo; sus pies eran como de oso, y su boca como la boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono y grande autoridad” (Apocalipsis 13:2).

 

SATANÁS TIENE ADORADORES:

 

Hay muchos que se rinden culto al verdadero Dios. Satanás también tiene los adoradores:

 

“Y adoraron al dragón porque le había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia diciendo: ¿Quién es semejante a la bestia, y quién puede combatir contra ella?" (Apocalipsis 13:4).

 

Algunos adoradores de Satanás pretenden ser seguidores de Jesús:

 

“El campo es el mundo. La buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno. El enemigo que la sembró es el diablo. La siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles” (Mateo 13:38-39).

 

Satanás mezcla la "semilla" mala con la "semilla" buena (los verdaderos creyentes).

 

SATANÁS TIENE PROFETAS:

 

Dios ha puesto a los profetas en la iglesia, hombres que son ungidos para traer un mensaje directo de Él a la iglesia (1 Corintios 12:28). Satanás también tiene los falsos profetas:

 

“Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos” (Mateo 24:11).

 

SATANÁS TIENE MAESTROS:

 

Dios ha ungido a algunas personas como maestros para explicar Su Palabra a otros (1 Corintios 12:28). Pero todos los maestros no son de Dios. Satanás tiene falsos maestros que extienden su doctrina maligna:

 

“Pero hubo falsos profetas entre el pueblo, como también entre vosotros habrá falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructivas, llegando aun hasta negar al soberano Señor que los compró, acarreando sobre sí mismos una súbita destrucción. Y muchos seguirán tras la sensualidad de ellos, y por causa de ellos será difamado el camino de la verdad. Por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Desde hace tiempo su condenación no se tarda, y su destrucción no se duerme” (2 Pedro 2:1-3).

 

Los maestros de Satanás traen "herejías destructivas," enseñanzas que son falsas y que causan división. Ellos hablan mentiras y son expertos a mezclar verdad y error de un modo que hace el error aceptable.

 


SATANÁS TIENE LOS APÓSTOLES:

 

Un apóstol es una persona que extiende el Evangelio y establece las iglesias (1 Corintios 12:28). Satanás también tiene apóstoles que hacen su trabajo a lo largo del mundo. Ellos engañan a las personas imitando los verdaderos apóstoles:

 

“Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos disfrazados como apóstoles de Cristo” (2 Corintios 11:13).

 

Los apóstoles de Satanás se vuelven líderes de cultos falsos e se infiltran en las iglesias e incluso se vuelven los líderes en las iglesias.

 

SATANÁS LEVANTA FALSOS CRISTOS:

 

Satanás ha imitado al Señor Jesucristo incluso levantando a falsos Cristo. Jesús advirtió:

 

“Respondió Jesús y les dijo: --Mirad que nadie os engañe; porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: Yo soy el Cristo, y engañarán a muchos” (Mateo 24:4-5).

 

Estos falsos Cristos pueden usar el nombre de Jesús. Ellos pueden hacer muchas señales y maravillas. Pero ellos son imitadores del poder de Dios.

 

SATANÁS TIENE UN SISTEMA DE COMUNICACIÓN:

 

La Biblia es un registro de cómo Dios habló al hombre en los tiempos pasados. Dios continúa hablando a los hombres hoy. Satanás también habla al hombre. Sus primeras palabras a los humanos resultaron en su caída en el pecado (Génesis capítulo 3).

 

Los creyentes oran a Dios con respecto a sus necesidades. Dios responde a la oración del justo (Santiago 5:16). Los seguidores de Satanás oran a él y se comunican con los espíritus malignos. A veces Satanás responde con eventos sobrenaturales como voces, objetos en movimiento, ruidos, etc. Satanás tiene real poder y puede demostrar este poder visualmente en nuestro mundo.

 

Dios tiene se comunicado con el hombre a través de Su Palabra escrita, la Biblia. El mensaje de Satanás también ha sido comunicado a través de la palabra escrita por las revistas, libros, películas, y músicas malignas. La comunicación de Dios a través de Su Palabra escrita y hablada provee dirección al hombre en los asuntos de la vida.

 

Satanás tiene un sistema de falsa dirección logrado a través de los métodos como los siguientes:

 

Astrología y horóscopo: Qué usan las estrellas para predecir los eventos y dar dirección. 

 

Lecturas de hojas de té, cuadros, choques en la cabeza, la palma de la mano y bola de cristal. La formación de las hojas de té, las líneas en la mano humana, bolas de cristal y cuadros son invocados para dar dirección.

 

Brujería: Usando los hechizos, las pociones, los encantos, los rituales, las sesiones de espiritismo, las adivinaciones, los métodos de suerte, visiones, sorteos, y los métodos no bíblicos similares para recibir la dirección.

 

SATANÁS TIENE PODER SOBRENATURAL:

 

Jesús prometió poder sobrenatural a sus seguidores después de que ellos recibiesen el llenar del Espíritu Santo (Actos 1:8). Satanás también da poder y autoridad sobrenatural (Apocalipsis 13:2). Sus demonios crean fuerza y energía sobrenatural. Satanás da tanto poder como autoridad (Apocalipsis 13:2), como hizo Jesús. Satanás puede realizar muchas señales y milagros sobrenaturales:

 

“Pues son espíritus de demonios que hacen señales, los cuales salen a los reyes de todo el mundo habitado para congregarlos para la batalla del gran día del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 16:14).

 

Jesús dijo:

 

“Muchos me dirán en aquel día: ¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas? Entonces yo les declararé: Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!” (Mateo 7:22-23).

 

Nota que Jesús dijo "NUNCA OS HE CONOCIDO." Estas personas con sus demostraciones impresionantes de poder NUNCA fueran de Dios. Ellas eran falsificaciones engañosas.

 

EL PODER MAYOR

 

Satanás es de verdad un desafiante imitador. Él tiene una organización poderosa. Sus seguidores pueden hacer actos poderosos. Jesús advirtió de su poder:

 

“Pero yo os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber dado muerte, tiene poder de echar en el infierno. Sí, os digo: A éste temed” (Lucas 12:5).

 

Pero Dios tiene el poder mayor. Jesús dijo:

 

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido, porque el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

 

Usted aprenderá en el próximo capítulo cómo Jesús vino con gran poder y autoridad para destruir las obras malignas de Satanás. Usted aprenderá en los capítulos más adelante cómo Jesús delegó a los creyentes poder sobre todo el poder del enemigo.

 

ENFRENTANDO EL DESAFIANTE ENGAÑADOR

 

Aquí están algunas directrices bíblicas para enfrentar el poder del desafiante engañador:

 


RECONOZCA QUE SATANÁS ES UN IMITADOR:

 

El primer paso para vencer el poder de Satanás es reconocer que Satanás imita el poder de Dios.

 

USE EL DISCERNIMIENTO:

 

Hay un don especial del Espíritu Santo llamado “discernimiento de espíritus”. Es una habilidad rara dada por Dios para discernir el espíritu de otra persona inmediatamente y saber si ellos son buenos o malignos. Si usted tiene este don espiritual, úselo para determinar si los espíritus de las personas son de Dios o de Satanás.

 

Si usted no tiene este don, Dios ha proporcionado otros métodos de detección. 2 Pedro 2 y Judas listan las características de las personas con espíritus seductores para ayudarle a identificarlos. No importa todo lo espiritual o poderosa que una persona pueda presentarse, evalúela con base en la Palabra de Dios.

 

EVALÚE EL SOBRENATURAL POR EL FRUTO:

 

Porque Satanás imita el poder de Dios a través de las manifestaciones sobrenaturales de milagros, señales, y maravillas, Dios ha proporcionado una manera de evaluar los ministerios. Jesús comparó los hombres a árboles fructíferos:

 

“El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos.

Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:18, 20).

 

Satanás puede imitar los dones espirituales y el poder de Dios, pero él no tiene ninguna imitación para una vida santa que exhibe el fruto del Espíritu Santo que incluye...

 

“... amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23).

 

Evalúe los ministerios por el fruto espiritual en lugar de las manifestaciones sobrenaturales de poder.

 

ESTUDIE LA PALABRA DE DIOS:

 

Para reconocer las doctrinas falsas de los maestros, apóstoles, profetas, y ministros de Satanás, usted debe conocer lo que se enseña en la Palabra de Dios. Pablo dijo a Timoteo:

 

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

 

Aunque Pablo era un gran líder espiritual en la iglesia primitiva, los creyentes en la ciudad de Berea verificaron todo lo que él dijo por la Palabra escrita de Dios:

 

“Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra ávidamente, escudriñando cada día las Escrituras para verificar si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).

 

Para evitar ser engañado por el poder de Satanás, examine todo lo que se enseña en la luz de la Palabra de Dios. Evalúe las vidas de aquellos que están enseñando doctrinas poderosas o realizando señales y maravillas.

 

No acepte cualquier enseñanza, doctrina, revelación, o milagro que no están en armonía con la Palabra de Dios. El poder de Satanás atrae a menudo a los creyentes a través de la así llamada "nueva revelación especial de la verdad." Las personas reivindican sueños especiales, aparecimientos de ángeles, visiones, voces, u otros eventos del sobrenatural. Pero Pablo advirtió:

 

“No es que haya otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:7-8).

 

No acepte cualquier así llamada “profecía” que no está en relación correcta con la fe (Romanos 12:6) y qué no viene a suceder (Deuteronomio 18:22). No acepte cualquier revelación que lo distancia de Dios y de la verdad de Su Palabra (Deuteronomio 13:1-5):

 

“El hombre que se desvía del camino del entendimiento irá a parar en la compañía de los muertos” (Proverbios 21:16).

 

EVITE TODA INFLUENCIA SATÁNICA:

 

Dios advirtió Israel para evitar todo tipo de influencia Satánica:

 

“Echaréis de vuestra presencia a todos los habitantes de la tierra, destruiréis todas sus esculturas, destruiréis todas sus imágenes de fundición y devastaréis todos sus lugares altos” (Números 33:52).

 

Lea las instrucciones adicionales que Dios cedió en Deuteronomio 18:9-14. Israel no debería tener ningún contacto con la obra de Satanás en cualquier forma.

 

Destruya algo que usted posee que tiene algo con la brujería o con la obra del diablo. Esto incluye ídolos, talismanes, pociones, fetiches, bola de cristal, juegos, dispositivos del adivinar, y otros artículos similares. Destruya cualquier literatura y música maligna que no glorifican Dios. Esto es lo qué personas hicieron en el Nuevo Testamento cuando ellas se volvieron creyentes:

 

“Asimismo, un buen número de los que habían practicado la magia trajeron sus libros y los quemaron delante de todos. Calcularon su valor y hallaron que era de 50.000 monedas de plata” (Hechos 19:19).

 

No gaste tiempo en lugares dónde hay influencia maligna. La Biblia registra que Dios se manifestó en lugares especiales como el templo del Antiguo Testamento y el aposento alto de una casa en el Día de Pentecostés. Es igualmente verdad que el poder Satánico puede manifestarse en lugares especiales dedicados al mal. Esto incluye lugares dónde se muestran cuadros malignos, bebidas y ocurre comportamiento rebelde, sesiones de espiritismo están siendo practicadas, el culto de Satanás está ocurriendo – en cualquier parte en que prácticas pecadoras están sucediendo. Evite tales ambientes, porque el poder de Satanás allí es especialmente fuerte. Usted no puede orar, "Y no nos mestas en tentación", y entonces se colocar en semejante lugar:

 

“Al contrario, digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios, y no a Dios. Y yo no quiero que vosotros participéis con los demonios” (1 Corintios 10:20).

 

No se asocie con falsos líderes, maestros, profetas, ministros o apóstoles:

 

“Apartaos de toda apariencia de mal” (1 Tesalonicenses 5:22).

 

RECONOZCA QUE EL PODER DE DIOS ES MAYOR QUE SATANÁS:

 

La organización de Dios, la verdadera iglesia, es más poderosa que la de Satanás:

 

“Aun todas las cosas las sometió Dios bajo sus pies y le puso a él por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo” (Efesios 1:22-23).

 

“Todo esto es para que ahora sea dada a conocer, por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales” (Efesios 3:10).

 

Jesús es la cabeza de la Iglesia. Los creyentes son el cuerpo. Si todas las cosas (incluso Satanás y su estructura religiosa) están bajo los pies de Jesús, entonces ellos también están bajo nuestros pies porque nosotros somos el cuerpo. "Bajo los pies" significa que ellos están bajo el poder y autoridad que Dios ha delegado a nosotros. Jesús dijo que nosotros tenemos el poder sobre "todo el poder del enemigo" (Lucas 10:19). Esto incluye la maldad espiritual en los lugares altos. Satanás y sus organizadores desafían el poder de Dios, pero ellos no son ciertamente una amenaza a Él o a Su pueblo. ¡La Iglesia está demostrando actualmente el poder de Dios a estos principados y poderes malignos!

 

APRENDA LOS PRINCIPIOS DE PODER BÍBLICOS:

 

Usted estudiará los principios bíblicos en este curso. Si usted entiende los principios del poder de Dios, usted no se engañará por las falsas operaciones de Satanás.

 

 
PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

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2. ¿Qué significa "la maldad espiritual en los lugares altos?"

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3. Resuma todo lo que usted se recuerda de la falsificación del poder de Dios por Satanás a través de la maldad espiritual en los lugares altos.

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4. Liste ocho estrategias bíblicas cedidas en este capítulo para superar el poder del desafiante imitador.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 
PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Estudie 2 Pedro capítulo 2 y el libro de Judas. Estos capítulos le ayudarán a descubrir a los imitadores usados por Satanás en la iglesia.

 

2. Obtenga el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual." Él le ayudará a aprender más sobre el desafiante engañador y proveerá las estrategias específicas para vencer su poder.

 

3. Como imitador del poder de Dios, Satanás busca engañar el mundo de hoy. “Engañar" es desencaminar o llevar alguien a creer en algo que no es verdad.

 

n       Satanás no sólo engaña individuos pero también naciones: Apocalipsis 20:8-10

n       Satanás trabaja con "todo engaño de injusticia": 2 Tesalonicenses 2:10

n       Nosotros somos advertidos que la decepción aumentará: 2 Timoteo 3:13

n       Porque la decepción aumentará, nos es dicho que seamos conscientes de los eventos que indican el retorno de Cristo: Mateo 24; Marcos 13; 2 Tesalonicenses 2:3

n       Nosotros somos advertidos sobre aquellos usados por Satanás a engañar: 2 Corintios 11:13; Tito 1:10; 2 Pedro 2:13; 2 Juan 7

n       El corazón del hombre es engañoso: Jeremías 17:9

n       Cada hombre no salvo es engañado: 2 Corintios 4:4; Hebreos 3:13

n       No acepte las "suaves palabras y lisonjas" engañosas qué no están de acuerdo con la Palabra de Dios: Romanos 16:18; 2 Corintios 4:2

 

Usted será engañado si...

 

n       Usted escucha las filosofías vanas: Colosenses 2:8

n       Usted confía en las riquezas y permite las lujurias de la carne: Mateo 13:22; Marcos 4:19; Efesios 4:22

n       Usted es un oidor y no un hacedor de la Palabra de Dios: Santiago 1:22

n       Usted dice que usted no tiene ningún pecado: 1 Juan 1:8

n       Usted escucha a los hombres malos: 2 Timoteo 3:13

n       Usted piensa que usted es importante cuando realmente usted no es nada: Gálatas  6:3

n       Usted piensa que usted no segará lo que usted siembra: Gálatas 6:7

n       Usted piensa que el injusto heredará el Reino de Dios: 1 Corintios 6:9

n       Usted piensa que usted es sabio porque usted tiene la sabiduría de este mundo: 1 Corintios 3:18

n       Usted piensa que usted es espiritual pero una lengua no conquistada revela su verdadera condición: Santiago 1:26

n       Usted no cree que Jesucristo vino en la carne: 2 Juan 7

n       Usted piensa que el contacto con el pecado no tendrá efecto en usted: 1 Corintios 15:33


Capítulo Cuatro

 

"NUNCA UN HOMBRE HABLÓ COMO ÉL"

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar la fuente del poder de Jesús.

n       Resumir lo que la Biblia enseña con respecto al poder y autoridad de Jesús.

 

VERSÍCULO IMPORTANTE:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18).

 

 
INTRODUCCIÓN

 

Dios es una trinidad hecha del Padre, Hijo, y Espíritu Santo. La fuente del poder es Dios el Padre. Dios delegó el poder a Su Hijo, Jesucristo. El Espíritu Santo dotó a los creyentes después con poder delegado por el Hijo.

 

En este capítulo usted aprenderá sobre el poder y autoridad de Jesús. Era tan grande que los líderes religiosos de Su tiempo comentaron, “¡Nunca habló hombre alguno así!." (Juan 7:46).

 

NACIDO EN EL PODER

 

Jesús nació en el poder del Espíritu Santo:

 

“Respondió el ángel y le dijo: --El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios”            (Lucas 1:35).

 

Jesús era la manifestación visible del poder de Dios:

 

“Pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24).

 

BAUTIZADO EN EL PODER

 

Juan reconoció el poder de Jesús. Él dijo:

 

“Y predicaba diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar, agachado, la correa de su calzado. Yo os he bautizado en agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo" (Marcos 1:7-8).

 

Cuando Jesús fue bautizado por Juan en el Río Jordania, el Espíritu Santo descendió sobre Él en la forma de una paloma:

 

“Juan dio testimonio diciendo: --He visto al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y posó sobre él” (Juan 1:32).

 

Dios había dicho a Juan...

 

"... Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y posar sobre él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo" (Juan 1:33).

 

Esto fue confirmado cuando el Espíritu Santo descansó sobre Jesús en la forma de una paloma. Jesús no sólo estaba lleno con el poder del Espíritu Santo, Él era bautizado con el poder.

 

UN PODER PROBADO

 

Inmediatamente después de Su bautismo, Jesús entró en el desierto a ser tentado por Satanás:

 

“Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto” (Lucas 4:1).

 

Usted puede leer sobre esta experiencia en Lucas 4:1-13.

 

El poder es probado por la prueba. En cada tentación Satanás desafió el poder y la autoridad de Jesús. Jesús venció cada una con éxito y...

 

“Entonces Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y su fama se difundió por toda la tierra de alrededor” (Lucas 4:14).

 

SU FUENTE DE PODER

 

Dios el Padre era la fuente del poder y autoridad de Jesús. Jesús dijo:

 

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y para proclamar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18-19).

 

Jesús no ejerció el poder independientemente de Dios el Padre. Continuamente, a lo largo de Su ministerio terrenal, Jesús confió en Dios como la fuente de Su poder:

 

“Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de parte del Padre” (Juan 10:32).

 

PODER ILIMITADO

 

No había ningún límite al poder de Cristo. Él recibió todo el poder en el Cielo y en la tierra:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18).

 

Jesús tiene el poder...

 

“Por encima de todo principado, autoridad, poder, señorío y todo nombre que sea nombrado, no sólo en esta edad sino también en la venidera. Aun todas las cosas las sometió Dios bajo sus pies y le puso a él por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia” (Efesios 1:21-22).

 

Jesús es la cabeza de todo los otros poderes:

 

“Y vosotros estáis completos en él, quien es la cabeza de todo principado y autoridad” (Colosenses 2:10).

 

Jesús tenía poder ilimitado. Él recibió:

 

PODER PARA ENSEÑAR CON AUTORIDAD:

 

Los escribas basaron su autoridad en las escrituras del Antiguo Testamento. Jesús basó Su autoridad en el propio Dios:

 

“Y se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas” (Marcos 1:22).

 

“Y se asombraban de su enseñanza, porque su palabra era con autoridad” (Lucas 4:32).

 

PODER SOBRE EL PECADO:

 

Jesús tenía poder para perdonar el pecado:

 

“Pero para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar pecados en la tierra, --entonces dijo al paralítico--: ¡Levántate; toma tu camilla y vete a tu casa!” (Mateo 9:6).

 

PODER SOBRE LA ENFERMEDAD:

 

“Al atardecer, trajeron a él muchos endemoniados. Con su palabra echó fuera a los espíritus y sanó a todos los enfermos” (Mateo 8:16).

 

PODER SOBRE LA NATURALEZA:

 

“Y despertándose, reprendió al viento y dijo al mar: --¡Calla! ¡Enmudece! Y el viento cesó y se hizo grande bonanza” (Marcos 4:39).

 

PODER SOBRE TODO HOMBRE:

 

“Como le diste autoridad sobre todo hombre, para que dé vida eterna a todos los que le has dado” (Juan 17:2).

 

PODER SOBRE SUS ENEMIGOS:

 

“Entonces le dijo Pilato: --¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y tengo autoridad para crucificarte? Respondió Jesús: --No tendrías ninguna autoridad contra mí, si no te fuera dada de arriba. Por esto, el que me entregó a ti tiene mayor pecado” (Juan 19:10-11).

 

PODER SOBRE LA MUERTE:

 

Jesús dijo:

 

“Jesús le dijo: --Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Juan 11:25).

 

A través de Su propia muerte y resurrección, Jesús...

 

“También despojó a los principados y autoridades, y los exhibió como espectáculo público, habiendo triunfado sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15).

 

PODER SOBRE SU PROPIA VIDA:

 

Jesús explicó con respecto a Su vida:

 

“Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre" (Juan 10:18).

 

PODER PARA EJECUTAR EL JUICIO:

 

Dios ha dado poder a Jesús para ejecutar el juicio:

 

“Y también le dio autoridad para hacer juicio, porque él es el Hijo del Hombre” (Juan 5:27).

 

PODER SOBRE LOS DEMONIOS:

 

Jesús tenía poder y autoridad sobre las fuerzas demoníacas:

 

“Todos quedaron asombrados y hablaban entre sí diciendo: --¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?” (Lucas 4:36).

 

“Todos se maravillaron, de modo que discutían entre sí diciendo: --¿Qué es esto? ¡Una nueva doctrina con autoridad! Aun a los espíritus inmundos él manda, y le obedecen” (Marcos 1:27).A

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

PODER SOBRE TODAS LAS OBRAS DEL ENEMIGO:

 

El propósito por lo cual Jesús entró en el mundo fue para destruir todas las obras del Diablo:

 

“El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto fue manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8).

 

EL PODER PRESENTE

 

Después de Su muerte y resurrección, Jesús volvió al Cielo. Allí Él continúa ministrando en poder y autoridad a la mano derecha de Dios:

 

“Pero de ahora en adelante, el Hijo del Hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios” (Lucas 22:69).

 

“Y dijo: --¡He aquí, veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios!” (Hechos 7:56).

 

Jesús también continúa ministrando a través del poder delegado a los creyentes. Antes de que Jesús volviera al Cielo, Él delegó poder y autoridad a Sus seguidores. Ellos deberían hacer las obras que Él había hecho, y obras aún mayores (Juan 14:12). Usted estudiará sobre esto poder delegado en el próximo capítulo.

 

EL PODER FUTURO

 

Algún día, Jesús volverá a la tierra en gran poder y gloria:

 

“Entonces se manifestará la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y en ese tiempo harán duelo todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (Mateo 24:30).

 

En ese momento todo los poderes del Cielo y de la tierra serán  entregues a Jesús:

 

“Después el fin, cuando él entregue el reino al Dios y Padre, cuando ya haya anulado todo principado, autoridad y poder” (1 Corintios 15:24).

 

Todo el universo reconocerá el poder de Dios el Padre y de Su Hijo, Jesucristo:

 

“Y decían a gran voz: Digno es el Cordero, que fue inmolado, de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y oí a toda criatura que está en el cielo y sobre la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, diciendo: "Al que está sentado en el trono y al Cordero sean la bendición y la honra y la gloria y el poder por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 5:12-13).

 

 


PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

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2. ¿Cuáles fueron las limitaciones del poder de Jesús?

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3. ¿Quién era la fuente de poder y autoridad de Jesús?

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4. Resuma lo que usted aprendió en este capítulo acerca del poder y autoridad de Jesús.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Continúe aprendiendo sobre el poder y la autoridad de Jesús estudiando Su vida y ministerio en los libros de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan.

 

Guarde un registro de cuántas veces Jesús atribuye Su poder a Dios el Padre. ¿Cuál es el número total?

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Guarde un registro de las muchas demostraciones de Su poder enseñando, sanando, expulsando los demonios, haciendo milagros, comandando la naturaleza, etc. Use este gráfico:

 


Capítulo Cinco

 

LA AUTORIDAD DELEGADA

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar la fuente de quien nosotros recibimos la autoridad espiritual.

n       Explicar la relación entre la responsabilidad y la autoridad.

n       Explicar la responsabilidad que Jesús delegó a Sus seguidores.

n       Definir las dos palabras griegas para poder.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“He aquí, os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará” (Lucas 10:19).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Dios es la fuente del poder. Él delegó "todo el poder" a Su Hijo, Jesucristo. Jesús entonces delegó el poder espiritual a Sus seguidores. Este poder les permitió que cumpliesen una gran responsabilidad asignada para ellos.

 

RESPONSABILIDAD Y AUTORIDAD

 

Cuando Jesús concluyó Su ministerio terrenal y volvió al Cielo, Él dejó Sus seguidores con una gran responsabilidad. Él dijo:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

La responsabilidad que Jesús dio a Sus seguidores era alcanzar el mundo entero con el Evangelio del Reino de Dios.

 

Hay una relación definida entre responsabilidad y autoridad. Cuando alguien recibe responsabilidad para hacer algo, él también debe recibir la autoridad para hacerlo. Esa autoridad debe ser delegada por alguien mayor que él.

 

Por ejemplo, un policía recibe la responsabilidad para mantener el orden en un pueblo o ciudad. Él también recibe la autoridad del gobierno para cumplir esa responsabilidad. Él recibe la autoridad para llevar un arma que dale poder para cumplir su tarea. El policía no tiene la autoridad sobre sí mismo. Su autoridad fue delegada (dada) a él por sus superiores. Él es un hombre que trabaja con el poder delegado a él por una autoridad más alta. Él representa al gobierno.

 

Jesús dio la responsabilidad de alcanzar el mundo con el Evangelio a Sus seguidores. Él también les dio la autoridad para lograr la tarea. Usted no puede dar la responsabilidad a alguien sin darles autoridad para llevar a cabo esa responsabilidad. ¿Cuál fue esta autoridad? Fue el poder espiritual – gran poder espiritual. Jesús dijo:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: "Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18).

 

Entonces Él dijo,

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

AUTORIDAD PARA DELEGAR

 

Cuando Jesús vino a esta tierra, Él vino con poder y autoridad. Jesús tenía "todo el poder" delegado de Dios. Debido a esto, Él (Jesús) tenía la autoridad para delegar los dos – el poder y la responsabilidad – a Sus seguidores:

 

“Entonces llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para echarlos fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia” (Mateo 10:1).

 

Y Él ordenó a Doce, para que ellos pudiesen estar con Él, y para que Él pudiese enviarles a predicar, sanar y...

 

“... tener autoridad para echar fuera los demonios” (Marcos 3:14-15).

 

“Entonces llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos. Les daba autoridad sobre los espíritus inmundos” (Marcos 6:7).

 

“Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades” (Lucas 9:1).

 

No fueron bendiciones materiales o emocionalismo lo que Jesús delegó a Sus discípulos. Él no estableció una base organizada de operación en Jerusalén. Él sabía  que con solamente esto no se lograría la tarea. Él delegó PODER.

 

En el Capítulo Tres usted aprendió sobre el poder de Satanás. El poder que Jesús delegó a Sus seguidores es mayor que el poder del enemigo:

 

“He aquí, os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará” (Lucas 10:19).

 

Satanás no tiene miedo de usted. Él no lo respetará, pero él teme su autoridad dada por Dios.

 

La autoridad es basada en relación. Por ejemplo, el policía tiene la autoridad debido a su relación con el gobierno. Su autoridad es basada en su relación con el Señor Jesucristo. Detrás de usted está posicionado Jesús con "todo el poder." Cuando usted comprender esta verdad, su vida cambiará. Jesús dijo a los discípulos:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

Cuando los discípulos fueron dotados con este poder ellos cambiaron de temerosos, descreídos, y dudosos hombres en hombres de autoridad:

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

El libro de Hechos Actos registra cómo la promesa de poder espiritual se cumplió en las vidas de los creyentes. Los milagros, señales, y maravillas descritas en este libro son impresionantes. Cada manifestación del poder de Dios contribuyó hacia el cumplimiento de la gran responsabilidad de alcanzar el mundo con el Evangelio.

 

DOS PALABRAS PARA EL PODER

 

En el Nuevo Testamento dos palabras griegas diferentes son traducidas por una solo palabra, poder. Los dos significados se ilustran en este versículo:

 

“He aquí, os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará” (Lucas 10:19).

 

La palabra griega "exousia" significa “poder o autoridad delegada”. La palabra "dunamis" se refiere al “poder inherente”. "Poder Inherente" se deriva de la mente y del ego. El poder inherente (dunamis) se usa en este versículo para describir el poder de Satanás. El poder delegado (exousia) se usa para describir el poder de Jesús que fue delegado por Dios. Es este poder, delegado por Dios, que es mayor que el poder del enemigo. Es esto poder delegado que fue transmitido a los creyentes. Usted no nace con este poder. Usted no lo hereda de sus padres. Él es delegado a usted por Jesucristo:

 

LA RESPONSABILIDAD PARA EL PODER

 

El poder que Jesús dio a Sus seguidores lleva con él una responsabilidad específica: sería usado para extender el Evangelio a las naciones del mundo:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Este poder es dado con el propósito de extender el Evangelio a las naciones del mundo.

 

Jesús dijo una parábola que ilustra esta verdad en Marcos 13. Él dijo:

 

“Será como el hombre que al salir de viaje dejó su casa y dio autoridad a sus siervos, a cada uno su obra, y al portero mandó que velase” (Marcos 13:34).

 

La autoridad fue dada para lograr una obra. Esa obra es la extensión del Evangelio a las naciones del mundo.

 

¿ÉL PERTENECE AL PASADO?

 

Algunas personas reivindican que esta grande unción de poder espiritual sólo era para la iglesia primitiva. Ellos dicen que sólo era para los discípulos. Ellos reivindican que el día de milagros es pasado.

 

Pero considera esta pregunta: ¿El mundo entero ha sido alcanzado con el Evangelio? La tarea que Jesús dejó a Sus seguidores no fue aún terminado. Nosotros todavía tenemos la responsabilidad de alcanzar el mundo con el Evangelio del Reino. Jesús no retiraría la autoridad antes de la responsabilidad ser cumplida.

 

Lea la historia de la muerte y resurrección de Lázaro en Juan 11. Cuando Jesús llegó después de que Lázaro ya estaba muerto, Marta lo encontró y le dijo:

 

“Marta dijo a Jesús: --Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto” (Juan 11:21).

 

Jesús le dijo...

 

“Jesús le dijo: --Tu hermano resucitará” (Juan 11:23).

 

Marta dijo:

 

“Yo sé que resucitará en la resurrección en el día final” (Juan 11:24).

 

Entonces Jesús le dijo:

 

“Jesús le dijo: - Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá” (Juan 11:25).

 

Marta creyó que Jesús podría levantar Lázaro en el pasado ("... si hubieses estado aquí"). Ella creyó que Jesús podría levantarlo en el futuro ("en el día final"). Pero Jesús compartió una verdad muy importante con ella. Él dijo "yo SOY" la resurrección y la vida. "Yo soy" está hablando en el tiempo presente. Entonces Él levantó Lázaro de  los muertos.

 

No hay ninguna tal cosa como un último día de milagros. No hay ninguna tal cosa como el día futuro de milagros. En cada época hay poder para operar milagros a satisfacer las necesidades de las personas. Por todos los días y épocas, Dios está manifestando Su poder. Él dice, "YO SOY" – tiempo presente.

 


LA VIDA DE LA VID

 

“Yo soy la vid, vosotros las ramas. El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto. Pero separados de mí, nada podéis hacer” (Juan 15:5).

 

En el mundo natural, la vida procede de la vid. La vid envía un flujo de vida a las ramas de una planta para producir el fruto. La rama no lleva fruto de sí propia. Si está separada de la vid principal, deja de llevar fruto y eventualmente morirá.

 

Éste es el ejemplo que Jesús usó para ilustrar el flujo del poder de Dios en el mundo espiritual. Nosotros somos las ramas que llevan el fruto. Jesús es la vid. Usted no produce el fruto, usted apenas lo lleva (vea Juan 15).

Los milagros poderosos de los tiempos del Nuevo Testamento no eran los milagros de Pedro. Ellos no eran la operación de las manos de Pablo. Ellos eran un resultado de la vida de Dios que fluye a través de ellos como ramas espirituales que llevan el fruto espiritual.

 

Estos hombres hicieron lo que Dios les había ordenado. Ellos predicaron la Palabra. Ellos pusieron las manos sobre el enfermo. Ellos ordenaron a los demonios para soltar las vidas de los hombres y mujeres. Ellos obedecieron y dejaron los resultados con Dios.

 

Obedezca a Dios y deje los resultados en Sus manos. Usted no es el operador de los milagros. Dios es la fuente de poder. Cuando usted es obediente a Dios y actúa en Su Palabra, entonces depende de Él. Él produce el poder a través de usted.

 

Cuándo los discípulos preguntaron "¿Qué haremos para realizar las obras de Dios?", Jesús contestó...

 

“... Esta es la obra de Dios: que creáis en aquel que él ha enviado” (Juan 6:29).

 

Jesús es el que trabaja a través de usted. Él es el que ha delegado la autoridad. Usted no tiene que trabajar al poder por el emocionalismo. Usted no tiene que "implorar hasta quedar desanimado." Es el poder de Dios que trabaja en y a través de usted:

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

A menudo en el ministerio este modelo se cambia. Muchos intentan trabajar para Dios. Pero el método que trae los resultados poderosos es el "Señor actuando con ellos."

 

Jesús dijo a los discípulos:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

Muchos ministerios fallan porque ellos van adelante antes de recibir la unción de poder espiritual. Si nosotros debemos enfrentar los desafíos de la gran responsabilidad que Jesús nos dio, nosotros debemos hacer esto en la autoridad y poder de Dios.

LOS PROPÓSITOS

 

Las personas no delegan el poder a otros a menos que ellas tienen una razón para hacer esto. Hay siempre un propósito cuando la autoridad se delega.

 

Usted aprendió en este capítulo que el propósito principal para el poder espiritual es la extensión del Evangelio. Pero hay muchos otros propósitos importantes para esta autoridad delegada. Usted aprenderá sobre estos propósitos para el poder en el capítulo siguiente.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

________________________________________

 

2. ¿De quien el creyente recibe la autoridad espiritual?

________________________________________

 

3. ¿Cuál es la relación entre la responsabilidad y la autoridad?

________________________________________

 

4. ¿Cuál fue la gran responsabilidad que Jesús delegó a Sus seguidores?

________________________________________

 

5. Hay dos palabras griegas usadas para poder.

 

¿Lo que significa la palabra "dunamis"? _____________________________________

 

¿Lo que significa la palabra "exousia"?_______________________________________

 

6. ¿Esta declaración es Verdadera o Falsa?

 

"El día de milagros pertenece al pasado. Nosotros ya no tenemos las manifestaciones de poder experimentadas por los discípulos."

 

La declaración es _______________.

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Lea el libro de Hechos para ver cómo los discípulos cumplieron su responsabilidad con la autoridad delegada por Jesús.

 

Liste la referencia de cada demostración del poder sobrenatural de Dios en la columna un abajo. Brevemente resuma lo que pasó en la segunda columna. En la tercera columna, explique los resultados del poder de Dios. Un ejemplo es dado para ser seguido.

 

Usted verá cómo la autoridad que Jesús delegó permitió a los Discípulos cumplieren la responsabilidad que Él les había dado de alcanzar el mundo con el Evangelio.

 

Hechos

 

Referencia                Cómo El Poder de Dios                  Resultados

                                   Fue Demostrado

Hechos 2                El Espíritu Santo es dado              Pedro, un hombre antes temeroso da un poderoso testimonio que  resulta en más de 3,000 conversiones.

 

 


Capítulo Seis

 

LOS PROPÓSITOS DEL PODER

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Explicar cómo el poder espiritual difiere del poder mundano.

n       Dar una referencia bíblica que confirma que los principios del mundo son opuestos de aquellos del Reino de Dios.

n       Identificar los propósitos para el poder espiritual.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Poder sin dirección puede ser peligroso. El poder de un río poderoso puede ser dirigido para buenos propósitos. El agua puede ser llevada a los granjeros. Los grandes navíos pueden navegar en sus aguas. En algunas sociedades se usa su agua para producir energía poderosa en una forma llamada "electricidad."

 

Pero el mismo río, si está sin dirección, puede inundar sus riberas y causar gran daño. Puede estropear las cosechas y puede aterrizar, puede destruir casas, y puede tomar las vidas. Es el mismo río. Es el mismo poder. El río es una fuerza positiva cuando dirigido para los propósitos apropiados, y destructivo cuando no es.

 

Poder espiritual usado para los propósitos errados es tan peligroso como un río poderoso que inunda fuera de control. Por esta razón es importante entender los propósitos bíblicos para el poder espiritual.

 

LOS PROPÓSITOS MUNDANOS

 

Como usted aprendió en la introducción de este curso, hay muchos tipos de operaciones de poder en el mundo hoy. Las personas usan este poder por varios propósitos:

 

El poder político puede ser usado para liderar organizaciones, tribus, pueblos, ciudades, estados, provincias y naciones enteras.

 

El poder intelectual es usado para hacer grandes invenciones, creaciones literarias y musicales, y para establecer las instituciones educativas.

 

El poder físico resulta en gran fama en el mundo de la competición atlética.

El poder financiero crea negocios aprovechables, corporaciones, y los grandes imperios financieros.

 

El poder militar es usado tanto para defender cuanto para ganar territorios.

 

El poder de la energía sirve al hombre de muchas maneras que van desde un simples fuego hasta al calor y al servir una ciudad entera de electricidad.

 

El poder religioso crea las grandes denominaciones y los cultos religiosos.

 

Pero ninguno de éstos son los propósitos Bíblicos para el poder.

 

NO COMO LOS GENTILES

 

En una ocasión cuando Jesús estaba enseñando a Sus discípulos sobre el liderato, Él dijo:

 

“Entonces Jesús los llamó y les dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos. Entre vosotros no será así. Más bien, cualquiera que anhele ser grande entre vosotros será vuestro servidor; y el que anhele ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo” (Mateo 20:25-27).

 

Jesús estaba enseñando a Sus seguidores un principio importante que puede aplicarse a muchas otras áreas de la vida además del liderato. La palabra "Gentiles" es usada para identificar personas y naciones aparte de Dios. Jesús explicó que el Reino de Dios opera sobre principios completamente diferente de aquellos del mundo.

 

Este mismo principio es verdad con respecto al asunto de poder. Los propósitos mundanos para el poder no son los propósitos para el poder en el Reino de Dios. El Poder se usa para propósitos egoístas en el mundo. En el Reino de Dios, será usado para propósitos altruistas, para avanzar el Reino.

 

Algunas personas abusan del poder espiritual y lo usan para crear grandes religiones y los movimientos denominacionales. Ellas lo usan para crear reinos financieros y ganar popularidad personal. Pero éstos no son los propósitos bíblicos para el poder espiritual. Ellos abusan de los verdaderos propósitos para los cuales Jesús delegó la autoridad a los creyentes. Los escribas y fariseos de los tiempos del Nuevo Testamento son ejemplos del abuso del poder espiritual. Jesús dijo:

 

“¡Ay de vosotros, fariseos! Porque amáis los primeros asientos en las sinagogas y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros! Porque sois como sepulcros ocultos, y los hombres que andan por encima no lo saben” (Lucas 11:43-44).

 

Los escribas y fariseos eran líderes religiosos poderosos. Ellos usaron este poder para lucro personal. Ellos tomaban los mejores asientos en las sinagogas. Ellos ordenaban saludos especiales en el mercado. Ellos también usaron su poder para controlar las personas:

 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando” (Mateo 23:13).

 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque recorréis mar y tierra para hacer un solo prosélito; y cuando lo lográis, le hacéis un hijo del infierno dos veces más que vosotros” (Mateo 23:15).

 

Los Fariseos hicieron una gran muestra de poder espiritual exterior, pero lo usó para el lucro personal:

 

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque devoráis las casas de viudas y como pretexto hacéis largas oraciones. ¡Por esto recibiréis mayor condenación!” (Mateo 23:14).

 

Ellos tenían el poder religioso, pero ellos no tenían el verdadero poder espiritual.

 

LOS PROPÓSITOS BÍBLICOS PARA EL PODER

 

Aquí están los propósitos bíblicos para el poder espiritual:

 

LA SALVACIÓN:

 

Un propósito primario del poder espiritual es la salvación:

 

“Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).

 

“Porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios” (1 Corintios 1:18).

 

La demostración del poder de Dios produce la salvación. Los pueblos de Lida y Sarón se convirtieron cuando Eneas, un paralítico que había estado montado en la cama durante ocho años, fue sanado (Hechos 9).

 

DAR TESTIMONIO:

 

Un propósito mayor del poder espiritual delegado a los creyentes fue dado cuando Jesús prometió este poder:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Usted aprenderá después más sobre el poder del Espíritu Santo en este curso.

 

El poder que Jesús delegó a Sus seguidores debería venir sobre ellos DESPUÉS de la venida del Espíritu Santo. El propósito del poder era extender un poderoso testimonio del Evangelio, empezando en Jerusalén y extendiéndose hasta lo último de la tierra.

 

La primera demostración de este poder espiritual se vio en el Apóstol Pedro. Después de recibir el Espíritu Santo, él dio un poderoso testimonio poderoso del Evangelio que produjo la salvación de 3,000 personas. Éste era el mismo Pedro que huyó en el momento de la captura de Jesús. Éste fue el mismo Pedro que incluso negó conocer al Señor. ¿Qué había pasado?

 

Pedro había sido dotado con el poder espiritual. Él recordó el propósito de ese poder como declarado por Jesús, "Me seréis testigos." Cuando él recibió el poder, él empezó a usarlo para un propósito apropiado – extender el Evangelio a los hombres y mujeres no salvos.

 

En una corte de justicia, "atestiguar" consiste en dos factores: el testimonio verbal y la evidencia. El mismo es verdad en el reino espiritual. Nuestro testimonio del Evangelio debe incluir el testimonio verbal y la evidencia. La evidencia es la demostración del poder de Dios:

 

“Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos” (Hechos 4:33).

 

Pablo escribió:

 

“Por cuanto nuestro evangelio no llegó a vosotros sólo en palabras, sino también en poder y en el Espíritu Santo, y en plena convicción. Vosotros sabéis de qué manera actuamos entre vosotros a vuestro favor” (1 Tesalonicenses 1:5).

 

Jesús prometió cooperar con aquellos que cumplen el orden para entrar en el mundo como testigo a cada criatura. Algunas personas buscan las señales poderosas en su ministerio, pero ellos no están cumpliendo el orden para ir. El poder que Jesús prometió es para aquellos que cumplen este orden.

 

LA INTREPIDEZ:

 

“Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).

 

En la Iglesia Primitiva el Evangelio avanzó en intrepidez debido a unción del poder espiritual:

 

“Cuando acabaron de orar, el lugar en donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valentía” (Hechos 4:31).

 

“Pero Bernabé le recibió y le llevó a los apóstoles. Les contó cómo había visto al Señor en el camino, y que había hablado con él, y cómo en Damasco había predicado con valentía en el nombre de Jesús” (Hechos 9:27).

 

“Comenzó a predicar con valentía en la sinagoga, y cuando Priscila y Aquilas le oyeron, le tomaron aparte y le expusieron con mayor exactitud el Camino de Dios” (Hechos 18:26).

 

“Durante unos tres meses, entrando en la sinagoga, Pablo predicaba con valentía discutiendo y persuadiendo acerca de las cosas del reino de Dios” (Hechos 19:8).

 

“Al contrario, a pesar de que habíamos padecido antes y habíamos sido maltratados en Filipos, como sabéis, tuvimos valentía en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de grande conflicto” (1 Tesalonicenses 2:2).

 

HACIENDO LAS OBRAS DE DIOS:

 

Los discípulos estaban maravillados con las obras poderosas de Jesús:

 

“Salió de allí y fue a su tierra, y sus discípulos le siguieron. Y cuando llegó el sábado, él comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos quedaban atónitos cuando le oían, y decían: --¿De dónde le vienen a éste estas cosas? ¿Qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¡Cuántas obras poderosas son hechas por sus manos!” (Marcos 6:1-2).

 

Jesús dijo:

 

“Me es preciso hacer las obras del que me envió, mientras dure el día. La noche viene cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4).

 

Jesús tenía un propósito definido: hacer las obras de Dios. Ésta era Su motivación. Después de testimoniar de estas obras durante un tiempo, los discípulos vinieron a Jesús con esta pregunta:

 

“Entonces le dijeron: - ¿Qué haremos para realizar las obras de Dios?” (Juan 6:28).

 

Jesús contestó:

 

“Respondió Jesús y les dijo: --Esta es la obra de Dios: que creáis en aquel que él ha enviado” (Juan 6:29).

 

La mayor obra de Dios se manifestó en Jesús. El Señor enfocó la atención de Sus discípulos en este hecho en lugar de la demostración visible de señales y maravillas. Los verdaderos milagros siempre exaltan a Jesús. Ésta es la obra de Dios.

 

Después, Jesús dijo a Sus seguidores:

 

“De cierto, de cierto os digo que el que cree en mí, él también hará las obras que yo hago. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).

 

Sus seguidores deberían hacer las mismas obras que Él había hecho. El pasado no tiene acabado con las posibilidades para el poder. Ellos harían obras mayores. Estas obras serían mayores en cantidad, no en la calidad – porque Jesús volvería al Cielo.

 

Su promesa se hizo realidad. A lo largo del libro de Hechos, nosotros testimoniamos de creyentes haciendo las obras de Dios. El enfermo fue sanado, los demonios fueron expulsos, se abrieron las puertas de la prisión, y el muerto fue levantado otra vez a la vida.

 

REVELANDO DIOS:

 

Usted aprendió que una razón porque Dios demuestra Su poder en la tierra es revelarse al hombre. El poder espiritual delegado a los creyentes también es para este propósito:

 

“Cuando las multitudes vieron esto, temieron y glorificaron a Dios, quien había dado semejante autoridad a los hombres” (Mateo 9:8).

 

A través de una Iglesia poderosa, Dios desea revelarse al universo entero:

 

“Todo esto es para que ahora sea dada a conocer, por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales” (Efesios 3:10).

 

El propósito de esta revelación a través del poder es:

 

“Para abrir sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y del poder de Satanás a Dios, para que reciban perdón de pecados y una herencia entre los santificados por la fe en mí" (Hechos 26:18).

 

REVELANDO EL REINO DE DIOS:

 

Jesús combinó la proclamación del Reino de Dios con su demostración. Cuándo Jesús fue cuestionado "¿Eres tú aquel que ha de venir, o esperaremos a otro?" (Lucas 7:19), Él no contestó con argumento o lógica. Él dijo:

 

“Y respondiendo les dijo: Id y haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son hechos limpios, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncia el evangelio” (Lucas 7:22).

 

El poder demuestra el Reino de Dios en acción. Los milagros de Jesús demostraron que el Reino de Dios estaba al alcance de la mano. Ellos eran las ilustraciones de cómo el Reino será en su forma visible cuando se crearen el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra:

 

n       Echar fuera los demonios indica la invasión de Dios al reino de Satanás y su destrucción final: Mateo 12:29; Marcos 3:27; Lucas 11:21; Juan 12:31; Apocalipsis 20:1.

 

n       Sanar los enfermos mira el día futuro cuando todo el sufrimiento acabará: Apocalipsis 21:4.

 

n       La provisión milagrosa de comida nos cuenta de un día cuando toda la necesidad humana acabará: Apocalipsis 7:1.

 

n       Calmar las tormentas mira adelante a la victoria sobre los poderes que usan la naturaleza para amenazar la tierra: Apocalipsis 21:1.

 

n       Levantar el muerto anuncia que la muerte será para siempre terminada: 1 Corintios 15:26.

 

CONFIRMANDO LA PALABRA:

 

Las señales y maravillas poderosas confirman la Palabra de Dios:

 

“Con todo eso, ellos continuaron mucho tiempo hablando con valentía, confiados en el Señor, quien daba testimonio a la palabra de su gracia concediendo que se hiciesen señales y prodigios por medio de las manos de ellos” (Hechos 14:3).

 

“Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que hablen tu palabra con toda valentía. Extiende tu mano para que sean hechas sanidades, señales y prodigios en el nombre de tu santo Siervo Jesús" (Hechos 4:29-30).

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16:20).

 

EL MINISTERIO A OTROS:

 

El poder de Dios descansó sobre Jesús para equiparlo para el ministerio:

 

“Sobre él reposará el Espíritu de Jehovah: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová” (Isaías 11:2).

 

“El Espíritu del Señor Jehovah está sobre mí, porque me ha ungido Jehovah. Me ha enviado para anunciar buenas nuevas a los pobres, para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y a los prisioneros apertura de la cárcel” (Isaías 61:1).

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

“Y se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas” (Marcos 1:22).

 

Este mismo poder era evidente en los ministerios de los creyentes en la iglesia primitiva. Pablo dijo:

 

“De éste llegué a ser ministro, conforme a la dádiva de la gracia de Dios que me ha sido conferida, según la acción de su poder” (Efesios 3:7).

 

El funcionamiento eficaz del poder de Dios dentro de usted resulta en el ministerio. Su ministerio pasa a ser y desarrollase en madurez a través del poder de Dios operando en usted. Pablo dijo:

“Ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5).

 

La Iglesia Primitiva nació en una demostración del poder de Dios, no a través de grandes oradores o del debate teológico. Esto permitió a su fe estar en Dios en lugar de las habilidades especializadas de hablar de los hombres.

 

El poder de Dios habilita todas las áreas del ministerio espiritual: extender el Evangelio, ministrar al enfermo, oprimido, y aquellos esclavizados por los poderes demoníacos:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:18-19).

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18).

 

“Entonces llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos para echarlos fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia” (Mateo 10:1).

 

Usted es aprobado como ministro de Dios por el poder de Dios:

 

“Más bien, en todo nos presentamos como ministros de Dios: en mucha perseverancia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias...

En palabra de verdad, en poder de Dios, por medio de armas de justicia a derecha y a izquierda” (2 Corintios 6:4,7).

 

PARA LA GUERRA ESPIRITUAL:

 

Mientras usted cumple el propósito de poder para extender el Evangelio, usted encontrará la oposición de Satanás. Jesús ha delegado poder a usted para la guerra espiritual. Él le ha dado poder sobre todo el poder del enemigo:

 

“He aquí, os doy autoridad de pisar serpientes, escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo; y nada os dañará” (Lucas 10:19).

 

“Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis hacer frente a las intrigas del diablo; porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales” (Efesios 6:10-12).

 


PREVINIÉNDOSE EL ERROR ESPIRITUAL:

 

Las personas entran en error espiritual por dos razones:

 

“Entonces respondió Jesús y les dijo: Erráis porque no conocéis las Escrituras, ni tampoco el poder de Dios” (Mateo 22:29).

 

El error espiritual es el resultado si usted no conoce la Palabra de Dios porque usted está abierto a las doctrinas engañosas y la enseñanza falsa. El error espiritual también resulta cuando usted no conoce el poder de Dios. Usted está abierto al poder engañoso del enemigo. Usted se torna víctima de sus poderes que operan contra usted cuando usted no tiene el poder espiritual con que resistir a sus fuerzas.

 

Algunos tienen una forma de piedad e incluso conocen las Escrituras, pero ellos niegan el poder de Dios. La Biblia advierte que estas personas tienen...

 

“Tendrán apariencia de piedad, pero negarán su eficacia. A éstos evita” (2 Timoteo 3:5).

 

LA VICTORIA SOBRE EL PECADO:

 

El poder espiritual conquista el pecado:

 

“Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, ya que no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:14).

 

LA EDIFICACIÓN:

 

Pablo escribió a los corintios:

 

“Porque si me glorío un poco más de nuestra autoridad, la cual el Señor nos ha dado para edificación y no para vuestra destrucción, no seré avergonzado” (2 Corintios 10:8).

 

“Por tanto, os escribo esto estando ausente, para que estando presente no use de dureza conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación y no para destrucción” (2 Corintios 13:10).

 

Pablo sabía que su autoridad no era para ser usada para controlar las personas o destruirlas a voluntad. Él aparentemente tenía una tendencia para hablar con aspereza, entonces él escribió a los corintios sobre materias difíciles. Él no quiso abusar del poder espiritual que Dios lo había dado. El poder de Dios fue dado a Pablo para edificar a otros, no para destruirlos. “Edificar" significa construir y promover el crecimiento espiritual.

 

Esto no significa que nosotros no tenemos el poder para disciplinar propiamente dentro de la iglesia. La autoridad espiritual es dada a los líderes para disciplinar según las instrucciones cedidas en la Palabra de Dios. Una iglesia sin poder resultará en la ausencia de tal disciplina.

 


CREANDO BUENA GANA:

 

Cada persona tiene una voluntad propia. Esa voluntad es el poder de opción. La demostración de poder crea buena gana o franqueza a Dios:

 

“En el día de tu poder, tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en la hermosura de la santidad” (Salmos 110:3).

 

PERMITIENDO QUE DIOS OPERE:

 

Dios actúa en la medida en que usted permite Su poder trabajar en usted:

 

“Y a aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20).

 

Todo lo que usted pide a Dios – todo lo que usted piensa acerca de las verdades espirituales – es afectado por el poder de Dios que opera trabajo en usted.

 

LA FUERZA ESPIRITUAL:

 

El poder de Dios no sólo es una fuerza que trabaja a través de usted, pero la fuerza que lo mantiene. Pablo dijo que nosotros somos...

 

“Y que seáis fortalecidos con todo poder, conforme a su gloriosa potencia, para toda perseverancia y paciencia” (Colosenses 1:11).

 

El poder de Dios lo fortalece en los tiempos difíciles cuando usted necesita de paciencia en el sufrimiento. Usted puede enfrentar las situaciones difíciles con alegría debido a Su poder glorioso operando en usted. No es sólo una medida (limitada) de fuerza. Usted se fortalece con "todos poder" – todo  el poder y fuerza que fluyen de Dios son los recursos internos disponibles a usted en tiempos de necesidad. Él es un propósito importante de Su poder en operación en usted.

 

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo” (2 Corintios 12:9).

 

LA PRESERVACIÓN:

 

Usted se guarda, o se conserva, a través del poder de Dios, hasta el fin tiempo final:

 

“Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final” (1 Pedro 1:5).

 

LA RESURRECCIÓN:

 

Usted vive en un cuerpo mortal que morirá a menos que Jesús regrese primero a la tierra. Es el poder espiritual que levantará su cuerpo mortal en la resurrección:

 

“Se siembra en deshonra; se resucita con gloria. Se siembra en debilidad; se resucita con poder” (1 Corintios 15:43).

 

“Pues como Dios levantó al Señor, también a nosotros nos levantará por medio de su poder” (1 Corintios 6:14).

 

LA VIDA ETERNA:

 

El poder de Dios habilita la vida eterna:

 

“Quien no ha sido constituido conforme al mandamiento de la ley acerca del linaje carnal, sino según el poder de una vida indestructible” (Hebreos 7:16).

 

PARA TODAS LAS COSAS:

 

Se dan todas las cosas que pertenecen hacia la vida y piedad a usted a través del poder de Dios:

 

“Su divino poder nos ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia” (2 Pedro 1:3).

 

Piense en las muchas cosas involucradas en la vida. Piense en las muchas virtudes involucradas en la piedad. El propósito de Su poder divino es darle estas cosas - TODAS LAS COSAS.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. ¿Cómo el poder espiritual difiere del poder mundano?

________________________________________

 

3. Dé una referencia bíblica que enseña que los principios del mundo son opuestos de aquellos del Reino de Dios.

________________________________________

 

4. Usted estudió muchos propósitos para el poder espiritual en esta lección. Escriba un párrafo breve que resume lo que usted aprendió de aproximadamente tres de estos propósitos.

________________________________________

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Jesús dijo que los creyentes harían las mismas obras que Él había hecho. Lea a través de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Haga una lista de todas las obras que Jesús hizo. Éstos son las mismas obras que usted puede hacer a través del poder de Dios.

 

2. Abajo está una lista de los propósitos del poder discutidos en este capítulo. Evalúe su propio nivel espiritual. ¿Cuál de estos propósitos se manifiesta ahora en su vida y ministerio? Ponga una más marca (+) en aquellos que usted ahora manifiesta en su vida. Ponga un menos (-) en aquellos que necesitan ser manifestados.

 

Salvación                                            La victoria sobre el pecado

Testimoniar                                         La edificación

Intrepidez                                           Creando buena gana

Haciendo las obras de Dios                     Permitiendo Dios operar en usted

Revelando Dios                                     La fuerza espiritual

Revelando el Reino de Dios                     La preservación

Confirmando la Palabra de Dios                La resurrección

El ministerio a otros                              La vida eterna

La guerra espiritual                               Todas las cosas que pertenecen a la vida

Previniéndose del error espiritual

 

3. David habla a menudo de las obras de Dios en el libro de Salmos. Estudie las referencias siguientes:

 

          8:6; 9:1; 14:1; 26:7; 28:5; 33:4,15; 40:5; 46:8; 66:3,5; 71:17; 73:28; 75:1; 77:11; 78:4,7,11,32; 86:8; 92:4,5; 103:22; 104:13,24,31; 105:2,5; 106:13,22,35,39; 107:8,15,21,22,24,31; 111:2,4,6,7; 118:17; 119:27; 138:8; 139:14; 141:4; 143:5; 145:4,5,9,10,17  

 

Resuma lo que usted aprendió de estos pasajes:

________________________________________

 

 


Capítulo Siete

 

PRINCIPIO DE PODER UNO:

EL PODER DEL EVANGELIO

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Definir "El Evangelio.”

n       Identificar una referencia bíblica que resume los elementos básicos del Evangelio.

n       Explicar por qué el Evangelio es poderoso.

n       Identificar los beneficios del poder en la sangre de Jesús.

n       Identificar la fe como el requisito por exigir el poder del Evangelio.

n       Experimentar el poder del Evangelio.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego” (Romanos 1:16)

 

INTRODUCCIÓN

 

Usted ha aprendido la importancia del poder en su vida. Usted descubrió la fuente de poder en Dios y estudió sobre el poder delegado a Jesucristo. En el último capítulo usted aprendió cómo se delegó poder espiritual a los creyentes. ¿Pero cómo usted recibe este poder? ¿Cómo usted puede reivindicarlo en su propia vida y ministerio? ¿Cuáles son los principios espirituales por los cuales él opera? Este capítulo empieza una serie de estudios titulados "Principios de Poder." Cada lección examina un principio diferente necesario para que usted reciba y mantenga el poder espiritual. El primer principio es "El Poder del Evangelio."

 

EL EVANGELIO

 

La palabra "Evangelio" realmente significa "buenas noticias." Cuando nosotros hablamos del Evangelio en un sentido bíblico, se refiere a las buenas noticias del Reino de Dios y de la salvación a través de Jesucristo. Los elementos básicos del Evangelio son resumidos por el Apóstol Pablo:

 

“Porque en primer lugar os he enseñado lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:3-4).

 

Los elementos básicos del Evangelio enfocan en la vida y ministerio de Jesús. Incluye Su muerte por los pecados de toda la humanidad, Su sepultamiento, y Su resurrección de los muertos según el registro escrito de la Palabra de Dios. Hay gran poder en el mensaje del Evangelio. Pablo dijo:

 

“Porque no me avergüenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree, al judío primero y también al griego.  Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe. Pues la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad. Porque lo que de Dios se conoce es evidente entre ellos, pues Dios hizo que fuese evidente” (Romanos 1:16-19).

 

Estos versículos revelan por qué el Evangelio es poderoso. Es poderoso porque:

 

n       Es la revelación del poder de Dios al hombre.

n       Trae la salvación a todos los hombres, sin tener en cuenta la raza, color, o credo.

n       Revela lo que puede ser conocido por los hombres sobre Dios.

n       Revela el juicio e ira de Dios contra el pecado.

n       Revela la justicia de Dios.

n       Muestra cómo ser justificado por la fe.

n       Es la base de la fe por que nosotros vivimos.

 

PODER EN LA SANGRE

 

La cruz es el instrumento de muerte, la construcción de madera en que Jesús murió. El poder del Evangelio es inseparable del poder de la cruz y de la sangre vertida en ella.

 

El poder de la cruz no está en la propia estructura de madera. El poder no está en cualquier símbolo de la cruz que nosotros llevamos o que colocamos en nuestros templos. El poder de la cruz está en lo que se pasó en esa cruz. Es en la sangre de Jesús que fue vertida en la cruz por los pecados de toda la humanidad.

 

La Biblia enseña que la vida de los hombres y bestias está en la sangre (Levítico 17:11,14). Porque la penalidad del pecado es la muerte (Romanos 6:23), y desde que la vida está en la sangre, Dios estableció el principio que el perdón de pecados sólo pasa por el derramamiento de sangre:

 

“Pero Saulo se fortalecía aun más y confundía a los judíos que habitaban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo” (Hebreos 9:22).

 

En el Antiguo Testamento, la sangre de animales fue ofrecida como el sacrificio por el pecado. Los sacrificios de sangre eran hechos una y otra vez  siempre que el hombre pecaba. Pero en el Nuevo Testamento, Dios envió a Jesús para verter Su sangre por el pecado de una vez por todas. No es más ningún requisito que la sangre de animales se ofrezcan como sacrificio por el pecado:

 

“Y en una visión ha visto a un hombre llamado Ananías que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista” (Hebreos 9:12).

 

El poder de la cruz está en la sangre de Jesús. ¿Qué poder espiritual está en esa sangre? La sangre:

 

n       Fue vertido para la remisión (el perdón) de pecados de muchos: Mateo 26:28

n       Trajo la redención del pecado: Efesios 1:7; 2:13; 1 Pedro 1:2,18-19; Apocalipsis 5:6-9.

n       Es precioso, porque nos redime: 1 Pedro 1:18-19

n       Nos limpia del pecado: 1 Juan 1:7

n       Purga nuestra conciencia del pecado: Hebreos 9:14

n       Habla para nosotros: Jesús es nuestro intercesor y Sus sangre clama o habla a nosotros: Hebreos 12:24

n       Da acceso a la presencia de Dios así que nosotros podemos acercarnos de Él: Hebreos 9:12; 10:19-22; Efesios 2:13

n       Jesús se tornó el mediador entre Dios y los hombres: Hebreos 12:24

n       Nos santifica: Hebreos 13:12-13

n       Significa justificación: Romanos 3:24-25

n       Es la copa de bendiciones espirituales: 1 Corintios 10:16

n       Nos redime del pecado y enfermedad: Isaías 53:4

n       Consolida las promesas de Cristo: Cuando Jesús tomó la copa de vino y dijo “Asimismo, después de haber cenado, tomó también la copa y dijo: - Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama” (Lucas 22:20).

n       Es el poder detrás de la resurrección de Jesús: Hebreos 13:20

n       Trae la vida: Juan 6:53-57

n       Nos permite que hagamos la voluntad de Dios: Hebreos 13:20-21

n       Nos permite que superemos todo el poder del enemigo: Apocalipsis 12:11

n       Proporciona protección: Cuando la sangre del cordero de Pascua se puso en las puertas de los Israelitas en Egipto, el mal no podría entrar: Éxodo 12:21-23

 

Por estas razones Pablo dijo:

 

“Porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios” (1 Corintios 1:18).

 

UNA CUESTIÓN DE OPCIÓN

 

¿Si Jesús fue crucificado en la cruz, esto no significad que Sus enemigos tenían poder mayor que Él porque ellos le causaron gran sufrimiento y en el fin ellos llevaron Él a la muerte? Lea lo que la Biblia registra sobre esto:

 

“Entonces le dijo Pilato: --¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y tengo autoridad para crucificarte? Respondió Jesús: --No tendrías ninguna autoridad contra mí, si no te fuera dada de arriba. Por esto, el que me entregó a ti tiene mayor pecado” (Juan 19:10-11).

 

“Nadie me la quita, sino que yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre" (Juan 10:18).

 

Los enemigos de Jesús no tenían mayor poder que Él. Jesús escogió dar Su vida por los pecados de toda la humanidad según el plan de Dios. Jesús no tenía que hacerlo. Él tenía el poder para no salir de la cruz. Pero Él rindió su vida de buena gana.

LA RESURRECCIÓN

 

La muerte de Jesús en la cruz no fue el fin de la historia. El poder del Evangelio no se concluye aquí. Tres días después de Su muerte, Jesús resucitó de los muertos. Usted puede leer sobre esto en Lucas 24:1-12.

 

“A él, Dios le resucitó, habiendo desatado los dolores de la muerte; puesto que era imposible que él quedara detenido bajo su dominio” (Hechos 2:24).

 

La más gran ilustración del poder de Dios estaba en la resurrección de Jesucristo:

 

“Porque fue crucificado en debilidad, pero vive por el poder de Dios. Pues nosotros también somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros” (2 Corintios 13:4).

 

La resurrección de Jesús es una parte vital del poder del Evangelio porque a través de él...

 

“Y vosotros estáis completos en él, quien es la cabeza de todo principado y autoridad.

También despojó a los principados y autoridades, y los exhibió como espectáculo público, habiendo triunfado sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:10,15).

 

A través de Su resurrección, Jesús triunfó sobre el poder del enemigo. Debido a él, nosotros tenemos poder sobre todo el poder del enemigo. Nosotros incluso tenemos poder sobre la muerte, porque nuestros cuerpos mortales también experimentarán la resurrección. Hay gran poder en la resurrección. Pablo habló de conocer a Jesús en el poder de la resurrección (Filipenses 3:10). Usted aprenderá más sobre este principio en Capítulo Dieciséis, "El Poder De Su Resurrección."

 

EL FACTOR FE

 

Hay un factor necesario para experimentar los beneficios poderosos de la sangre de Jesucristo. Usted debe tener fe en la sangre:

 

“Porque como está escrito: El nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los gentiles. Porque la circuncisión aprovecha en verdad, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión ha llegado a ser incircuncisión. De manera que, si el incircunciso cumple los justos preceptos de la ley, ¿su incircuncisión no será considerada como circuncisión? Porque no es judío el que lo es en lo visible, ni es la circuncisión la visible en la carne” (Romanos 3:24-26,28).

 

No es bastante que haya poder en el Evangelio. Usted debe aplicar ese poder a su propia vida. Usted hace esto a través de la fe. Básicamente, fe es creer. Usted debe creer en el poder del Evangelio para lo experimentar. Usted aprenderá más sobre la relación entre la fe y poder después en este curso.

 


EXPERIMENTANDO EL PODER DEL EVANGELIO

 

Si usted no ha recibido a Jesucristo como su Salvador personal y no recibió el perdón de sus pecados, entonces usted no puede experimentar el poder del Evangelio. Para experimentar el poder del Evangelio usted debe:

 

1. ADMITIR QUE USTED HA PECADO:

 

“Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

 

2. CREA QUE JESÚS MURIÓ POR SUS PECADOS:

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17).

 

3. CONFIESE SUS PECADOS A DIOS Y PÍDALE QUE LO PERDONE:

 

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9).

 

4. EXPERIMENTE UNA VIDA CAMBIADA:

 

Permita el poder del Evangelio trabajar en usted para cambiar su viejo estilo de vida, sus acciones, actitudes, y pensamientos pecadores:

 

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. Defina la palabra "Evangelio."

________________________________________

 

3. ¿Qué referencia de la Escritura resume mejor los elementos básicos del Evangelio?

________________________________________

 

4. ¿Por qué el Evangelio es tan poderoso?

________________________________________

 

5. Resuma lo en que usted aprendió sobre el poder la sangre de Jesús.

________________________________________

 

6. ¿Lo que es necesario para reivindicar el poder del Evangelio?

________________________________________

 

7. ¿Cómo usted puede experimentar el poder del Evangelio?

________________________________________

 

8. ¿Esta declaración es Verdadera o Falsa? "Los enemigos de Jesús tenían poder mayor que Él porque ellos pudieron matarlo.” La declaración es _______________________.

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Estudie más sobre el Evangelio. Resuma lo que las siguientes Escrituras enseñan:

 

Mateo 4:23; 9:35; 24:14

 

 

Marcos 1:14

 

 

Hechos 20:24

 

 

Romanos 1:1-3,9; 15:16,19

 

 

2 Corintios 4:4

 

 

Efesios 1:13; 6:15

 

 

1 Tesalonicenses 2:2,9

 

 

2 Tesalonicenses 1:8

 

 

1 Timoteo 1:11

 

 

1 Pedro 4:17

 

 

Apocalipsis 14:6

 

 


Capítulo Ocho

 

PRINCIPIO DE PODER DOS:

EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Dar una referencia bíblica que revela la relación del Espíritu Santo para el poder.

n       Identificar el propósito principal del poder del Espíritu Santo.

n       Identificar los dones del Espíritu Santo.

n       Dar una referencia bíblica que lista el fruto del Espíritu Santo.

n       Listar las directrices bíblicas para recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Jesús hizo una promesa importante a Sus seguidores con respecto al poder espiritual:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

El poder del Evangelio y el poder del Espíritu Santo son dos principios importantes para entender el concepto bíblico de poder. Experimentar a ambos es necesario para recibir el poder espiritual. Usted ya ha aprendido la importancia del poder del Evangelio. Pero hay otra experiencia espiritual vital que usted debe recibir. Es el poder del Espíritu Santo prometido por Jesús. Este capítulo discute este principio importante. Este capítulo es sólo una introducción al Espíritu Santo. Para estudiar este asunto a fondo, obtenga el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, "El Ministerio del Espíritu Santo."

 

LA PROMESA DE PODER

 

Jesús dijo a Sus seguidores que Él habría...

 

“Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Este es el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros y está en vosotros” (Juan 14:16-17).

 

El Espíritu de que Jesús está hablando es la tercera persona de la Trinidad de Dios, el Espíritu Santo. El Espíritu Santo habría "dotado" o literalmente "vestido" los discípulos en el poder espiritual:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

LA RELACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO CON EL PODER

 

Note que este gran poder espiritual sería experimentado DESPUÉS de recibir el Espíritu Santo:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Poder es un espíritu:

 

“Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).

 

“Entonces Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y su fama se difundió por toda la tierra de alrededor” (Lucas 4:14).

 

Éste "espíritu de poder" es el Espíritu Santo:

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

LOS PROPÓSITOS DE ESTE PODER

 

El Espíritu Santo ministra de muchas maneras poderosas en la vida de lo creyente. El Espíritu Santo:

 

Mora en él: (1 Corintios 6:19) Nosotros realmente somos el templo o lugar de habitación del Espíritu Santo.

 

Une el creyente en un espíritu con Dios y con otros creyentes: (1 Corintios 6:17) hay gran poder en la unidad como demostrado en la historia de la torre de Babel (Vea Génesis 11; sobre todo note el versículo 6).

 

Intercede por él: (Romanos 8:26) Este intercesor poderoso ora por nosotros según la voluntad de Dios.

 

Guía lo creyente: (Juan 16:13) El Espíritu Santo nos permite que caminemos en poder y no en la confusión. Él nos guía al lugar de poder, la perfecta voluntad de Dios.

 

Imparte el amor de Cristo a él y a través de él: (Romanos 5:5) Usted aprenderá más sobre el poder del amor en el próximo capítulo.

 

Revela la verdad Bíblica a él: (1 Corintios 2:10) la revelación espiritual poderosa pasa por el Espíritu Santo.

 

Lo conforta: (Hechos 9:31 y Juan 14:17,26) Él nos conforta en tiempos de pesar.

 

Lo conforma a la imagen de Cristo: (2 Corintios 3:18) Nosotros somos impotentes para cambiarnos a la imagen de Cristo. Los planes del auto superación están condenados al fracaso. Pero a través del poder del Espíritu Santo, nosotros podemos conformarnos a la imagen de Jesús.

 

Lo enseña: (Juan 14:26) El mayor maestro reside dentro de nosotros cuando nosotros somos dotados con el poder del Espíritu Santo. El conocimiento es poderoso, y el Espíritu Santo imparte el conocimiento espiritual.

 

Lo inspira a adorar: (Juan 4:24) la alabanza y la adoración son estrategias espirituales poderosas. En algunas batallas del Antiguo Testamento ellas eran los métodos principales usados contra los enemigos de Dios.

 

Lo vivifica: (Romanos 8:11) El mismo poder que levantó a Jesús de los muertos es el mismo operando en nosotros a vivificarnos. Esto significa que nosotros somos dotados con el poder de la resurrección mientras todavía en estos cuerpos mortales.

 

Lo santifica: (2 Tesalonicenses 2:13-14) Nosotros no tenemos que intentar vivir una vida santa a través del auto-esfuerzo. El poder del Espíritu Santo santifica nuestros pensamientos y acciones. Él habilita el vivir santo.

 

Lo cambia: (Tito 3:5) Poder es necesario para efectuar el cambio y el Espíritu Santo da esto poder para el cambio.

 

Convence del error: (Juan 16:8-11) Usted aprenderá después en este curso que el pecado resulta en el fracaso del poder espiritual. El Espíritu Santo convence del error y nos lleva al arrepentimiento. Esto habilita el flujo continúo del poder de Dios.

 

Da convicción de salvación: (Romanos 8:16) Conocer su posición le da poder. El Espíritu Santo asegura su posición en Dios.

 

Lo da libertad: (Romanos 8:2) Libertad provee la mayor oportunidad para el poder. El Espíritu Santo da libertad a través de Jesucristo.

 

Habla a través de él: (Marcos 13:11) Nosotros no estamos limitados por nuestra propia habilidad de hablar. El Espíritu Santo habla la Palabra de Dios con poder y autoridad a través de nosotros.

 

Demuestra el poder de Dios: (1 Corintios 2:4) El Espíritu Santo habilita la demostración del poder de Dios en cada área de la vida.

 

Lo fortalece: (Efesios 3:16) Cuando usted está débil, la fuerza de Dios se manifiesta.

 

EL PRINCIPAL PROPÓSITO

 

Todos estos propósitos son importantes, pero hay un propósito principal para el poder del Espíritu Santo. Todos los propósitos del Espíritu Santo son para lograr este propósito mayor. El principal propósito del Espíritu Santo se revela en la promesa hecha por Jesús:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

El poder para volverse un testigo de Jesús es la verdadera evidencia del Espíritu Santo. Él estaba inmediatamente presente en la vida del Apóstol Pedro. Antes de la experiencia del Espíritu Santo Pedro negó miedosamente que él conocía a Jesús. Después de recibir la unción de poder del Espíritu Santo, Pedro se levantó y dio un testimonio poderoso del Evangelio que produjo la salvación de 3,000 personas.

 

Fue el poder del Espíritu Santo en la iglesia primitiva que produjo el avanzo del Evangelio a lo largo del mundo. El libro de Hechos es un registro del poderoso testimonio que fue la evidencia del bautismo en el Espíritu Santo.

 

EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO

 

Esta unción de poder sucede por una experiencia llamada "el bautismo del Espíritu Santo." Jesús habló de este bautismo:

 

“Porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días" (Hechos 1:5).

 

Pedro habló de este bautismo:

 

“Entonces me acordé del dicho del Señor, cuando decía: Juan ciertamente bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo." (Hechos 11:16).

 

LA SEÑAL FÍSICA

 

La verdadera evidencia del bautismo del Espíritu Santo es el poder espiritual, pero esta experiencia también se acompaña por una señal física. Hay tres lugares en el Nuevo Testamento dónde nos dicen lo que sucedió cuando las personas fueron bautizadas en el Espíritu Santo. Éstos incluyen la primera venida del Espíritu Santo registrada en Hechos; en la casa de Cornelius en Hechos 10:44-45; y cuando los convertidos en Efeso recibieron el Espíritu Santo como registrado en Hechos 19:6.

 

Comparando estos pasajes, una señal física es común a los tres: Aquellos que recibieron el Espíritu Santo hablaron otros idiomas diferentes de su lengua nativa. Éstos no eran idiomas que ellos habían aprendido. Ellos eran idiomas dados a través del poder del Espíritu Santo. Las "lenguas" del Espíritu Santo pueden ser idiomas reales usados en la tierra:

 

“Estaban atónitos y asombrados, y decían: --Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, oímos nosotros cada uno en nuestro idioma en que nacimos?” (Hechos 2:7-8).

 

Las lenguas también pueden ser un idioma no conocido al hombre. Esto se llama una "lengua desconocida":

“Porque el que habla en una lengua no habla a los hombres sino a Dios; porque nadie le entiende, pues en espíritu habla misterios” (1 Corintios 14:2).

 

LOS PROPÓSITOS PARA LAS LENGUAS

 

Las lenguas dadas por el Espíritu Santo son para propósitos poderosos en las vidas de los creyentes. Algunos de los propósitos para lenguas encontradas en 1 Corintios 14 son:

 

Oración a Dios: Versículo 2

 

Edificación propia: Edificación no es exaltar el ego, pero significa estimular, mejorar, y desarrollar. Versículo 4.

 

Cuando interpretadas, ellas edifican la Iglesia: Versículo 12.

 

Intercesión: Versículo 14. También vea Romanos 8:26-27.

 

Alabanza: Versículos 15,17.

 

El cumplimiento de la profecía: Versículo 21. También vea Isaías 28:11-12.

 

Señal a los incrédulos: Versículo 22. También vea Hechos 2.

 

LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO

 

Jesús dejó a Sus seguidores con una responsabilidad para extender el Evangelio hasta el fin del mundo:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

El poder del Espíritu Santo para ayudar a los Discípulos a cumplir esta tarea (Hechos 1:8).

 

Parte de este poder del Espíritu Santo son los dones espirituales que el Espíritu Santo da a los creyentes para equiparlos para ministrar eficazmente. La tarea es demasiada grande para ser lograda con las habilidades naturales.

 

Estos dones espirituales no son iguales a los talentos naturales. Los talentos y habilidades naturales son transmitidos en el momento del nacimiento físico y/o desarrollados por los esfuerzos naturales. Ellos también pueden ser usados en el ministerio, pero ellos no son iguales a los dones espirituales.

 

Los dones espirituales son habilidades poderosas dadas por el Espíritu Santo para habilitar la tarea del ministerio. Los dones del Espíritu Santo son habilidades dadas por Dios... 

 

“A fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, hasta ser un hombre de plena madurez, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Esto, para que ya no seamos niños, sacudidos a la deriva y llevados dondequiera por todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar, emplean con astucia las artimañas del error; sino que, siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza: Cristo” (Efesios 4:12-15).

 

Los pasajes principales que listan los dones espirituales disponibles a los creyentes a través del Espíritu Santo son: Romanos 12:1-8; 1 Corintios 12:1-31; Efesios 4:1-16; 1 Pedro 4:7-11.

 

Aquí es una lista de los dones espirituales. (La Biblia no los lista por las categorías dadas aquí. Esta agrupación sólo se hace para los propósitos del estudio.)

 

Dones Especiales                                       Dones de Habla

        

         Apóstoles                                            Profecía

         Profetas                                             Enseñanza

         Evangelistas                                        Exhortación

         Pastores                                             Palabra de sabiduría

         Maestros                                            Palabra de conocimiento

 

Dones de Servir                                          Dones de Señal

 

         Compartir                                            Discernimiento de espíritus

         Liderato                                              Milagros

         Ayuda                                                Sanidades

         Administración                                     Lenguas

         Servicio                                              Interpretación de lenguas

         Hospitalidad

         Fe

         Misericordia

 

 

El curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "El Ministerio del Espíritu Santo," explica cada uno de estos dones en detalle. Él le ayudará a descubrir sus dones espirituales. El uso apropiado de los dones espirituales es una llave real al poder espiritual eficaz. Sin ellos, es como intentar hacer un trabajo en el mundo natural sin las herramientas apropiadas.

 

EL FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO

 

La unción de poder del Espíritu Santo también le permite vivir una vida como a de Cristo. Esto es cumplido a través de las calidades que el Espíritu Santo desarrolla en su vida. Estas calidades se llaman “el fruto espiritual”. El fruto del Espíritu Santo se refiere a la naturaleza del Espíritu Santo que es evidente en la vida de un creyente. Dios desea que todo fruto sea evidente en la vida de cada creyente. Aquí está una lista del fruto del Espíritu Santo:

 

“Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley” (Gálatas 5:22-23).

 

El fruto del Espíritu Santo es estudiado en detalle en el curso, "El Ministerio del Espíritu Santo." Estas calidades le dan el poder espiritual para ser como Jesús.

 

RECIBIENDO LA UNCIÓN DE PODER

 

Como Jesús prometió, el Espíritu Santo fue dado por el Padre mientras los discípulos esperaban en Jerusalén (Hechos 2). El Espíritu Santo ya fue dado, pero cada creyente necesita recibir este poder a través de la experiencia personal del bautismo en el Espíritu Santo.

 

Aquí están las directrices bíblicas por recibir el bautismo del Espíritu Santo:

 

ARREPIÉNTASE Y SEA BAUTIZADO:

 

Usted debe experimentar el poder del Evangelio primero arrepintiéndose del pecado y recibiendo a Jesucristo como su Salvador personal. También se sugiere que usted sea bautizado en el agua:

 

“Pedro les dijo: --Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

CREA QUE ES PARA USTED:

 

“Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos cuantos el Señor nuestro Dios llame” (Hechos 2:39).

 

DESÉELO:

 

“Pero en el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y alzó la voz diciendo: --Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior. Esto dijo acerca del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues todavía no había sido dado el Espíritu, porque Jesús aún no había sido glorificado” (Juan 7:37-39).

 

COMPRENDA LO QUE ES UN DON:

 

El Espíritu Santo ya fue ha dado. Se dio a la Iglesia en el Día de Pentecostés como está registrado en Hechos 2. Porque es un don, usted no puede hacer nada para ganarlo. Empiece a alabar y dar gracias a Dios por el don del Espíritu Santo.

 

RÍNDASE A DIOS:

 

Mientras usted alaba a Dios por el don del Espíritu Santo, hable sus alabanzas audiblemente cómo hicieron en el Día de Pentecostés en Hechos 2. Mientras usted alaba a Dios audiblemente usted puede primero experimentar sus labios gaguearen.

 

Rinda su lengua al Espíritu Santo y Él hablará a través de usted en palabras extranjeras a su entendimiento. Los labios tartamudos pronto desarrollarán en un idioma mientras usted continúa alabando Dios:

 

“¡Ciertamente, con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo!” (Isaías 28:11).

 

“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

 

PIDA LAS ORACIONES DE OTROS CREYENTES:

 

El Espíritu Santo también puede ser recibido a través de la imposición de manos por los creyentes. Hechos 8, 9, y 19 muestra cómo los creyentes llenos del Espíritu pueden ayudarle a experimentar el bautismo en el Espíritu Santo.

 

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. Dé una referencia bíblica que revela la relación del Espíritu Santo con el poder.

________________________________________

 

3. ¿Cuál es el propósito principal del poder del Espíritu Santo?

________________________________________

 

4. Dé una referencia bíblica que lista el fruto del Espíritu Santo.

________________________________________

 

5. Liste seis directrices bíblicas cedidas en este capítulo para recibir el poder del Espíritu Santo:

_____________________________   ______________________________

_____________________________   ______________________________

_____________________________   ______________________________

 

6. Use las siguientes referencias para listar los dones del Espíritu Santo que están disponibles a los creyentes: Romanos 12:1-8; 1 Corintios 12:1-31; Efesios 4:1-16; 1 Pedro 4:7-11.

________________________________________

 

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Lea Hechos 8:14-17. Las personas de Samaria recibieron la salvación a través del ministerio de Felipe. Ellos recibieron el bautismo del Espíritu Santo a través del ministerio de Pedro y Juan.

 

Recibir el bautismo del Espíritu Santo era una experiencia separada de recibir la salvación. Esto demuestra el poder del Evangelio y el poder del Espíritu Santo que trabajan juntos en el ministerio.

 

También vea Hechos 19:1-6. Note la pregunta de Pablo: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?"

 

2.  Obtenga el Curso del Instituto Internacional titulado "El Ministerio del Espíritu Santo." Éste es un estudio detallado del ministerio poderoso del Espíritu Santo en las vidas de los creyentes. Una llave real para el poder espiritual está en identificar sus dones espirituales y desarrollar el fruto espiritual en su vida. Este curso lo ayudará en estas materias.

 

Si usted está tomando los cursos del Instituto en su orden sugerida, usted ya ha estudiado "El Ministerio del Espíritu Santo." Revea otra vez con el propósito de identificar las maneras en que el Espíritu Santo equipa los creyentes para el ministerio poderoso.

 


Capítulo Nueve

 

PRINCIPIO DE PODER TRES:

EL PODER DEL AMOR

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Definir "amor."

n       Definir la palabra "caridad."

n       Identificar el amor como el mayor principio de poder espiritual.

n       Identificar el primero y segundo mayores mandamientos.

n       Explicar cómo el mundo sabrá que nosotros somos creyentes.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13).

 

INTRODUCCIÓN

 

En el último capítulo usted estudió sobre el poder del Espíritu Santo. Usted aprendió que el fruto espiritual era una manifestación de poder producida por el Espíritu Santo en la vida del creyente. Uno de estos frutos espirituales es la calidad de amor como el de Cristo. Es el primer fruto en el registro de Gálatas 5:22-23:

 

“Pero el fruto del Espíritu es: amor...” (Gálatas 5:22).

 

EL MAYOR PODER

 

Lea 1 Corintios 13:1-13 antes de proceder con esta lección. La palabra "caridad"[1] en este pasaje significa el amor. Este capítulo enfoca en un de los mayores principios de poder espiritual, el poder del amor. El poder del amor es mayor que:

 

Lenguas dadas por el Espíritu Santo: Algún día estas lenguas cesarán. Si usted habla en lenguas conocidas o desconocidas a los hombres, es un mensaje impotente sin el amor. (Versículos 1 y 8).

 

El conocimiento y entendimiento: el Conocimiento es poderoso, pero algún día el conocimiento humano desaparecerá. El amor permanecerá. (Versículos 2 y 8).

 

El Don de profecía: Que poderoso don es la profecía – poder hablar un mensaje directo de Dios y predecir los eventos futuros. Pero las profecías cesarán algún. (Versículos 2, 8-12).

La fe: aun cuando usted tiene bastante fe para mover las montañas esto no es nada si usted no tiene el amor. (Versículo 2)

 

Compartir: no importa cuánto usted da a otros, esto es de ningún beneficio a menos que sea dado con amor. (Versículo 3)

 

El martirio: aun que usted pueda morir por la causa del Evangelio, es un sacrificio sin valor a menos que sea hecho con amor. (Versículo 3).

 

Esperanza: la esperanza es importante porque sin ella la vida es llena de desesperación. Pero el amor es más importante que la esperanza. (Versículo 13).

 

Usted ha aprendido y aprenderá mucho más sobre el poder espiritual en este curso. Pero recuerda esto:

 

Todos los otros principios de poder espiritual, todos los dones espirituales, todos los ministerios deben operar a través del poder del amor, o ellos son inútiles. Cuando todo lo demás fallar, el poder del amor tendrá éxito.

 

LA DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL AMOR

 

El amor es una emoción de profundo afecto, cuidado, y preocupación desarrollada en su vida a través del Espíritu Santo. No es un tipo de amor que usted puede desarrollarse. Es un tipo piadoso de amor que sólo puede desarrollarse por el poder del Espíritu Santo:

 

“Y la esperanza no acarrea vergüenza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Romanos 5:5).

 

Note las características de este amor piadoso cedidas en 1 Corintios 13:

 

VERSÍCULO 4:

 

El amor tiene paciencia.

El amor es bondadoso.

El amor no es celoso.

El amor no es ostentoso, ni si hace arrogante.

 

VERSÍCULO 5:

 

El amor No es indecoroso (se conduce mal hacia otros).

El amor no busca lo suyo propio (no es egoísta).

El amor no se irrita, (no se provoca fácilmente).

El amor no lleva cuentas del mal.

        

VERSÍCULO 6:

 

El amor no se goza de la injusticia (no tiene placer cuando oye cosas erradas sobre los otros).

El amor se regocija con la verdad (no con mentiras y maledicencia).

 

VERSÍCULO 7:

 

El amor todo lo sufre (incluso cosas difíciles).

El amor todo lo cree (cree en otros).

El amor todo lo espera (no deje la esperanza en Dios u otros, a pesar de las circunstancias).

El amor todo lo soporta.

 

VERSÍCULO 8:

 

El amor nunca deja de ser. En el original está escrito: “El amor nunca falla” (no tiene en cuenta las circunstancias).

 

LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA SOBRE EL AMOR

 

Para entender el poder del amor, usted debe conocer lo que la Biblia enseña sobre el asunto. El fruto espiritual del amor, esta fuerza poderosa, no es el tipo de amor sexual o carnal pintado por el mundo. Es el “verdadero” amor, lo que significa que es un amor santo. El verdadero amor es el tipo de amor que usted debe mostrar a otros:

 

“Habiendo purificado vuestras almas en obediencia a la verdad para un amor fraternal no fingido, amaos los unos a los otros ardientemente y de corazón puro” (1 Pedro 1:22).

 

El primero y mayor mandamiento es que usted debe amar a Dios:

 

“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30).

 

(También vea Deuteronomio 6:5; Lucas 10:27; 1 Juan 2:5,15; 3:11-17; 4:7-20; 5:2; 2 Juan 1:5-6).

 

Su amor por Dios es probado por su obediencia a Él:

 

“Respondió Jesús y le dijo: --Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él” (Juan 14:23).

 

“Pero en el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado. Por esto sabemos que estamos en él” (1 Juan 2:5).

 

El segundo mayor mandamiento es el amor de otros:

 

“El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos dos” (Marcos 12:31).

 

Jesús quiere que usted ame a los tan cuanto Él lo ama:

 

“Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. Como os he amado, amaos también vosotros los unos a los otros” (Juan 13:34).

 

“Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, como yo os he amado” (Juan 15:9,12).

 

“Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo daré a conocer todavía, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo en ellos" (Juan 17:26).

 

Es por el amor que usted es reconocido como un creyente:

 

“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Juan 13:35).

 

“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte” (1 Juan 3:14).

 

Si usted no ama a otros creyentes, el amor de Dios no está en usted:

 

“El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está en tinieblas todavía. El que ama a su hermano permanece en la luz, y en él no hay tropiezo” (1 Juan 2:9-10).

 

(Ésta es una verdad muy importante. Estúdielo más en Juan 13:34; 14:15,21,23,31; 15:9-17; 17:26; 21:15-17).

 

El amor de otros creyentes resulta en la unidad espiritual, que es una fuerza poderosa. Cuando ellos estaban unidos en la oración, sucedió el Pentecostés (Hechos 2). Ellos eran de "un corazón y mente" (Hechos 4:32) y con el poder continuaron a testificar (Hechos 4:33). Ellos se consagraron a la unidad de compañerismo (Hechos 2:42) y se hicieron muchas señales y maravillas (Hechos 2:43).

 

Usted debe amar a sus enemigos:

 

"Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos y haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen y orad por los que os maltratan.

Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

Más bien, amad a vuestros enemigos y haced bien y dad prestado sin esperar ningún provecho. Entonces vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y los perversos” (Lucas 6:27,28,33,35).

 

"Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.  Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen” (Mateo 5:43-44).

 

Su amor es para abundar, lo que significa que es aumento continuo:

 

“Y ésta es mi oración: que vuestro amor abunde aun más y más en conocimiento y en todo discernimiento” (Filipenses 1:9).

 

“El Señor os multiplique y os haga abundar en amor unos para con otros y para con todos, tal como nosotros para con vosotros” (1 Tesalonicenses 3:12).

 

Usted será arraigado y fundamentado en amor:

 

“Para que Cristo habite en vuestros corazones por medio de la fe; de modo que, siendo arraigados y fundamentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender, junto con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa todo conocimiento; para que así seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3:17-19).

 

Si usted desea ser llenado de la plenitud de Dios y de Su poder, usted debe tener el amor. Él es importante al poder porque elimina el miedo:

 

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor. Porque el temor conlleva castigo, y el que teme no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18).

 

Usted debe caminar en amor:

 

“Y andad en amor, como Cristo también nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio en olor fragante a Dios” (Efesios 5:2).

 

Usted debe "suportar" o relacionarse con los en amor:

 

“Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos los unos a los otros en amor” (Efesios 4:2).

 

Usted debe guardarse en amor:

 

“Conservaos en el amor de Dios...” (Judas 21).

 

“Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la perseverancia, la mansedumbre” (1 Timoteo 6:11).

 

Fe, que es tan importante al poder, opera por el amor:

 

“Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la perseverancia, la mansedumbre” (Gálatas 5:6).

 

Su obra para el Señor debe ser una labor de amor:

 

“Nos acordamos sin cesar, delante del Dios y Padre nuestro, de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de la perseverancia de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 1:3).

 

“Y no podían resistir la sabiduría y el espíritu con que hablaba” (Hebreos 6:10).

 

Mientras nosotros nos acercamos del fin de los tiempos aquí en la tierra, el amor de muchos se enfriará. “Se enfriar” significa que las personas se volverán poco afectuosas”:

 

“Y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos” (Mateo 24:12).

 

Pero nosotros tenemos la convicción que nada puede separarnos del amor de Dios:

 

“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación? ¿angustia? ¿persecución? ¿hambre? ¿desnudez? ¿peligros? ¿espada?

Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 8:35, 38-39).

 

EL MAYOR AMOR

 

El mayor amor es el amor que Dios tiene por el mundo pecador. Él mostró ese amor enviando a Jesús para morir:

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

 

Jesús demostró este gran amor cuando Él dio Su vida de buena gana en la cruz:

 

“Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

 

“Difícilmente muere alguno por un justo. Con todo, podría ser que alguno osara morir por el bueno. Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:7-8).

 

Es esta fuerza poderosa de amor – el amor de Dios – que el Espíritu Santo desea desarrollar en su vida:

 

“Y la esperanza no acarrea vergüenza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Romanos 5:5).

 

Recuerde, todos los otros principios de poder espiritual dependen de este: El poder del amor.

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. ¿Lo que es el amor?

________________________________________

 

3. ¿Cuál es el primero y el segundo mayor mandamiento?

________________________________________

 

4. ¿Cómo el mundo sabrá que nosotros somos creyentes?

________________________________________

 

5. Complete esta frase:

 

"Todos los otros principios de poder espiritual, todos los dones espirituales, todos los otros ministerios deben operar a través del poder del __________ o ellos son inútiles."

 

6. ¿Cuál es el mayor principio de poder espiritual?

________________________________________

 

7. ¿Lo que significa la palabra "caridad" en 1 Corintios 13?

________________________________________

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

 

1. David escribió mucho sobre el amor. Vea Salmos 18:1; 31:23; 40:16; 97:10; 116:1; 119:97, 113, 119, 127, 132, 159,163, 165, 167; 122:6; 145:20.

 

2. Estudie el libro de 1 Juan. El tema mayor de este libro es el amor.

 

3. Busque leer 1 Corintios 13 en otra versión de la Biblia que usted utiliza.

 


Capítulo Diez

 

PRINCIPIO DE PODER CUATRO:

LA UNCIÓN DE PODER

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Explicar el propósito de la unción sagrada en el Antiguo Testamento.

n       Dar ejemplos de cómo la unción sagrada se usó en el Antiguo Testamento.

n       Dar el significado del nombre "Cristo".

n       Resumir los propósitos de la unción de poder.

n       Explicar la importancia de descubrir su unción específica en el ministerio.

n       Explicar cómo recibir la unción de poder.

n       Identificar la fuente de la unción espiritual.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él” (1 Juan 2:27).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Este capítulo involucra la unción de Dios que autoriza a los hombres y mujeres para el ministerio eficaz. También provee las directrices para recibir la unción de poder.

 

LA PRÁCTICA DE UNGIR

 

"Ungir" realmente significa “aplicar el aceite a una persona o cosa”. Fue una práctica instituida en los tiempos del Antiguo Testamento. La unción originalmente era de tres tipos: Ordinaria, Médica, y Sagrada.

 

La Unción Ordinaria estaba asociada con la limpieza personal para hacer un olor bueno. Usted puede leer de su uso en Rut 3:3, Salmos 104:15, y Proverbios 27:9. Los invitados eran ungidos como una marca de respeto (Lucas 7:46) y el muerto se preparaba para el entierro ungiéndole (Marcos 14:8; 16:1).

 

La Unción Médica fue usada para ayudar el enfermo y herido. Para un ejemplo, vea Lucas 10:34.

 

La Unción Sagrada: El tercer tipo de unción es el asunto de este capítulo. Está unción era para propósitos sagrados o espirituales. Fue usada para dedicar cosas o personas a Dios.

 

EJEMPLOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

 

La primera ocasión de ungir para propósitos espirituales registrada en el Antiguo Testamento se encuentra en Génesis 28:18. Después de que Jacob había visto una gran visión de Dios, él...

 

“Jacob se levantó muy de mañana, tomó la piedra que había puesto como cabecera, la puso como memorial y derramó aceite sobre ella. Y llamó el nombre de aquel lugar Betel, aunque el nombre antiguo de la ciudad era Luz” (Génesis 28:18-19).

 

Dios después habló sobre este evento y dijo:

 

“Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste la piedra y me hiciste un voto. Levántate, sal de esta tierra y vuelve a la tierra de tu nacimiento" (Génesis 31:13).

 

Después, Dios dio instrucciones concernientes a la unción de sacerdotes, reyes, y profetas para consagrarlos a los propósitos espirituales. El contenido del Tabernáculo también sería ungido. Usted puede estudiar más sobre esto en la sección "Para Estudio Adicional” de este capítulo.

 

El propósito para ungir estas personas y cosas era separarlas en dedicación especial al servicio de Dios. Se usó el aceite santo para estos propósitos espirituales:

 

“Con esto prepararás el aceite de la santa unción. Será un ungüento combinado, obra de perfumador, el cual será el aceite de la santa unción.

Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción a través de todas vuestras generaciones” (Éxodo 30:25,31).

 

LA UNCIÓN DE JESÚS

 

Siguiendo el modelo instituido por Dios, Jesús fue ungido para el servicio. Jesús dijo:

 

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y para proclamar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18-19).

 

Éste fue un cumplimiento de la profecía cedida en Isaías 61:1.

 

Los discípulos reconocieron que...

 

“... a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 


LA FUENTE DE LA UNCIÓN

 

El poder espiritual de la unción no está en el propio aceite. El poder no está en la persona que hace la unción o en las habilidades del destinatario. El poder de la unción fluye de la fuente, Dios el Padre. Nota que Jesús dijo "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido."

 

Pablo dijo:

 

“Y Dios es el que nos confirma con vosotros en Cristo y el que nos ungió” (2 Corintios 1:21).

 

Dios era que la fuente de la unción de Cristo. Él aún es la fuente de la unción. El aceite es sólo un símbolo natural que representaba esta unción. Jesús usó la práctica de ungir, pero no siempre con el aceite. Un hombre ciego sanado por Jesús informó:

 

“El hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: Vé a Siloé y lávate. Entonces cuando fui y me lavé, recibí la vista” (Juan 9:11).

 

Este versículo confirma que no es la sustancia usada sino el poder detrás de la práctica de ungir que es eficaz. Aunque se ungieron hombres y mujeres simbólicamente con el aceite por el hombre, la verdadera unción de poder era de Dios. Dios dijo del Rey David:

 

“Hallé a mi siervo David y lo ungí con mi aceite santo” (Salmos 89:20).

 

Años antes de que él fuese ungido en la vida por el hombre, David fue ungido por Dios:

 

“Entonces Natán dijo a David: --Tú eres ese hombre. Así ha dicho Jehovah Dios de Israel: "Yo te ungí como rey sobre Israel y te libré de la mano de Saúl” (2 Samuel 12:7).

 

LOS PROPÓSITOS DE LA UNCIÓN

 

La unción del espíritu de Dios es muy importante en la vida y ministerio del creyente. Aquí están algunos propósitos de la unción:

 

EL SERVICIO:

 

Cuando la unción de Dios vino sobre Saúl, él se cambió en un nuevo hombre para servir a Israel como el rey:

 

“Entonces Samuel tomó un frasco de aceite, lo derramó sobre la cabeza de Saúl y le besó diciéndole: --¿No te ha ungido Jehovah como el soberano de su heredad?

Entonces el Espíritu de Jehovah descenderá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos; y serás cambiado en otro hombre” (1 Samuel 10:1,6).

 

Jesús fue ungido por Dios para el servicio:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y para proclamar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18-19).

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

Estos versículos proporcionan una lista de propósitos de la unción para el servicio. La unción lo habilita a:

n       Predicar el Evangelio.

n       Ministrar a los pobres.

n       Sanar el corazón destrozado.

n       Sanar físicamente el enfermo. (También vea a Santiago 5:14-15 y Marcos 6:13).

n       Predicar la liberación a aquellos en esclavitud espiritual.

n       Abrir los ojos de aquellos en ceguedad espiritual.

n       Libertar aquellos que están machucados, heridos por el enemigo.

n       Predicar el año aceptable del Señor. (Vea a 2 Corintios 6:2).

n       Hacer el bien.

n       Sanar a todos aquellos oprimidos por el Diablo.

 

LA RESPONSABILIDAD:

 

Dios unge a los creyentes con responsabilidades espirituales. Cualquier cosa que Él confía a usted, si grande o pequeña, no es debido a sus propias habilidades. No es debido a su educación, personalidad, o posición social. Usted recibe la responsabilidad espiritual por la unción:

 

“Jehovah dijo además a Aarón: "He aquí, yo te he dado el cuidado de mis ofrendas alzadas. Todas las cosas que los hijos de Israel consagran te las he dado a ti como porción, y a tus hijos como provisión perpetua” (Números 18:8).

 

LA INSTRUCCIÓN:

 

La unción le enseña:

 

“Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él” (1 Juan 2:27).

 

Esto no significa que usted no debe recibir la enseñanza bíblica de otros. Dios ha puesto a los maestros de la Iglesia para este propósito (Efesios 4:11). El Espíritu Santo los unge a enseñar la Palabra de Dios. Pero si usted no tiene la oportunidad de recibir el ministerio de tales hombres escogidos por Dios, la unción del Espíritu Santo todavía lo enseñará.

 

Esta unción le ayuda a evaluar la verdad de las enseñanzas que usted tiene recibido de otros. También revela a usted las verdades que usted no entiende y claramente abre la revelación de la Palabra escrita de Dios a usted. Note que la unción nos enseña "todas las cosas." Hay tal poder en la unción que le instruye en cada área de la vida y ministerio.

 

PERMANECER:

 

La unción de Dios le permite permanecer en Jesús. Note  esta porción del versículo ya estudiado:

 

“Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él” (1 Juan 2:27).

 

Una cosa es aceptar a Jesús como el Salvador. Otra es aprender cómo permanecer en Él y caminar en la obediencia a Su Palabra y Su voluntad. La unción le enseña cómo hacer esto.

 

LIBERTAD:

 

El yugo de esclavitud es destruido por la unción. Los yugos eran usados en el mundo antiguo para unir los animales para laborar en los campos. Ellos todavía se usan para el mismo propósito en muchas naciones hoy en día. Jesús habló del yugo cuando Él dijo:

 

"Venid a mí, todos los que estáis fatigados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:28-30).

 

Nosotros estamos todos bajo un yugo de algún tipo. Usted o está bajo el yugo de Satanás o de Dios. El yugo de la esclavitud de Satanás es el triple:

 

1. El yugo del pecado:

 

“Yo, Jehovah vuestro Dios que os saqué de la tierra de Egipto para que no fueseis sus esclavos. Yo rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con la cabeza erguida” (Levítico 26:13).

 

El "yugo del Egipto" significa el yugo del pecado. Este yugo debe romperse si usted desea venir bajo el yugo con Jesús.

 

2. El yugo del ego:

 

Pablo se esforzó con el yugo de ego:

 

“Porque lo que hago, no lo entiendo, pues no practico lo que quiero; al contrario, lo que aborrezco, eso hago” (Romanos 7:15).

 

3. El yugo del hombre:

 

El yugo del hombre es esclavitud puesta sobre usted por otros:

 

“Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no las quieren mover ni aun con el dedo. Más bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Ellos ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos” (Mateo 23:4-5).

 

El yugo del hombre puede incluir la esclavitud de la culpa, tradición, denominacionalismo, o normas imposibles de conducta impuesta por otros. ¿Cómo estas fortalezas pueden romperse en su vida y en las vidas de aquellos a quienes usted ministra? Ella son quebrada por la unción:

 

“Sucederá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro y su yugo de tu cuello. El yugo será destruido a causa de tu unción” (Isaías 10:27).

 

Usted no puede romper el yugo de Satanás en su propio poder. Usted no puede hacerlo por sus propias palabras de sabiduría. Cada yugo, cada esclavitud del hombre, es quebrado por la unción.

 

LA ALEGRÍA:

 

Jesús fue ungido con el aceite de alegría:

 

“Mientras que del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; cetro de rectitud es el cetro de tu reino. Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con aceite de alegría, más que a tus compañeros” (Hebreos 1:8-9).

 

Aquellos que aman la rectitud y tienen odio de la maldad serán ungidos con esta misma alegría. La unción de Dios trae gran alegría en su vida. La alegría del Señor es la fuerza que autoriza su servicio para Dios.

 
UNCIONES ESPECÍFICAS

 

Los propósitos de la unción ya estudiados son para todos los creyentes. Pero Dios también unge las personas para ministerios específicos y tareas especiales. Algunos son ungidos como evangelistas, otros como maestros. Algunos son pastores mientras otros son profetas. Hay muchas unciones diferentes que Dios da a los creyentes.

 

Jesús tenía una unción específica de Dios para morir por los pecados de las personas. El nombre "Cristo" significa "el ungido." El nombre Jesús quiere decir "Salvador." Cuando el nombre "Jesucristo" se usa juntos, significa que Él es el ungido de Dios para ser el Salvador del Mundo. Antes de Su muerte una mujer ungió a Jesús con aceite precioso. Jesús dijo:

 

“Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, ella lo hizo para prepararme para la sepultura” (Mateo 26:12).

 

Jesús sabía que Él fue ungido de Dios para morir por los pecados de las personas. Nadie más tenía esta unción específica.

 

A lo largo del registro Bíblico, Dios ungió personas para ministerios específicos (Vea 2 Crónicas 22:7). Cuando las personas intentaron asumir un ministerio específico sin la unción de Dios para hacer esto, problemas fueron el resultado. Lea la historia de Miriam y Aarón en Números 12 para un ejemplo de esto. Miriam y Aarón pensaron que ellos tenían la misma unción que Moisés y podrían también liderar a Israel. Pero ellos descubrieron algo diferente. Otro ejemplo se encuentra en Números 16 en la historia de Coré que intentó exigir la misma unción que Moisés.

 

Mucho de la desarmonía en el Cuerpo de Cristo viene de personas que intentan servir en las áreas del ministerio a las cuales ellas no han recibido la unción. Una persona es ungida de Dios de una manera especial y pronto todos estamos imitando su ministerio. Pero los imitadores no tienen los mismos resultados poderosos. Ellos se preguntan lo que está equivocado. Ellos están haciendo todo sólo como alguien más, pero sin los mismos resultados. La respuesta se encuentra en la unción de poder. La unción de Dios está sobre un hombre para una tarea específica, pero no en el otro. Debido a esto, uno tiene éxito mientras los otros fallan.

 

Uno de los pecados de la carne listados en Gálatas 5:20 se llama “celos" o “emulaciones." Las emulaciones son una forma de envidia demostrada en imitar otros. Dios no puede bendecir las emulaciones. Dios busca aquellos que se moverán para fuera del pecado de las emulaciones a la revelación a través de la unción de poder.

 

CÓMO RECIBIR LA UNCIÓN

 

¿Cómo usted recibe esta unción de poder?

 

RECONOZCA LA FUENTE:

 

Como usted aprendió en esta lección, la fuente de la unción de poder espiritual es Dios. Usted no puede confiar en su educación, personalidad, o posición social. Usted no recibe su unción de alguien más.

 

No hay nada que usted pueda hacer para ganar la unción. Usted no puede trabajarla por el emocionalismo. Dios es la única fuente de la unción espiritual. Para recibir tal unción, usted debe primero reconocer la fuente de la cual ella fluye.

 

EXPERIMENTE EL NUEVO NACIMIENTO:

 

Porque éste es un poder espiritual que fluye de la fuente de Dios, usted debe nacer de nuevo espiritualmente recibirlo. La razón para esto es:

 

“Pero el hombre natural no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede comprender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).

 

Esta unción de poder fluye del Espíritu de Dios. El hombre carnal (pecador) no puede recibirlo. Usted no puede recibirlo a menos que usted sea un hombre espiritual.

 


LEA LA PALABRA DE DIOS Y ORE:

 

Desde que Dios es la fuente de la unción, usted debe quedarse en contacto con Él a través de la oración (en que usted habla a Él) y de la Palabra de Dios (a través de que Él le habla). Cuanto más usted permanece en Su Palabra, y Él permanece en usted, más la unción fluirá en su vida.

 

ROMPA EL YUGO:

 

Usted aprendió en este capítulo que uno de los propósitos de la unció es romper los yugos de esclavitud. Pida a Dios para romper cada yugo de pecado, ego, o aquellos impuestos por el hombre. Usted debe experimentar la unción que rompe el yugo en su propia vida antes de que ella pueda fluir a través de usted a otros.

 

RECIBA EL ESPÍRITU SANTO:

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

Este versículo  ilustra cómo la unción de Dios se relaciona a la operación poderosa del Espíritu Santo en su vida. Para experimentar la unción de poder, usted debe recibir el Espíritu Santo. Usted ya estudió sobre esto en el Capítulo Ocho, "El Poder del Espíritu Santo."

 

NO ENFOQUE EN SUS INCAPACIDADES:

 

Muchas personas enfocan en sus propias incapacidades en lugar de enfocar en las habilidades disponibles a ellas a través de la unción de poder. El Rey David dijo una vez:

 

“Ahora yo soy débil, aunque soy un rey ungido...” (2 Samuel 3:39).

 

David reconoció que en sí mismo él era débil, aunque Él era el rey. El poder que él experimentó fue a través de la unción. Ella convirtió su debilidad en fuerza. Él no enfocó en sus incapacidades, pero en sus habilidades a través de la unción de poder. Esto es por qué él pudo decir:

 

“Contigo desbarataré ejércitos; con mi Dios saltaré murallas” (Salmos 18:29).

 

Los discípulos eran hombres que originalmente eran temerosos y descreídos. Ellos todos abandonaron a Jesús en  Su tiempo de necesidad. Uno incluso llegó a negarlo. Fue a este mismo grupo que Jesús confió la misión de alcanzar el mundo con el Evangelio. Jesús no enfocó en sus incapacidades. Él no enfocó en su falta de educación o posición social. Él no miraba el registro de sus fracasos pasados. Él vio lo que ellos se volverían cuando ellos permitiesen la unción de poder cambiar sus vidas. Él los vio cómo ellos estarían después de recibir el Espíritu Santo.

 

Pare de enfocar en sí mismo. Reconozca que el Espíritu de Dios está dentro de usted. Es Su trabajo, Su ministerio, Sus milagros, Su unción. Pídale que permita el fluir de la unción a través de usted. Empiece a extender la mano a otros en ministerio, y usted empezará a sentir el flujo de poder a través de usted.

 

Dios no lo unge para sentarse inactivo en el asiento de la parte de atrás de la iglesia. La unción de poder se da para los propósitos específicos que usted estudió en Capítulo Seis. Cuanto más usted dirige sus energías hacia estos propósitos, tanto más la unción  de poder fluirá a través de usted.

 

DESCUBRA SU UNCIÓN ESPECÍFICA:

 

Para determinar su unción específica en el ministerio, usted debe descubrir los dones espirituales que Dios le ha dado. Consulte el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, "El Ministerio del Espíritu Santo," para más informaciones sobre esta área.

 

LA POSICIÓN DE LOS UNGIDOS

 

Ser ungido por Dios colócale en las líneas delanteras de la guerra espiritual. La Biblia revela que aquellos que son ungidos con el poder por Dios experimentarán la oposición del enemigo:

 

“Se presentan los reyes de la tierra, y los gobernantes consultan unidos contra Jehovah y su ungido, diciendo: ¡Rompamos sus ataduras! ¡Echemos de nosotros sus cuerdas!" (Salmos 2:2-3).

 

David dijo:

 

“Porque tus enemigos, oh Jehovah, han deshonrado, han deshonrado los pasos de tu ungido” (Salmos 89:51).

 

Pero Dios ha dicho de aquellos que se oponen a Sus ungidos que:

 

“El que habita en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. Entonces les hablará en su ira y los turbará en su furor” (Salmos 2:4-5).

 

Dios es su fuerza cuando enfrentando tal oposición:

 

“Jehovah es la fuerza de su pueblo, la fortaleza de salvación para su ungido” (Salmos 28:8).

 

“Ahora reconozco que Jehovah da la victoria a su ungido; le responderá desde su santo cielo con la fuerza liberadora de su diestra” (Salmos 20:6).

 

Tenga cuidado con lo que usted dice a otros creyentes ungidos. Trate con respecto aquellos que son ungidos sobre usted. Dios toma los ungidos de poder muy seriamente. Él advierte:

 

"¡No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas!" (1 Crónicas 16:22).

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. ¿Cuál fue el propósito de la unción sagrada en el Antiguo Testamento?

________________________________________

 

3. Dé algunos ejemplos de cómo la unción sagrada se usó en el Antiguo Testamento.

________________________________________

 

4. ¿Cuál es el significado del nombre "Cristo?"

________________________________________

 

5. Resuma lo que usted aprendió sobre los propósitos de la unción de poder.

________________________________________

 

6. ¿Por qué es importante descubrir su unción específica en el ministerio?

________________________________________

 

7. ¿Cómo usted puede recibir la unción de poder?

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8. ¿Quién es la fuente de la unción espiritual?

________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Estudie más sobre la unción para propósitos espirituales en el Antiguo Testamento:

 

n       Unción de sacerdotes: Levítico 8:12,30; Éxodo 28:41; 29:7; 30:30.

n       Unción del tabernáculo y sus muebles: Éxodo 30:22-29; 40:9-11.

n       Unción de reyes: hay muchos registros de esto. Para ejemplos vea 1 Samuel 9:16; 10:1; 16:1,12,13; 2 Samuel 2:7; 1 Reyes 1:33-34.

n       Unción de los profetas: 1 Reyes 19:16; 1 Crónicas 16:22.

 

2. Satanás fue ungido una vez por Dios. Lea sobre él en Ezequiel 28:14.

 

3. Simplemente porque usted es ungido de Dios no significa que usted está exento del castigo por el pecado. Vea Salmos 89:38.

 

4. Dios mira a Su ungido y está atento a ellos (Salmos 84:9). Él muestra misericordia a ellos (Salmos 18:50).

 

5. El Rey David entendió la importancia de no dañar a los ungidos de Dios. Vea 1 Samuel 24 y 26 e 2 Samuel 1:16,21.

 

6. Este capítulo ha listado los propósitos de la unción como ella capacita a los creyentes para el ministerio. Evalúe su propio ministerio con respecto a estos propósitos. ¿Cuántos son evidentes en su ministerio?

 

n       Predicar el Evangelio.

n       Ministrar a los pobres.

n       Sanar el corazón destrozado.

n       Sanar físicamente el enfermo.

n       Predicar la liberación a aquellos en esclavitud espiritual.

n       Abrir los ojos de aquellos en ceguedad espiritual.

n       Libertar aquellos que están machucados, heridos por el enemigo.

n       Predicar el año aceptable del Señor.

n       Hacer el bien.

n       Sanar a todos aquellos oprimidos por el Diablo.

 


Capítulo Once

 

PRINCIPIO DE PODER CINCO:

PODER, FE, Y OBRAS

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Definir la fe.

n       Identificar los niveles de fe.

n       Identificar los tipos de fe.

n       Explicar cómo la fe puede ser aumentada.

n       Resumir la relación entre poder, fe, y obras.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y milagros en el pueblo” (Hechos 6:8).

 

 
INTRODUCCIÓN

 

En Mateo 17, los discípulos intentaron expulsar un demonio de un niño, pero fallaron. Cuando ellos lo trajeron a Jesús, Él pudo sanarlo.

 

¿Los discípulos preguntaron a Jesús, "Por qué nosotros no pudiéramos expulsarlo?" Jesús contestó...

 

“Por causa de vuestra poca fe. Porque de cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí, allá; y se pasará. Nada os será imposible” (Mateo 17:20).

 

En este incidente Jesús compartió un principio llave del poder espiritual: el poder debe operar en fe para realizar las obras de Dios. La fe es la contestación del hombre al poder de Dios:

 

“Jesús le dijo: --¿"Si puedes..."? ¡Al que cree todo le es posible!” (Marcos 9:23).

 

Este capítulo trata de la relación entre poder, fe, y obras.

 

LA DEFINICIÓN

 

Fe significa creer y tener convicción de algo. Creer significa tener la confianza. Las palabras "fe, creer, y confianza" todas significan la misma cosa en la Escritura.

 

La Biblia define la fe como:

 

“La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que no se ven” (Hebreos 11:1).

 

La fe da convicción que las cosas prometidas en el futuro son verdaderas y que las cosas que no se ven son reales.

 

La fe no es igual que "la mente sobre la materia" qué se enseña por las religiones. "La mente sobre la materia" enseña que el hombre puede superar todos los problemas en el mundo real (el mundo de la materia) usando a su mente, razón, o voluntad. Estas enseñanzas están centradas en el hombre. Ellos confían en el ego y no en Dios. "La mente sobre la materia" no es basada en la Palabra de Dios. La fe es centrada en Dios, no centrada en el hombre. La fe no es algo que el hombre produce a través del auto-esfuerzo de su propia mente.

 

La fe de que la Biblia habla no es fe natural, una que es confiar en las cosas en el mundo natural que usted ha aprendido por la experiencia que es normalmente confiable. Por ejemplo, fe que la cadera en que usted está sentado le sostendrá.

 

LOS TIPOS BÍBLICOS DE FE

 

Hay tipos diferentes de fe descritos en las Escrituras:

 

LA FE SALVADORA:

 

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).

 

La fe salvadora involucra el verdadero arrepentimiento del pecado. Usted debe oír, debe creer, y personalmente debe aceptar el mensaje del Evangelio. La fe salvadora requiere una contestación personal hacia Dios.

 

La fe es un don de Dios a los hombres que les permite ser salvos:

 

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (Efesios 2:8).

 

Usted no puede salvarse sin la fe:

 

“El que cree y es bautizado será salvo; pero el que no cree será condenado” (Marcos 16:16).

 

“Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6).

 

LA FE SANTIFICADORA:

 

“Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20).

 

La fe santificadora es la fe que le permite vivir una vida santa después de recibir a como Su Salvador. Usted debe experimentar la fe salvadora para recibir la fe santificadora.

 

LA FE DEFENSIVA:

 

La fe es una de las armas para la defensa contra su enemigo espiritual, Satanás:

 

“Y sobre todo, armaos con el escudo de la fe con que podréis apagar todos los dardos de fuego del maligno” (Efesios 6:16).

 

Satanás atacará su fe enviando flechas de incredulidad en su mente. La fe en Dios proporciona una defensa espiritual a estos ataques.

 

EL DON DE LA FE:

 

Hay un don espiritual de la fe dado por el Espíritu Santo:

 

“Porque a uno se le da palabra de sabiduría por medio del Espíritu; pero a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por un solo Espíritu” (1 Corintios 12:8-9).

 

Una persona con el don espiritual de la fe tiene una habilidad especial de creer Dios. Él sabe que Dios va a hacer el imposible. Él ejerce esta fe incluso cuando otros alrededor de él no creen.

 

EL FRUTO DE LA FE:

 

La fe no es algo que usted puede desarrollar. Es un fruto espiritual desarrollado en su vida por el Espíritu Santo:

 

“Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe” (Gálatas 5:22).

 

La fe como un fruto es el carácter. Es una actitud de fe hacia Dios. Se desarrolla a través del proceso de Su vida dentro de usted trayendo el crecimiento espiritual.

 

Mientras todos no tenemos el don espiritual de la fe, el fruto de la fe debe ser evidente en las vidas de todos los creyentes. Es una calidad necesaria para experimentar el poder espiritual.

 

LOS NIVELES DE FE

 

La Biblia revela que hay varios niveles de fe. Jesús habló de la personas que no usan su fe y son incrédulas (Mateo 17:17). Él habló de aquellos con fe pequeña (Mateo 6:30; 8:26; 14:31; Lucas 12:28) y de aquellos con gran fe (Mateo 8:10; 15:28; Lucas 7:9).

 

La Biblia enseña que cada persona tiene una cierta cantidad de fe que se da a ella como un don de Dios:

 

“Digo, pues, a cada uno de vosotros, por la gracia que me ha sido dada, que nadie tenga más alto concepto de sí que el que deba tener; más bien, que piense con sensatez, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3).

 

¿Pero cómo usted aumenta esta medida de fe al nivel que permitirá el flujo del poder de Dios?

 

CÓMO AUMENTAR LA FE

 

La Biblia dice cómo aumentar la fe:

 

“Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17).

 

Usted aumenta su fe a través de oír la Palabra de Dios. La fe salvadora viene de oír la Palabra de Dios. Usted debe oír la Palabra de Dios primero para poder arrepentirse del pecado y recibir a Jesús como el Salvador. Usted no puede experimentar el poder espiritual a menos que usted tenga experimentado la fe salvadora.

 

Después de que usted es salvo, la enseñanza bíblica y la predicación continúa aumentando su fe. Cuanto más usted oye la Palabra de Dios, tanto más su fe aumentará. Esta fe continuará conformándolo a la imagen de Jesús por el proceso de santificación.

 

Santificación es vivir una vida santa. Usted debe vivir honradamente para experimentar el poder espiritual. Continuar en el pecado conocido impedirá el fluir del poder de Dios en su vida.

 

Cuanto más la fe aumenta más fácil será vivir una vida santa y defenderse contra los ataques espirituales del enemigo. Cristianos sin poder son cristianos derrotados.

 

Hasta mismo una cantidad pequeña de fe es muy poderosa:

 

“Jesús les dijo: --Por causa de vuestra poca fe. Porque de cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí, allá; y se pasará. Nada os será imposible” (Mateo 17:20).

 

FE, OBRAS Y PODER

 

Es fácil ver cómo la fe afecta el flujo del poder de Dios en su vida. Sin la fe, usted está en peligro de meramente haber escuchado las palabras sin experimentar su poder:

 

“Porque también a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas; pero a ellos de nada les aprovechó oír la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron” (Hebreos 4:2).

 

Pero hay también una relación vital entre fe, obras y poder. Para experimentar el poder, usted debe tener fe. Para demostrar el poder usted debe tener fe. Para la fe e  el poder ser eficaz en la extensión del Evangelio, ellos deben ser demostrados por las obras. Santiago escribió:

“Porque también a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas; pero a ellos de nada les aprovechó oír la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron. Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma. Sin embargo, alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. ¡Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras! Porque tal como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta” (Santiago 2:14,17-18,26).

 

Fe y obras están tan estrechamente relacionados como el espíritu y el cuerpo.

 

Esteban estaba lleno de fe y poder que le permitieron que hiciera los grandes trabajos:

 

“Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y milagros en el pueblo” (Hechos 6:8).

 

Las obras de fe son hechas con poder:

 

“Con este fin oramos siempre por vosotros: para que nuestro Dios os haga dignos de su llamamiento y que él cumpla todo buen propósito y toda obra de fe con poder” (2 Tesalonicenses 1:11).

 

Dios quiere hacer obras de fe con el poder en usted y a través de usted. Cuando usted ejerce la fe, ella une el poder de Dios a sus obras. "¡Al que cree”,  Jesús dijo, “todo le es posible!

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

________________________________________

 

2. Dé la definición Bíblica de fe.

________________________________________

 

3. Identifique los niveles de fe de que Jesús habló.

________________________________________

 

4. Liste los tipos Bíblicos de fe discutidos en esta lección.

________________________________________

 

5. ¿Cómo la fe puede ser aumentada?

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6. Resuma lo que usted aprendió en este capítulo sobre la relación entre poder, fe, y obras.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Estudie más sobre el poder de la fe leyendo Hebreos 11, que se llama "El Capítulo de la Fe" de la Biblia. Resuma lo que usted aprendió sobre el poder de fe de los ejemplos que son hallados allí:

________________________________________

 

2. Uno de los mayores ejemplos de fe en la Biblia es Abraham.

 

n       Abraham fue justificado debido a la fe: Santiago 2:23.

n       Su fe le dio la convicción llena de las promesas de Dios: Romanos 4:18-21.

n       Dios encontró que el corazón de Abraham era fiel: Nehemías 9:8.

n       Los creyentes que siguen su ejemplo también son personas de fe: Romanos 4:11-12.

 

Resuma lo que usted aprendió sobre Abraham en estos versículos:

________________________________________

 

 


Capítulo Doce

 

PRINCIPIOS DE PODER SEIS:

EL NOMBRE DE JESÚS

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir Versículos Llaves de memoria.

n       Explicar la importancia de los nombres en los tiempos de la Biblia.

n       Identificar el grandioso nombre que es sobre todos los otros.

n       Identificar el significado del nombre "Jesús."

n       Explicar cómo Jesús consiguió Su nombre.

n       Identifique las directrices bíblicas para usar el nombre de Jesús.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Por lo cual también Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre que Jesucristo es Señor” (Filipenses 2:9-11).

 

INTRODUCCIÓN

 

Usted ha aprendido del poder y autoridad dados por Dios a Jesucristo y cómo Jesús delegó este mismo poder y autoridad a los creyentes. Uno de estos principios espirituales poderosos es el uso de Su propio nombre. Este capítulo enfoca en el poder en el nombre de Jesús.

 

LA IMPORTANCIA DE LOS NOMBRES

 

En los tiempos Bíblicos los nombres tenían una importancia que ellos no tienen hoy. En muchas culturas modernas, un nombre se usa a menudo sólo como una etiqueta personal. En los tiempos de la Biblia, gran importancia está atada al nombre de una persona. El nombre dado a menudo era determinado por alguna circunstancia en el momento de nacimiento (Génesis 19:22). A veces el nombre expresaba una esperanza o una profecía (Isaías 8:1-4; Oseas 1:4).

 

Debido a la importancia de los nombres en los tiempos de la Biblia, Dios cambió el nombre de varias personas. Él cambió el nombre de Abram a Abraham en vista de su destino:

 

“Ya no se llamará más tu nombre Abram; tu nombre será Abraham, pues te he constituido en padre de una multitud de naciones” (Génesis 17:5).

 

El nombre Abraham significa "padre de una gran multitud." Dios también cambió el nombre de Sarai a Sara y Jacob a Israel por razones similares. En el Nuevo Testamento este mismo modelo continúa. Simón fue llamado "Pedro" y Saúl se tornó "Pablo." Sus nombres reflejaron sus destinos en el plan de Dios.

Debido a la importancia del significado de los nombres, Dios seleccionó un nombre muy especial para Su único Hijo.

 

EL NOMBRE DE JESÚS

 

El nombre de Jesús se dio al Hijo de Dios cuando Él entró a la tierra en forma humana. El fue fado en obediencia al orden de un ángel a José, el marido de María, la madre de Jesús:

 

“Ella dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21).

 

El nombre "Jesús" significa "Salvador." Jesús tenía otros nombres también. Él normalmente se llama Jesucristo, Cristo Jesús, Señor Jesús, y Señor. Éstos también se combinan en el título el "Señor Jesucristo." "Cristo" significa "ungido."

 

Jesús fue llamado una vez de "Emmanuel," qué significa "Dios con nosotros." Jesús se llamó "El Hijo del Hombre" y Él se llama a menudo "El Hijo de Dios" en las escrituras del Nuevo Testamento. Juan lo llama de "la Palabra" y "el Cordero de Dios."

 

Hay muchos otros títulos dados a Jesús, como "el pan de vida," "la luz del mundo," etc. Una lista completa de estos nombres y títulos se da en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual." Cada uno de los nombres dados a Jesús es importante para entender Su posición y ministerio.

 

Pero nuestro Señor normalmente es llamado la mayoría de las veces por el nombre de "Jesús" a lo largo del Nuevo Testamento. Es este nombre a que nosotros nos referimos en este capítulo sobre el poder del nombre. Es el nombre de Jesús, a veces combinado con Sus otros nombres, que se usa en la demostración del poder de Dios a través de los creyentes en el libro de Hechos.

 

CÓMO SE OBTIENEN LOS NOMBRES

 

Hay tres maneras que los grandes hombres obtienen sus nombres:

 

POR EL NACIMIENTO:

 

Algunas personas nacen con un gran nombre. Ellos nacen como príncipes, princesas, o niños de un gran líder tribal. Ellos pueden nacer en una familia con un nombre conocido por gran riqueza o poder político. Ellos heredan su gran nombre a través de sus padres.

 

POR EL ÉXITO:

 

Algunas personas hacen un gran nombre por sus logros personales. Ellos se hacen grandes escritores, inventores, políticos, y líderes.

 


POR OTORGAMIENTO:

 

Otras personas reciben un gran nombre porque se otorga a ellas. Ellas reciben un gran nombre por otra persona. Por ejemplo, una mujer pobre puede recibir el nombre de un político rico cuando ella se casa con él. Un rey o el líder tribual puede dar un título de importancia a una de las personas en su reino o tribu.

 

CÓMO JESÚS CONSIGUIÓ SU NOMBRE

 

Jesús recibió Su nombre de las tres maneras por las cuales los grandes hombres reciben sus nombres en la tierra:

 

POR EL NACIMIENTO:

 

Jesús recibió Su nombre por el nacimiento, a través de la herencia de Su Padre:

 

“Dios, habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por medio de quien, asimismo, hizo el universo. El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. Fue hecho tanto superior a los ángeles, así como el nombre que ha heredado es más excelente que el de ellos” (Hebreos 1:1-4).

 

Jesús heredó un nombre mayor que cualquier otro ser en el universo. Su nombre es mayor que cualquier rey, presidente, o líder tribal. Es mayor que el nombre de cualquier ángel en el Cielo.

 

POR EL ÉXITO:

 

Jesús también recibió Su nombre por el éxito porque él conquistó todo el poder del enemigo:

           

“También despojó a los principados y autoridades, y los exhibió como  espectáculo público, habiendo triunfado sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15).

 

POR OTORGAMIENTO:

 

Jesús también recibió Su nombre por otorgamiento:

 

“Por lo cual también Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre que Jesucristo es Señor” (Filipenses 2:9-11).

 


EL GRANDIOSO NOMBRE

 

El nombre de Jesús es el nombre más poderoso en el universo. Él está sobre todo nombre:

 

“Por lo cual también Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó EL NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE” (Filipenses 2:9).

 

“Por encima de todo principado, autoridad, poder, señorío y todo nombre que sea nombrado, no sólo en esta edad sino también en la venidera” (Efesios 1:21).

 

PODER EN EL NOMBRE

 

Jesús dejó a Sus seguidores con la gran misión de alcanzar el mundo con el mensaje del Evangelio. Él también los dejó con un poder especial para permitirles cumplir la misión. Él les dio autoridad para usar Su propio nombre:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo"  (Mateo 28:18-20).

 

Cuando una persona da su propio nombre a otra, significa que ellas se unieron en una unidad íntima. Un ejemplo es cuando Dios dio Su nombre a Israel:

 

“Si guardas los mandamientos de Jehovah tu Dios y andas en sus caminos, Jehovah te confirmará como pueblo santo suyo, como te ha jurado. Todos los pueblos de la tierra verán que eres llamado por el nombre de Jehovah, y te temerán” (Deuteronomio 28:9-10).

 

Para ser enviado o hablar en nombre de alguien es necesario tener su autoridad:

 

“Por tanto, así ha dicho Jehovah acerca de los hombres de Anatot que buscan mi vida y dicen: No profetices en nombre de Jehovah, para que no mueras por nuestra mano. Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: "He aquí que yo los castigaré; los jóvenes morirán a espada, y sus hijos y sus hijas morirán de hambre” (Jeremías 11:21-22).

 

Hombres malignos buscaron matar Jeremías porque él profetizó en el nombre del Señor y ellos sabían que su profecía tenía la autoridad de Dios detrás de ella.

 

Una de las mayores llaves al poder espiritual es el nombre de Jesús. Nosotros fallamos a menudo en el ministerio porque nosotros dependemos de nuestra propia habilidad de libertar a alguien. No es nuestro nombre, posición, o autoridad que llevan el poder. Nuestro poder está en el nombre de Jesús.

 

La mera mención del nombre de Jesús vez tras vez puede ser poco más que un ritual. Esto se vuelve en vana repetición similar a lo que era practicado por los fariseos y escribas en los tiempos de la Biblia. El nombre de Jesús no es alguna frase mágica. Usted debe tener fe en el nombre. Los discípulos dieron énfasis a esto después de que una curación poderosa fue registrada en Hechos 3. Pedro dijo:

 

“Y el nombre de Jesús hizo fuerte, por la fe en su nombre, a este hombre que vosotros veis y conocéis. Y la fe que es despertada por Jesús le ha dado esta completa sanidad en la presencia de todos vosotros” (Hechos 3:16).

 

Nosotros hemos mencionado el nombre de Jesús como un ritual, pero nuestra fe en el nombre ha sido débil. ¿Cómo esto puede corregirse? ¿Cómo nosotros podemos nos mover más allá de la mera repetición del nombre de Jesús a la fe en el nombre que produce el poder? La Biblia dice:

 

“Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17).

 

Su fe en el nombre de Jesús puede ser aumentada oyendo lo que la Palabra de Dios dice sobre ese nombre. A través de la Palabra usted puede entender la autoridad detrás del nombre y las directrices bíblicas para el uso apropiado de Su nombre.

 

EN EL NOMBRE DE JESÚS

 

El nombre de Jesús se usa...

 

PARA LA SALVACIÓN:

 

El mayor poder en el nombre de Jesús es el poder de la salvación del pecado. Es solamente a través de Su nombre que la salvación viene:

 

“Ella dará a luz un hijo; y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21).

 

“Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

 

“El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Juan 3:18).

 

Usted no puede recibir el perdón de sus pecados de cualquier otra manera – sólo a través del nombre de Jesús. Usted no puede ganar el acceso a Dios excepto a través de Jesús:

 

“Jesús le dijo: - Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

 

Cuando presentando el Evangelio es importante dar énfasis que la salvación solamente se realiza por el nombre de Jesús. La confesión del nombre de Jesús es importante a la salvación:

 

“Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y si crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación” (Romanos 10:9-10).

 

El poder para volverse un niño de Dios es solamente a través del nombre de Jesús:

 

“Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).

 

PARA LA SANTIFICACIÓN:

 

No sólo usted se limpia del pecado y es justificado a través del nombre de Jesús, pero usted se santifica también. La santificación se realiza por el poder de Dios que continúa trabajando en usted después de la salvación para permitirle vivir una vida santa. En 1 Corintios 6 Pablo habla de los males de pecado. Él dice...

 

“Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, pero ya sois santificados, pero ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11).

 

Previamente estos corintios vivieron en estas prácticas pecadoras. Ahora ellos podrían vivir una vida santa a través de la santificación que sucedió por el nombre de Jesús.

 

EN LA ORACIÓN:

 

“Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo” (Juan 16:24).

 

"Hasta ahora" significa "hasta aquí." Hasta el tiempo en que Jesús habló estas palabras, Sus seguidores no habían pedido nada en Su nombre. A estas alturas Él estableció una nueva relación con ellos. Él les dijo que ellos pedirían las cosas a Dios en Su nombre:

 

“En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dará” (Juan 16:23).

 

¡Que promesa poderosa! Cualquier cosa que nosotros pedimos En Su nombre, nosotros recibiremos.

 

Pero esta promesa tiene que ser considerada juntamente con los otros principios de la oración enseñados en la Biblia. Nosotros nunca podemos aislar un versículo sobre un asunto sin considerar todo lo que se enseña sobre ese asunto en la Palabra de Dios. La Biblia enseña que usted no puede pedir egoístamente:

 

“Pedís, y no recibís; porque pedís mal, para gastarlo en vuestros placeres” (Santiago 4:3).

 

Usted también debe estar viviendo honradamente ante Dios. Si usted peca, usted debe confesar y orar por el perdón:

 

“Por tanto, confesaos unos a otros vuestros pecados, y orad unos por otros de manera que seáis sanados. La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho” (Santiago 5:16).

 

Usted no puede continuar viviendo en el pecado y simplemente pensar que sólo porque usted pede en el nombre de Jesús usted tendrá sus peticiones respondidas. Son las oraciones de los hombres y mujeres justos que se beneficiarán de las bendiciones de Dios:

 

"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y os será hecho” (Juan 15:7).

 

Esto significa que SI usted permanece en Cristo usted puede pedir y así se hará. SI usted está caminando en obediencia a la Palabra de Dios, entonces usted puede pedir en el nombre de Jesús.

 

Orar en el nombre de Jesús también está sujeto a la voluntad de Dios. Jesús oró:

 

“Diciendo: - Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42).

 

En la debilidad de carne humana, Jesús no quiso sufrir. Él quiso que la copa de sufrimiento quedase distante, pero Él sometió Su querer a la voluntad de Dios.

 

En algunas cuestiones claramente definidas en la Escritura, nosotros sabemos cual es la voluntad de Dios y exactamente cómo orar. En otros asuntos nosotros podemos expresar nuestra voluntad, como hizo Jesús, entonces someter nuestra voluntad a Su voluntad – todo en el nombre de Jesús.

 

Peticiones hechas en el nombre de Jesús están sujetas a la voluntad soberana de Dios. Nosotros pedimos según el razonamiento humano y no siempre podemos discernir los propósitos más altos de Dios:

 

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehová” (Isaías 55:8-9).

 

Usted no siempre sabrá la voluntad de Dios y exactamente cómo orar. Cuando usted no está seguro de la voluntad de Dios, es un buen tiempo para orar en el idioma del Espíritu Santo. El Espíritu Santo intercede en nuestro nombre según la voluntad de Dios:

 

“Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; PORQUE CÓMO DEBIÉRAMOS ORAR, NO LO SABEMOS; pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el intento del Espíritu, porque él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios” (Romanos 8:26-27).

 

Algunos divergirán con esta enseñanza Bíblica. Ellos dirán que usted puede pedir TODO en el nombre de Jesús y se hará. Cuando usted ora arrogantemente sin someter sus peticiones a la voluntad de Dios, Él puede contestar sus peticiones, pero no puede estar en sus mejores intereses. Él hizo esto por la nación de Israel:

 

“Estimada es en los ojos de Jehovah la muerte de sus fieles” (Salmos 106:15).

 

Usted también debe comprender que cuando usted pide algo en nombre de otra persona la voluntad de ella también entra en la situación. Nadie, a través de la oración en el nombre de Jesús, puede empujar algo a alguien si tal persona no quiere. Dios no se deja lleva por la libre voluntad del hombre. La voluntad de otra persona e la incredulidad pueden afectar su oración por ella.

 

En Juan 17 Jesús hace una gran oración acerca de los hombres que Dios le dio como discípulos. Todos estos hombres recibieron el mismo entrenamiento. Ellos vieron los mismos milagros. Ellos recibieron la misma Palabra de Dios. Pero todavía uno de ellos estaba perdido. Judas todavía tenía una voluntad propia, y a pesar de todo que él había oído y había visto, él rechazó en incredulidad la Palabra de Dios.

 

Jesús habló del poder de estar de acuerdo con otros en la oración en Su nombre:

 

“Otra vez os digo que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidan, les será hecha por mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:19-20).

 

Como parte de la oración, debe darse gracias en el nombre de Jesús:

 

“Dando gracias siempre por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:20).

 

Usted también debe dar gracias al nombre de Jesús:

 

“Así que, por medio de él, ofrezcamos siempre a Dios sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre” (Hebreos 13:15).

 

Usted aprenderá más sobre el poder de la oración en el capítulo siguiente.

 

EN TODAS LAS ÁREAS DE MINISTERIO:

 

El nombre de Jesús debe ser usado en todas las áreas de ministerio:

 

“Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:18-20).

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18).

 

Según estos versículos, los ministerios siguientes serán hechos en el nombre de Jesús:

Señales Y Maravillas:

 

Todas las poderosas señales y maravillas deben ser hechas en el nombre de Jesús. Los discípulos oraron:

 

“Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que hablen tu palabra con toda valentía. Extiende tu mano para que sean hechas sanidades, señales y prodigios en el nombre de tu santo Siervo Jesús" (Hechos 4:29-30).

 

Predicación Y Enseñanza:

 

Jesús dijo que todo el poder y autoridad si dio a Él y a través de este poder él comisionó Sus discípulos a predicar y enseñar el Evangelio en Su nombre:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

46  y les dijo: --Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicase el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:46-47).

 

Porque ellos reconocieron el poder en el nombre de Jesús, los enemigos del mensaje del Evangelio advirtieron a los discípulos que...

 

“... de aquí en adelante no hablen a ninguna persona en este nombre. Entonces los llamaron y les ordenaron terminantemente que no hablaran ni enseñaran en el nombre de Jesús” (Hechos 4:17-18).

 

Pero Pedro contestó:

 

“Porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:20).

 

Los Discípulos dieron testimonio del poder de Dios. Las cosas que ellos habían visto y habían oído en el nombre de Jesús fueron una poderosa fuerza llevándoles a cumplir sus ministerios.

 

Usted no sólo debe enseñar EN el nombre de Jesús, usted debe enseñar SOBRE ese nombre:

 

“Pero cuando creyeron a Felipe mientras anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres” (Hechos 8:12).

 


Bautismo:

 

Los nuevos convertidos deben ser bautizados en el agua en el nombre del Padre, del Hijo Jesús, y del Espíritu Santo:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

 

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 19:5).

 

Sobre la base de ese nombre, los creyentes reciben el don del Espíritu Santo:

 

“Pedro les dijo: --Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

PARA EXPULSAR DEMONIOS:

 

Demonios o diablos son los ángeles de Satanás. Ellos eran anteriormente los ángeles de Dios que se unieron a Satanás en la rebelión contra Dios. Ellos son ahora parte de las fuerzas de Satanás activas en la tierra de muchas maneras malas.

Los demonios pueden entrar en los incrédulos y realmente pueden poseerlos. Los poderes demoníacos pueden oprimir a los creyentes, pero no los posee. Sus poderes Satánicos deben ser rotos en el nombre de Jesús:

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas” (Marcos 16:17).

 

Cuando Pablo se confrontó con un demonio que poseía una mujer, Él dijo al espíritu:

 

“¡Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella! Y salió en el mismo momento” (Hechos 16:18).

 

Enseñanza detallada sobre los demonios y cómo traer la liberación a aquellos bajo su poder y influencia se da en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, "Estrategias Espirituales: Un Manual de Guerra Espiritual.”

 

PARA MINISTRAR EN EL ESPÍRITU SANTO:

 

El Espíritu Santo fue dado en el nombre de Jesús:

 

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).

 

Hablar con nuevas lenguas a través del Espíritu Santo se usa como un ejemplo de Sus varios ministerios en este versículo:

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas” (Marcos 16:17).

 

Todos los poderosos dones del Espíritu Santo deben operar en el nombre de Jesús. El don de lenguas es solamente un de los muchos dones espirituales. Se usa aquí como representante de todos los ministerios del Espíritu Santo desde que él fue el primero experimentado cuando el Espíritu Santo fue dado.

 

PARA SANAR:

 

El nombre de Jesús debe ser usado para ministrar la cura a aquellos que están enfermos:

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18).

 

“¿Está enfermo alguno de vosotros? Que llame a los ancianos de la iglesia y que oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor” (Santiago 5:14).

 

Cuando Jesús murió en la cruz, Él no sólo sufrió por su pecado pero a través de Su sufrimiento y muerte, Él obtuvo su sanidad:

 

“Pero él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados” (Isaías 53:5).

 

“De modo que se cumpliese lo dicho por medio del profeta Isaías, quien dijo: El mismo tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades” (Mateo 8:17).

 

“El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin de que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas habéis sido sanados” (1 Pedro 2:24).

 

¿Por qué es tan fácil aceptar la salvación del pecado a través de Su nombre, pero difícil para nosotros creer en la sanidad a través de Su nombre?

 

Cuando los Discípulos encontraron a un hombre cojo a la puerta del templo, Pedro dijo:

 

“Pero Pedro le dijo: --No tengo ni plata ni oro, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!” (Hechos 3:6).

 

Pedro conocía el poder en el nombre de Jesús. Él sabía que estaba allí sanando en ese nombre. ¡Él sabía que él tenía la autoridad para usar ese nombre - "Y como tenía!" El poder detrás de ese nombre se había delegado a él por Jesús.

 

Los fondos son importantes en el trabajo del ministerio, pero la falta de fondos no puede detener el verdadero ministerio del poder de Dios. Pedro y Juan tenían ninguna plata u oro, pero ellos continuaron ministrando a través del poder del nombre de Jesús.

 

Estos hombres no tenían ningún presupuesto para anunciar su ministerio en la ciudad de Jerusalén. Pero la ciudad entera se dio cuenta de él a través de la demostración del poder de Dios. Usted puede leer sobre esto en Hechos 3 y 4.

 

En muchos ministerios modernos, más énfasis se pone en el levantar de los fondos que en el poder del nombre de Jesús. La importancia de las finanzas en el ministerio es reconocida, pero el énfasis mayor debe estar en la demostración del poder de Dios. El poder a través del nombre de Jesús no es afectado por la presencia o ausencia de las finanzas.

 

PARA PROTECCIÓN:

 

“Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas, tomarán serpientes en las manos, y si llegan a beber cosa venenosa, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18).

 

El Apóstol Pablo fue mordido por una serpiente venenosa y no se hirió. Usted puede leer sobre él en Hechos 28.

 

EN TODO:

 

La Biblia dice que todo lo que usted hace debe ser hecho en el nombre de Jesús:

 

“Y todo lo que hagáis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosenses 3:17).

 

Cuando usted hace todo en el nombre de Jesús, incluso una tarea simple de servir, ella se vuelve una experiencia espiritual poderosa. Usted puede barrer lo piso de la iglesia en el nombre de Jesús. Usted puede preparar la comida para su familia en el nombre de Jesús. ¿No es verdad que LO QUÉ usted hace es tan importante cuanto el CÓMO usted hace? ¿Es hecho en el nombre de Jesús?

 

SUFRIENDO POR EL NOMBRE

 

“Acordaos de la palabra que yo os he dicho: 'El siervo no es mayor que su señor.' Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió” (Juan 15:20-21).

 

Cuando los discípulos sufrieron debido al Evangelio:

 

“Por lo tanto, ellos partieron de la presencia del Sanedrín, regocijándose porque habían sido considerados dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. Y todos los días, en el templo y de casa en casa, no cesaban de enseñar y anunciar la buena nueva de que Jesús es el Cristo” (Hechos 5:41-42).

 

Los discípulos eran hombres que arriesgaron sus vidas por el nombre del Señor:

 

“De común acuerdo nos ha parecido bien elegir unos hombres y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han arriesgado sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 15:25-26).

 

Aunque Jesús prometió protección mientras comprometidos en el ministerio, esto no significaba que los discípulos no sufrirían. Pedro, Pablo, y Silas fueron todos aprisionados. Estos discípulos fueron apedreados y golpeados, y Pablo una vez fue dejado para morir por los enemigos del Evangelio. Cuando sus ministerios estaban terminados, la mayoría de los discípulos murieron como mártires por causa del Evangelio. Pedro mismo, que fue sobrenaturalmente liberto de la prisión después murió por causa del Evangelio.

 

Hebreos 11 cuenta las historias de grandes hombres y mujeres que fueron liberados a través de la fe. Pero también registra las historias de aquellos que murieron en la fe por el Evangelio cuando sus ministerios fueron completados. Pedro nos dice:

 

“Cuando sois injuriados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros” (1 Pedro 4:14).

 

Usted aprenderá más sobre el poder de la comunión de Su sufrimiento en Capítulo Diecisiete.

 

REINANDO POR EL NOMBRE

 

A través del nombre de Jesús, usted se vuelve parte del Reino de Dios:

 

“Con gozo damos gracias al Padre que os hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. El nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado” (Colosenses 1:12-13).

 

Como parte del reino de Jesús, usted recibe una herencia de poder para reinar en la vida:

 

“Porque si por la ofensa de uno reinó la muerte por aquel uno, cuánto más reinarán en vida los que reciben la abundancia de su gracia y la dádiva de la justicia mediante aquel uno, Jesucristo” (Romanos 5:17).

 

Usted debe reinar en vida a través del nombre de Jesús. Usted debe reinar sobre las circunstancias negativas de la vida a través del nombre de Jesús. ¡Usted debe reinar sobre todas las fuerzas poderosas del enemigo a través del nombre de Jesús!

 

LA ÚLTIMO REFERENCIA

 

La referencia bíblica final sobre el nombre de Jesús se encuentra en el libro de Apocalipsis. Habla del día cuando los creyentes estarán en la presencia de su Salvador en el nuevo Cielo y nueva tierra:

 

“Ya no habrá más maldición. Y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le rendirán culto. Verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes” (Apocalipsis 22:3-4).

 

n       Ese nombre que nosotros hemos amado...

n       Ese nombre que nosotros hemos usado en autoridad a ministrar y en que nosotros hemos orado... 

n       Ese nombre por que nosotros hemos reinado en vida...

n       EL NOMBRE DE JESÚS... se tornará parte de nuestra identidad por toda la eternidad.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

________________________________________

 

2. Explique la importancia de los nombres en los tiempos de la Biblia.

________________________________________

 

3. ¿Quién ordenó a José para dar el nombre a Jesús?

________________________________________

 

4. ¿Cuál es el más gran nombre en todo el universo?

________________________________________

 

5. ¿Cómo Jesús obtuvo Su nombre?

________________________________________

6. ¿Cómo usted puede desarrollar su fe en el nombre de Jesús y su poder?

________________________________________

 

7. Lea las declaraciones siguientes y rellene las letras que faltan para completar las palabras.

 

a. El nombre de Jesús es necesario para la s __ __ __ __ __ __ __ __.

b. Cuando nosotros oramos por la s __ __ __ __ __ __  del enfermos, debemos orar en el nombre de Jesús.

c. La S __ __ __ __ __ __ __ __ __ __ __ __ se realiza por el nombre de Jesús.

d. Nosotros debemos p __ __ __ __ __ __ __ y e __ __ __ __ __ __ en el nombre de Jesús.

e. La expulsión de los d __ __ __ __ __ __ __ debe ser hecha en el nombre de Jesús.

f. Nosotros debemos b __ __ __ __ __ __ __ en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.

 

8.  Escriba VERDADERO o FALSO en el espacio en blanco delante de cada declaración.

 

a. _____ Nosotros debemos dar gracias en todo en nombre de Jesús.

b. _____ El Espíritu Santo fue dado en el nombre de Jesús.

c. _____ Protección en el nombre de Jesús significa que nosotros nunca tendremos que sufrir por Él.

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

La lista siguiente contiene todas las referencias bíblicas sobre el nombre de Jesús en el Nuevo Testamento. Continúe su estudio del poder en el nombre de Jesús usando esta lista.

 

Mateo: 1:21; 1:23; 1:24, 25; 10:22; 12:18, 21; 18:5; 18:19, 20; 19:29; 28:19

 

Marcos: 9:38-41; 16:17-18

 

Lucas: 10:17; 24:46-47

 

Juan: 1:12; 2:23; 3:18; 14:13-14; 14:26; 15:16; 15:20-21; 16:23,24,26; 20:31

 

Hechos: 2:21; 2:38; 3:6; 3:16; 4:7,8,10,12,17,18; 4:29-30; 5:28,40-42; 8:12; 9:14-16; 9:21,27,29; 10:43; 10:48; 15:25-26; 16:18; 19:5

 

Romanos: 1:5; 10:13

 

1 Corintios: 1:2; 1:10; 6:11

 

Efesios: 5:20

 

Filipenses: 2:9-11

 

Colosenses: 3:17

 

2 Tesalonicenses: 1:12

 

2 Timoteo: 2:19

 

Hebreos: 1:4; 6:10; 13:15

 

Santiago: 5:14

 

1 Pedro: 4:14

 

1 Juan: 2:12; 3:23; 5:13

 

Apocalipsis: 19:12,13,16; 22:3-4

 


Capítulo Trece

 

PRINCIPIO DE PODER SIETE:

EL PODER DE LA ORACIÓN[2]

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Explique cómo la oración y el ayuno libera el poder de Dios.

n       Definir la oración.

n       Identificar los varios niveles de oración.

n       Identificar los varios tipos de oración.

n       Identificar los estorbos a la oración.

n       Definir el ayuno.

n       Identificar dos tipos de ayuno.

n       Explicar el propósito de ayunar.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho” (Santiago 5:16b).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Cuando usted estudió sobre el poder en el nombre de Jesús usted aprendió que los creyentes pueden usar Su nombre en la oración a hacer peticiones al Padre. Esta lección explora el poder de la oración en el nombre de Jesús. También presenta la práctica asociada de ayunar. La oración y el ayuno son principios poderosos que liberan el poder de Dios en las vidas de los creyentes.

 

LA DEFINICIÓN DE ORACIÓN

 

Oración es comunión con Dios. Ela toma formas diferentes, pero básicamente ocurre cuando el hombre habla con Dios y Dios habla con el hombre. La oración se describe como:

 

Invocar el nombre del Señor:         Génesis 12:8

Clamar a Dios:                            Salmos 27:7; 34:6

Acercarse de Dios:                      Salmos 73:28; Hebreos 10:22

Esperar en Dios:                         Salmos 5:3

Levantar el alma:                        Salmos 25:1

Alzar el corazón:                         Lamentaciones 3:41

Derramar el corazón:          Salmos 62:8

Derramar el alma:                        1 Samuel 1:15

Clamar a los Cielos:                     2 Crónicas 32:20

Implorar al Señor:                       Éxodo 32:11

Buscar a Dios:                            Job 8:5

Buscar el rostro del Señor:            Salmos 27:8

Implorar:                                   Job 8:5; Jeremías 36:7

 

LA VIDA DE LA ORACIÓN DE JESÚS

 

La oración era una herramienta poderosa en la vida del Señor Jesús:

 

JESÚS HIZO DE LA ORACIÓN UNA PRIORIDAD:

 

Él oró tanto de día cuanto de noche: Lucas 6:12-13

La oración tenía prioridad a la comida: Juan 4:31-32

La oración tenía prioridad a la obra: Juan 4:31-32

 

LA ORACIÓN ACOMPAÑÓ CUALQUIER EVENTO DE IMPORTANCIA:

 

Su bautismo: Lucas 3:21-22

Durante la primera viaje ministerial: Marcos 1:35; Lucas 5:16

Antes de escoger los discípulos: Lucas 6:12-13

Antes de y después de alimentar los 5,000: Mateo 14:19,23; Marcos 6:41,46; Juan 6:11,14-15

Al alimentar los 4,000: Mateo 15:36; Marcos 8:6,7

Antes de la confesión de Pedro: Lucas 9:18

Antes de la transfiguración: Lucas 9:28,29

Al retorno de los setenta: Mateo 11:25; Lucas 10:21

En la tumba de Lázaro: Juan 11:41-42

En la bendición de los niños: Mateo 19:13

En la venida de ciertos griegos: Juan 12:27-28

Antes de la hora de Su más gran angustia: Mateo 26:26-27; Marcos 14:22-23; Lucas 22:17-19

Por Pedro: Lucas 22:32

Por el Espíritu Santo: Juan 14:16

En el camino a Emaús: Lucas 24:30-31

Antes de a Su ascensión: Lucas 24:50-53

Por Sus seguidores: Juan 17

La oración que Jesús les enseñó está registrada en Mateo 6:9-13.

 

LOS NIVELES DE ORACIÓN

 

Pablo requiere a los creyentes para siempre orar con "toda la oración." (Efesios 6:18) Otra traducción de la Biblia lee "orando con cada tipo de oración." (La Traducción de Goodspeed). Esto se refiere a los varios niveles y tipos de oración.

 

Hay tres niveles de intensidad en la oración: Pedir, buscar, y llamar:

 

"Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abrirá” (Mateo 7:7-8).

Pedir es el primer nivel de oración. Es simplemente presentar una petición a Dios y recibir una respuesta inmediata. Para recibir, la condición es pedir:

 

“No tenéis, porque no pedís” (Santiago 4:2).

 

Nosotros tenemos el poderoso arma espiritual de la oración, y todavía muchos no lo usan. Ellos no piden, y debido a esto, ellos no reciben.

 

Buscar es un nivel más profundo de oración. Éste es el nivel de oración dónde las respuestas no son tan inmediatas como en el nivel de pedir. Los 120 reunidos en el aposento alto dónde ellos continuaron en oración es un ejemplo de buscar. Estos hombres y mujeres buscaron el cumplimiento de la promesa del Espíritu Santo y continuaron buscando hasta que la respuesta vino (Hechos 1-2).

 

Llamar es todavía un nivel más profundo. Es la oración que es persistente cuando las respuestas son más demoradas a venir. Él se ilustra por la parábola que Jesús dio en Lucas 11:5-10. El nivel de llamar es el más intenso nivel de oración de guerra espiritual. Él se ilustra por la persistencia de Daniel que continuó llamando a pesar de él no haber mirado ningún resultado visible (Daniel 10).

 

LOS TIPOS DE ORACIÓN

 

Hay varios tipos de oración ilustrados en la oración modelo dada por el Señor (Mateo 6:9-13). Los tipos de oración incluyen:

 

1. ADORACIÓN Y ALABANZA:

 

Usted entra en la presencia de Dios con adoración y alabanza:

 

“Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza. Dadle gracias; bendecid su nombre” (Salmos 100:4).

 

Adorar es dar honor y devoción. Alabanza es acción de gracias y una expresión de gratitud no solamente por lo que Dios ha hecho pero también por lo que Él es. Usted debe rendir culto a Dios en espíritu y en verdad:

 

“Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca a tales que le adoren. Dios es espíritu; y es necesario que los que le adoran, le adoren en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24).

 

La alabanza y la adoración pueden ser:

 

         Cantando:                                 Salmos 9:2,11; 40:3; Marcos 14:26

         Alabanza audible:                        Salmos 103:1

         Gritando:                                   Salmos 47:1

         Alzando las manos:                      Salmos 63:4; 134:2; 1 Timoteo 2:8

         Aplaudiendo:                              Salmos 47:1

         Con instrumentos musicales:         Salmos 150:3-5

         Levantándose:                           2 Crónicas 20:19

         Inclinándose:                             Salmos 95:6

         Bailando:                                   Salmos 149:3

         Arrodillándose:                            Salmos 95:6

         En la cama:                               Salmos 149:5

 

2. COMPROMISO:

 

Ésta es la oración que encomienda su vida y voluntad a Dios. Incluye oraciones de consagración y dedicación.

 

3. PETICIÓN:

 

Las oraciones de petición son ruegos. Las peticiones deben ser hechas según la voluntad de Dios como revelada en Su Palabra escrita. Las peticiones pueden estar en los niveles de pedir, buscar, o llamar. Súplica es otra palabra para este tipo de oración. La palabra súplica significa "pidiendo a Dios o atrayéndolo fuertemente en nombre de una necesidad."

 

4. CONFESIÓN Y ARREPENTIMIENTO:

 

Una oración de confesión es arrepentirse y pedir el perdón el pecado:

 

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

 

5. LA INTERCESIÓN:

 

La intercesión es la oración por otros. Un intercesor es uno toma el lugar de otro o suplica en nombre de otro.

 

La Biblia registra que una vez Dios miró en la tierra y vio que no había ningún intercesor:

 

“Vio, pues, que no había nadie, y se asombró de que no hubiese quien intercediese. Por tanto, su propio brazo le produjo salvación, y su propia justicia lo sostuvo” (Isaías 59:16).

 

Cuando Dios vio que no había ningún intercesor Él suplió la necesidad. Él envió a Jesús:

 

“Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5).

 

“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, es el que también resucitó; quien, además, está a la diestra de Dios, y quien también intercede por nosotros” (Romanos 8:34).

 

Por esto también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, puesto que vive para siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7:25).

 

“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis. Y si alguno peca, abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1).

 

Un abogado en una corte de justicia es el ayudante legal o consejero que suplica por la causa de otro. La intercesión en la guerra espiritual es la oración a Dios en nombre de otra persona. A veces esta intercesión es hecha con entendimiento. Usted intercede en su propio idioma nativo:

 

“Por esto exhorto, ante todo, que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que llevemos una vida tranquila y reposada en toda piedad y dignidad” (1 Timoteo 2:1-2).

 

En otros momentos, la intercesión está hecha por el Espíritu Santo. Puede ser con gemidos que son el resultado de una carga espiritual pesada. Puede ser en una lengua desconocida. Puede ser la intercesión por otro o el Espíritu Santo hace intercesión por usted. Cuando esto sucede, el Espíritu Santo habla a través de usted orando directamente a Dios y según la voluntad de Dios. Usted no entiende este tipo de intercesión:

 

“Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; porque cómo debiéramos orar, no lo sabemos; pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles” (Romanos 8:26).

 

LA ORACIÓN MODELO

 

Durante el ministerio terrenal de Jesús Sus discípulos vinieron una vez a Él con una petición interesante:

 

“... uno de sus discípulos le dijo: --Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos” (Lucas 11:1).

 

Los discípulos no preguntaron cómo predicar o realizar milagros. Ellos no buscaron lecciones sobre cómo construir relaciones duraderas. Ellos no inquirieron con respecto a las maravillas de la sanidad física. Ellos pidieron para ser enseñados cómo orar. ¿Qué creó este deseo? Los efectos visibles de la oración en la vida y ministerio de Jesús. Los discípulos habían testimoniado de los resultados poderosos de esta estrategia espiritual en acción.

 

Lea la oración modelo abajo y observe los varios tipos de oración que nosotros hemos discutido:

 

Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre.

 

Alabanza y Adoración

Venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra.

 

Compromiso

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

 

Petición

Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

 

Confesión, Intercesión

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

 

Petición

Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén.

Alabanza y Adoración

(Mateo 6:9-13)

CÓMO ORAR

 

Busque cada una de las referencias siguientes en su Biblia. Estas Escrituras le enseñan cómo orar:

 

n       La oración será hecha a Dios: Salmos 5:2

n       La repetición vacía es prohibida, pero la repetición ardiente no es: Mateo 6:7; Daniel 6:10; Lucas 11:5-13; 18:1-8

n       Usted peca por negligencia en orar por otros: 1 Samuel 12:23

n       Ore con entendimiento (en una lengua conocida): Efesios 6:18

n       Ore en el Espíritu: Romanos 8:26; Judas 20

n       Ore según la voluntad de Dios: 1 Juan 5:14-15

n       Ore en secreto: Mateo 6:6

n       Se enfatiza la calidad en lugar de la cantidad. La oración no tiene éxito debido a mucho hablar: Mateo 6:7

n       Ore siempre: Lucas 21:36; Efesios 6:18

n       Ore continuamente: Romanos 12:12

n       Ore sin cesar: 1 Tesalonicenses 5:17

n       Ore al Padre en el nombre de Jesús: Juan 15:16

n       Con una actitud vigilante: 1 Pedro 4:7

n       Conforme al ejemplo de la oración modelo: Mateo 6:9-13

n       Ore con un espíritu perdonador: Marcos 11:25

n       Ore con humildad: Mateo 6:7

n       A veces acompañe la oración con ayuno: Mateo 17:21

n       Ore fervorosamente: Santiago 5:16; Colosenses 4:12

n       Ore con sumisión a Dios: Lucas 22:42

n       Use las estrategias de atar y desatar en la oración: Mateo 16:19

 

POR LO QUÉ USTED DEBE ORAR

 

n       La paz de Jerusalén: Salmos 122:6

n       Obreros en la cosecha: Mateo 9:38

n       Para usted no entrar en tentación: Lucas 22:40-46

n       Aquellos que malignamente lo usan (sus enemigos): Lucas 6:28

n       Todos los santos: Efesios 6:18

n       El enfermo: Santiago 5:14

n       Unos por los otros (llevando cada uno las cargas de otros): Santiago 5:16

n       Por todos los hombres, reyes, y aquellos en autoridad: 1 Timoteo 2:1-4

n       Por nuestras necesidades diarias: Mateo 6:11

n       Por sabiduría: Santiago 1:5

n       Para sanar: Santiago 5:14-15

n       Por el perdón: Mateo 6:12

n       Por la voluntad de Dios y para el Reino ser establecido: Mateo 6:10

n       Por el alivio de la aflicción: Santiago 5:13

 

ORE LAS PROMESAS

 

“Pedís, y no recibís; porque pedís mal, para gastarlo en vuestros placeres” (Santiago 4:3).

 

Dios contesta la oración según Sus promesas. Cuando usted no pide basándose en éstas promesas, su oración no se contesta. Es similar a cómo un padre se relaciona con sus niños. Ningún padre promete dar algo a sus jovenzuelos todo lo que ellos quieren o piden. Él hace claro que él hará ciertas cosas y no hará otras. Dentro de estos límites el padre contesta las peticiones de sus niños.

 

Es el mismo con Dios. Sus promesas forman la base apropiada para la oración. Aprenda lo que Dios ha prometido y ore según las promesas de Dios. Una manera buena de hacer esto es leer la Biblia y marcar todas las promesas. Use su Biblia cuando usted ora y basa sus oraciones en estas promesas.

 

OBSTÁCULOS A LA ORACIÓN

 

Aquí están algunas cosas que impedirá sus oraciones:

 

n       El pecado de cualquier tipo: Isaías 59:1-2; Salmo 66:18; Isaías 1:15; Proverbios 28:9

n       Ídolos en el corazón: Ezequiel 14:1-3:

n       Un espíritu rencoroso: Marcos 11:25; Mateo 5:23

n       Egoísmo, motivos malos: Proverbios 21:13; Santiago 4:3

n       Hambre de poder, oraciones manipuladoras: Santiago 4:2-3

n       Tratamiento errado del cónyuge: 1 Pedro 3:7

n       La auto-justicia: Lucas 18:10-14

n       La incredulidad: Santiago 1:6-7:

n       No permanecer en Cristo y en Su Palabra: Juan 15:7

n       Falta de compasión: Proverbios 21:13

n       La hipocresía, el orgullo, la repetición sin sentido: Mateo 6:5; Job 35:12-13

n       No pedir según el testamento de Dios: 1 Juan 5:14

n       No pedir en nombre de Jesús: Juan 16:24

n       Estorbos demoníacos, satánicos: Daniel 10:10-13; Efesios 6:1

n       No buscando primero el Reino: Es sólo cuando usted busca el Reino de Dios en primer lugar que usted recibe la promesa de las otras cosas: Mateo 6:33

n       Dios tiene un propósito más alto al negar su petición: 2 corintios 12:8-9

n       Cuando usted no sabe orar como usted debería, la oración se impide. Por esto es importante permitir el Espíritu Santo orar a través de usted: Romanos 8:26

 

CUANDO NO ORAR

 

Es importante aprender a esperar en oración por la guía y dirección del Señor antes de actuar. Pero es igualmente importante saber cuando no orar. Cuando Dios lo llama a la acción, usted debe actuar – no continuar orando.

 

Por ejemplo, en las aguas amargas de Mara cuando Moisés clamó al Señor, Dios le mostró exactamente qué hacer para dulcificar las aguas. No había ninguna necesidad de esperar al Señor en más oración. Moisés debería actuar en lo que Dios había revelado. El mismo fue verdad de Josué cuando él oró sobre la terrible derrota de Israel en Hai. Dios reveló que había pecado entre las personas de Israel. Él realmente dijo a Josué...

 

“Levántate. ¿Por qué te postras así sobre tu rostro?... Israel ha pecado... Levántate, purifica al pueblo...” (Josué 7: 10, 12, y 13).

 

No era el tiempo para orar. Era tiempo para actuar en la dirección cedida en la oración. Algunas personas usan la oración como una excusa a evitar el envolvimiento y actuar en lo que Dios les ha dicho que hagan. Otros continúan orando cuando Dios ya ha contestado pero no les gustó la respuesta. Repase la historia de Balaam en Números 22. Note sobre todo los versículos 18-19. Balaam no tenía ningún derecho de ir a Dios con la misma materia pues Dios le habían prohibido claramente de hacer algo con Israel (vea versículo 12).

 

COMBINANDO LA ORACIÓN CON EL AYUNO

 

La oración es más aun poderosa cuando combinada con el ayuno. Ayuno, en la definición más simple, es abstenerse de comida.

 

TIPOS DE AYUNO:

 

Según la Biblia hay dos tipos de ayunos. El ayuno total es cuando usted no come o bebe en absoluto. Un ejemplo de esto se encuentra en Hechos 9:9. El ayuno parcial es cuando la dieta es restringida. Un ejemplo de esto está en Daniel 10:3.

 

EL AYUNO PÚBLICO Y PRIVADO:

 

Ayunar es un asunto personal entre un individuo y Dios. Debe ser hecho en privado y no se alardeará sobre él:

 

"Cuando ayunéis, no os hagáis los decaídos, como los hipócritas, que descuidan su apariencia para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lávate la cara, de modo que no muestres a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará” (Mateo 6:16-18).

 

Los líderes de la iglesia pueden hacer un llamado público a ayunar, y requerir que todos los hermanos ayunen:

 

“¡Tocad la corneta en Sion; pregonad ayuno! ¡Convocad a la asamblea!” (Joel 2:15).

 

LOS PROPÓSITOS DEL AYUNO

 

Hay propósitos espirituales definidos para el ayuno. Es importante que entendamos esto, debido a que el ayuno será inefectivo si lo hacemos por razones incorrectas.

 

Estudie cada una de las siguientes referencias acerca de los propósitos del ayuno. Estos revelan el gran poder del ayuno en la guerra espiritual. Usted ayuna:

 

n       Para humillarse: Salmos 35:13; 69:10

n       En arrepentimiento por el pecado: Joel 2:12

n       Para revelación: Daniel 9:2; 3:21-22

n       Para desatar las ligaduras de impiedad, levantar las cargas de opresión, dejar ir libres a los quebrantados y romper todo yugo: Isaías 58:6

n       Alimentar a los pobres, tanto física como espiritualmente: Isaías 58:7

n       Para ser oído por Dios: 2 Samuel 12:16, 22; Jonás 3:5,10

 

El ayuno no cambia a Dios, él cambia usted. Dios se relaciona con usted basándose en su relación con Él. Cuando usted cambia, se afecta la manera en que Dios trata con usted.

Usted ayuna no para cambiar a Dios, porque Dios no cambia. Pero el ayuno cambia la forma en que Él trata con usted. Lea el libro de Jonás (en la ciudad de Nínive) como ejemplo de esto.

 

DURACIÓN DEL AYUNO

 

La duración del ayuno depende de lo que Dios habla a su espíritu. Él puede conducirle a ayunar por un período de tiempo corto o largo. ¿Usted recuerda la historia de Esaú y Jacob? Originalmente, Jacob estaba cocinando comida para él mismo, pero se negó a sí mismo para obtener el derecho de primogenitura. ¡Cuanta mayor ventaja hubiera tenido Esaú si hubiera ayunado esa única comida!

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el versículo llave de memoria.

________________________________________

 

2. Mencione los dos principios discutidos en este capítulo que liberan el poder de Dios en las vidas de los creyentes.

________________________________________

 

3. ¿Cuáles son los tres niveles de oración discutidos en esta lección?

________________________________________

 

 

4. Haga una lista de los tipos de oración que están ilustrados en la oración modelo.

________________________________________

 

5. Haga una lista de los obstáculos a la oración discutidos en este capítulo.

________________________________________

 

6. Defina “oración”.

________________________________________

 


7.Defina “ayuno”.

________________________________________

 

8. ¿Cuáles son los dos tipos de ayuno?

_________________________________ y _____________________________

 

9. Resuma los propósitos del ayuno.

________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

 

1. Algunos referencias acerca de la oración:

 

Las Contestaciones a la Oración están Garantizadas:

 

Inmediatamente, algunas veces: Isaías 65:24; Daniel 9:21-23

Tardíamente, otras veces: Lucas 18:7

A veces, diferentes de nuestros deseos: 2 Corintios 12:8-9

Más allá de nuestras expectativas: Jeremías 33:3; Efesios 3:20

 

Recuerde: La oración en el jardín no cambió la voluntad de Dios, pero la voluntad de Dios se hizo evidente a través de ella (Hebreos 5:7-9).  Nuestras oraciones no han sido contestadas porque no han sido contestadas en la forma en que queremos. Lo que vemos como oraciones no contestadas sirven, muchas veces, a un propósito más alto.

 

2. El orar de acuerdo al patrón de la oración modelo fomenta actitudes apropiadas:

 

CUANDO ORAMOS...

DEMOSTRAMOS...

Padre nuestro que estás en los cielos

Una actitud de niño

Santificado sea Tu nombre

Una actitud respetuosa

Venga Tu reino

Una actitud expectante

Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra

Una actitud sumisa

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy

Una actitud confiada

Y perdónanos nuestras deudas

Una actitud de arrepentimiento

Como también nosotros perdonamos a nuestros deudores

Una actitud perdonadora

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal

Una actitud victoriosa

Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos

Una actitud de adoración

 

3. Lea Santiago 5:17-18. Este es un modelo de oración de poder y de fe debido a que:

 

n       Está basado en una promesa definida de Dios: 1 Reyes 18:1

n       Llena los requisitos de la condición de la promesa: 1 Reyes 18:2

n       El perseveró a pesar de los informes adversos: 1 Reyes 18:43

 

4. Estudie los siguientes ejemplos de oraciones poderosas registradas en la Biblia:

 

 

Génesis:

 

Comienzo de la historia de la oración: 4:26

Oración y progreso espiritual: 5:21-24

Oración y el altar: 12-13

Oración por un heredero: 15

Oración, el lenguaje de un lloro: 16

Oración y revelación: 17

Oración por una mala ciudad: 18-19

Oración después de haber caído en error: 20

Oración de obediencia: 22

Oración por una novia: 24

Oración por una esposa estéril: 25:19-23

Oración cambia las cosas: 26

Oración como un voto: 28

Oración acerca de un hermano equivocado: 32

Oración, la puesta en acción de un fuego escondido: 39-41; 45:5-8; 50:20, 24

Oración para bendición sobre las tribus: 48-49

 

Éxodo:

 

Oración expresada como un gemido: 1-2

Oración como un  diálogo: 3-4

Oración como un reclamo o queja: 5-7

Oración ligada con omnipotencia: 8-10

Oración como alabanza: 15

Oración en momentos de peligro: 17

Oración de los necesitados: 22:22-24

Oración para retardar un juicio merecido: 32

Primera oración de Moisés por Israel: 32:9-14

Segunda oración de Moisés: 32: 30-34

Tercera oración de Moisés 33:12-23

Oración y transfiguración: 34

 

Números:

 

Oración como bendición: 6:24-27

Oración para preservación y protección: 10:35-36

Oración para la remoción de juicio: 11:1-2

Oración por un corazón desalentado: 11:10-35

Oración de un hombre manso: 12

Oración para defender el honor divino: 14

Oración para acción divina en contra de la rebelión: 16

Oración para liberación de la muerte: 21

Oración y profecía: 23-24

Oración por un nuevo líder: 27

 


Deuteronomio:

 

La oración para una tarea privilegiada: 3:23-29

La oración a uno que es cercano: 4:7

La oración para la suspensión del juicio: 9:20,26-29

La oración como una bendición: 21:6-9

La oración como acción de gracias: 26

La oración como una canción: 32-33

 

Josué:

 

La oración como un desafío: 5:13-15

La oración que Dios no contesta: 7

La oración olvidada con resultados horribles: 9:14

Oración que produce un milagro: 10

 

Jueces:

 

Oración por dirección: 1

Oración en tiempo de guerra: 4-5

Oración por señales: 6

Oración en la calamidad: 10:10-16

Oración como un trato: 11:30-40

Oración para un futuro niño: 13

Oración ante la muerte: 16:28-31

Oración directamente contestada: 20:23-28

Oración para una tribu perdida: 21:2-3

 

1 Samuel:

 

Oración sin  palabras: 1

Oración, con perspectiva profética: 2:1-10

Oración en el santuario: 3

Oración por problemas nacionales: 7

Oración por un rey: 8

Oración como vindicación: 12

Oración de un rey angustiado: 14

Oración de un corazón afligido: 15:11

Oración como una pequeña voz silenciosa: 16:1-12

Oración como el secreto de valor: 17

Oración como pregunta: 23

Oración para oídos sordos: 28:7

Oración por restauración de un botín de guerra: 30

 

2 Samuel:

 

Oración acerca de la posesión: 2:1

Oración por señales de victoria: 5:19-25

Oración para bendecir la casa y el reino: 7:18-29

Oración por un niño enfermo: 12

Oración como pretensión: 5:7-9

Oración por entendimiento de la aflicción: 21:1-12

Oración como un salmo: 22

Oración como una confesión de orgullo: 24:10-17

 

1 Reyes:

 

Oración por un corazón sabio: 3

Oración de dedicación: 8:12-61

Oración por una mano marchita: 13:6

Oración por los cielos cerrados: 17

Oración para la resurrección de un hijo muerto: 17:20-24

Oración para el honor divino: 18:16-41

Oración por perseverancia: 18:45

Oración pidiendo la muerte: 19

 

2 Reyes:

 

Oración para un niño muerto: 4:32-37

Oración por visión: 6:13-17

Oración para la liberación de los enemigos desafiantes: 19

Oración para una vida más larga: 20:1-11

 

1 Crónicas:

 

Oración por prosperidad espiritual: 4:9-10

Oración como confianza: 5:20

Oración de temor: 13:12

Oración para el establecimiento de un pacto: 17:16-27

Oración contestada por el fuego: 21

Oración como un centinela: 23:30

Oración y ofrendas: 29:10-19

 

II Crónicas:

 

Oración en peligro nacional: 14:11

Oración y reforma: 15

Oración y apelación a la historia: 20:3-13

Oración de penitencia: 33:13

 

Esdras:

 

Oración de acción de gracias: 7:27-28

Oración y ayuno: 8:21-23

Oración y confesión: 9:5-10:4

 

Nehemías:

 

Oración nacida de la angustia: 1:4-11

Oración en estrecho aprieto: 2:4

Oración para la liberación del reproche: 4:1-6

Oración que triunfa sobre la ira: 4:7-9

Oración y restitución: 5

Oración contra la maña: 6:9-14

Oración y la Palabra: 8:1-13

Oración y la bondad de Dios: 9

Oración para ser recordado: 13:14,22,29,31

 

Job:

 

Oración por resignación: 1:20-22

Oración por piedad: 6:8-9; 7:17-21

Oración por justificación: 9

Oración contra la injusticia: 10

Oración para luz hacia la inmortalidad: 14:13-22

Oración y ganancia: 21:14-34

Oración y razón: 23

Oración contestada por un torbellino: 38

Oración como confesión: 40:3-5; 42:1-6

Oración como intercesión: 42:7-10

 

Salmos:

 

Oración nacida de la rebelión: 3

Oración de santidad: 4

Oración como vigila matutina: 5

Oración por la acción divina: 7

Oración de alabanza por la acción divina: 8

Oración por la preservación aquí y en la vida futura: 16

Oración de la cruz: 22

Oración por el cuidado del pastor: 23

Oración por la manifestación de la gloria divina: 24

Oración que asciende a Dios: 25

Oración de un corazón creyente: 27

Oración como un camafeo de Cristo: 31

Oración de un alma trágica: 32

Oración para protección contra los enemigos: 35

Oración en alabanza de bondad amorosa: 36

Oración de un peregrino: 39, 90, 91,

Oración y su realización: 40

Oración en dolor profundo: 41

Oración como una puerta de esperanza: 42-43

Oración por la ayuda divina: 44

Oración por un refugio: 46

Oración de un corazón quebrantado: 51

Oración en todo momento: 55

Oración de dolor: 57

Oración de confianza: 71

Oración por Dios mismo: 73

Oración de alabanza por la grandeza de Dios: 96

Oración por el escape de las pruebas: 102-103, 105,

Oración de recordación: 106

Oración por aquellos en peligros en el mar: 107

Oración por afinidad a la Escritura: 19, 119,

Oración por indagación del corazón: 139

 

Proverbios:

 

Libro que enfoca en las oraciones como el canal de sabiduría.

Eclesiastés:

 

Libro que discute la oración y el fatalismo.

 

Cantares:

Secretos de la oración.

 

Isaías:

 

La oración que Dios no oye: 1:15; 16:12

Oración y purificación: 6

Oración por una señal: 7:11

Oración de exaltación: 12

Oración de alabanza por los triunfos: 25

Oración por la paz: 26

Oración y confianza: 41

Oración y práctica: 55

Oración impopular a muchos: 59

Oración para la liberación del poder divino: 63-64

 

Jeremías:

 

Oración de confesión de incapacidad: 1

Oración de luto por la reincidencia: 2-3

Oración de queja: 4:10-31

Oración de lamento por rebelión: 5

Oración desde la prisión: 6

Oración prohibida: 7:16

Oración por justicia: 10:23-25

Oración de perplejidad: 12:1-4

Oración para alivio del pecado y sequedad: 14:7-22

Oración por venganza divina: 15:15-21

Oración por la confusión de los enemigos: 16:19-21; 17:13-18

Oración para el derrocamiento del consejo malo: 18:18-23

Oración de un corazón desesperado: 20:7-13

Oración de gratitud por la bondad divina: 32:16-25

Oración por un remanente creyente: 42

 

Lamentaciones:

 

Oración de dolor: 1:20-22

Oración por piedad: 2:19-22

Oración como queja: 3

Oración por los oprimimos: 5

 

Ezequiel:

 

Oración como la protesta: 4:14

Oración por preservación de un residuo: 9:8-11

El santuario de la oración: 11:13-16

 


Daniel:

 

Oración por interpretación: 2:17-18

Oración en desafío de un decreto: 6:10-15

Oración de confesión: 9

Oración y sus resultados espirituales: 10

Oración acerca de la brevedad de la vida: 12:8-13

Oseas:

 

Dios recurre a una nación del reincidente para orar la oración de arrepentimiento.

 

Joel:

 

Oración en emergencia: 1:19-20

Oración y lloro: 2:17

 

Amós:

 

Oración por tregua y perdón: 7:1-9

 

Jonás:

 

Oración de los marineros irreligiosos: 1:14-16

Oración de entre el Infierno: 2

Oración de una ciudad arrepentida: 3

Oración de un profeta disgustado: 4

 

Miqueas:

 

Oración de espera en el Señor para el cumplimiento de Su Palabra.

 

Habacuc:

 

Oración de queja y vindicación: 1:1-4,12-17

Oración de fe: 3

 

Malaquías:

 

Oración - Protesta uno: 1:2

Oración - Protesta dos: 1:6

Oración - Protesta tres: 1:7,13

Oración - Protesta cuatro: 2:17

Oración - Protesta cinco: 3:17

Oración - Protesta seis: 3:8

 

Mateo:

 

La oración y la necesidad de perdón: 5:22-26; 6:12,14-15

La oración e la hipocresía: 6:5-7

La oración como enseñada por Cristo: 6:8-13

La oración como especificada por Cristo: 7:7-11

La oración de un leproso: 8:1-4

La oración del centurión: 8:5-13

La oración en el peligro: 8:23-27

La oración de los endemoniados: 8:28-34

La oración de Jairo: 9:18-19

La oración de la mujer enferma: 9:20-22

La oración de dos hombres ciegos: 9:27-31

La oración por obreros: 9:37-39

La oración de gratitud de Cristo a Dios: 11:25-27

La oración en una montaña: 14:23

La oración de Pedro en el dolor: 14:28-30

La oración de la mujer cananea: 15:21-28

La oración por un hijo lunático: 17:14-21

La oración en unidad: 18:19-20

La oración en una parábola: 18:23-25

La oración por una posición privilegiada: 20:20-28

La oración para sanar de ceguedad: 20:29-34

La oración de fe: 21:18-22

La oración de pretensión: 23:14,25

La oración de responsabilidad: 25:20,22,24

La oración de una voluntad resignada: 26:26,36-46

La oración en el Calvario: 27:46,50

 

Marcos:

 

La oración de un demonio: 1:23-28,32-34

La oración - Hábitos de Cristo: 1:35; 6:41,46

La oración por el sordo y mudo: 7:31-37

La oración y ayuno: 2:18; 9:29

La oración del gobernante joven: 10:17-22

 

Lucas:

 

La oración de Zacarías: 1:8,13,67-80

La oración como culto: 1:46-55

La oración como adoración: 2:10-20,25-38

La oración en el bautismo: 3:21-22

La oración como escape de la popularidad: 5:16

La oración y los doce: 6:12-13,20,28

La oración y transfiguración: 9:28-29

La oración en la forma de parábola: 11:5-13

La oración del pródigo: 15:11-24,29-30

La oración de entre el Infierno: 16:22-31

La oración de diez leprosos: 17:12-19

La oración en la forma de parábola: 18:1-8

La oración del fariseo y del publicano: 18:9-14

La oración por la preservación de Pedro: 22:31-31

La oración de agonía: 22:39-46

La oración y la ascensión del Señor: 24:30,50-53

 

Juan:

 

La oración por el Espíritu: 4:9,15,19,28; 7:37-39; 14:16

La oración de un noble: 4:46-54

La oración por el Pan de Vida: 6:34

La oración por Confirmación: 11:40-42

La oración con un aspecto doble: 12:27-28

La oración como un privilegio: 14:13-15; 15:16; 16:23-26

La oración de todas las oraciones: 17

 

Hechos:

 

La oración en el aposento alto: 1:13-14

La oración por un sucesor: 1:15-26

La oración y culto: 2:42-47

La oración como una observancia: 3:1

La oración por intrepidez en el testimonio: 4:23-31

La oración y el ministerio de la Palabra: 6:4-7

La oración del primer mártir: 7:55-60

La oración por los Samaritanos y por un hechicero: 8:9-25

La oración de un convertido: 9:5-6,11

La oración para Dorcas: 9:36-43

La oración de Cornelio: 10:2-4,9,31

La oración por Pedro en la prisión: 12:5,12-17

La oración de ordenación: 13:2-3,43

La oración con ayuno: 13:2-3; 14:15,23,26

La oración junto al río: 16:13,16

La oración en un calabozo: 16:25,34

La oración de entrega: 20:36

La oración en un naufragio: 27:33,35

La oración para los heridos con fiebre: 28:8,15,28

 

Romanos:

 

La oración por una jornada próspera: 1:8-15

Oración inspirada por el Espíritu: 8:15,23,26-27

La oración por la causa de Israel: 10:1; 11:26

La oración como un ministerio constante: 12:12

La oración por mismo sentir: 15:5-6,30-33

La oración para la conquista de Satanás: 16:20,24-27

 

2 Corintios:

 

La oración como una bendición: 1:2-4

La oración para la remoción de un aguijón: 12:7-10

 

Efesios:

 

La oración y la posición del creyente: 1:1-11

La oración por percepción y poder: 1:15-20

La oración como acceso a Dios: 2:18; 3:12

La oración por la llenura interna: 3:13-21

La oración y el cántico interior: 5:19-20

La oración como reserva de un guerrero: 6:18-19

 

Filipenses:

 

La oración como petición por alegría: 1:2-7

La oración y paz de mente: 4:6-7,19-23

 

Colosenses:

 

La oración como alabanza por lealtad: 1:1-8

La oración para una bendición séptupla: 1:9-14

Oración de compañerismo: 4:2-4,12,17

1 Tesalonicenses:

 

La oración de recordación: 1:1-3

La oración por una visita de retorno: 3:9-13

Oración, alabanza y perfección: 5:17-18,23-24,28

 

2 Tesalonicenses:

 

Oración por el mérito del llamado: 1:3,11-12

Oración por consuelo y estabilidad: 2:13,16-17

Oración por la Palabra y protección: 3:1-5

 

2 Timoteo:

 

La oración por el ministerio de Timoteo: 1:2-7

La oración por la casa de Onesíforo: 1:6-18

La oración por los amigos falsos: 4:14-18

 

Hebreos:

 

La oración como alabanza por la creación: 1:10-12

La oración por misericordia y favor: 4:16

La oración y el ministerio de Cristo: 5:7-8; 7:24-25

La oración para que se complete la voluntad de Dios: 12:9,12,15

La oración por perfección: 13:20-21

 

Santiago:

 

La oración por sabiduría: 1:5-8,17

Oración que falla el blanco: 4:2-3

Oración que prevalece: 5:13-18

 

1 Pedro:

 

La oración de gratitud por la herencia: 1:3-4

La oración y la relación conyugal: 3:7-12

Oración y vigilancia: 4:7

Oración por estabilidad cristiana: 5:10-11

 

2 Pedro:

 

La oración por la multiplicación de gracia y paz: 1:2

 

3 Juan:

 

Oración por antecedentes de reputación: 1-4,12

Judas:

 

Oración en el Espíritu: 20

 

Apocalipsis:

 

La oración como alabanza al Cordero por la redención: 5:9

La oración como incienso dorado: 5:8; 8:3

La oración de la multitud de mártires: 6:10

La oración de la multitud de gentiles: 7:9-12

La oración de los ancianos: 11:15-19

La oración de Moisés: 15:3-4

La oración de los santos glorificados: 19:1-10

Oraciones finalizando la Biblia: 22:17,20

 

 


Capítulo Catorce

 

PRINCIPIO DE PODER OCHO:

EL PODER DE LA PALABRA

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar la fuente de la Palabra de Poder.

n       Definir las Palabras de Dios "rhema" y "logos".

n       Explicar cómo Jesús enfrentó el desafío de Satanás a través de la Palabra de poder.

n       Explicar su responsabilidad por la Palabra de poder de Dios.

n       Resumir los propósitos poderosos de la Palabra de Dios.

n       Explicar por qué sus propias palabras son importantes con respecto al poder espiritual.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La Biblia Santa es la Palabra escrita del verdadero y viviente Dios. Hay poder especial en estas palabras de Dios:

 

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”

(Hebreos 4:12).

 

“Así será mi palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para lo cual la envié” (Isaías 55:11).

 

Usted nunca recibirá la llenura del poder de Dios hasta que usted experimente el poder de Su Palabra.

 

LA FUENTE DE LA PALABRA

 

Dios es la fuente del poder y de Su Palabra escrita. Esto hace la Palabra de Dios poderosa:

 

“El Señor da la palabra, y una gran hueste de mujeres anuncia la buena nueva” (Salmos 68:11).

 

“Por esta razón, nosotros también damos gracias a Dios sin cesar; porque cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de parte nuestra, la aceptasteis, no como palabra de hombres, sino como lo que es de veras, la palabra de Dios quien obra en vosotros los que creéis” (1 Tesalonicenses 2:13).

 

Dios creó el mundo realmente por Su Palabra:

 

“Por la fe comprendemos que el universo fue constituido por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (Hebreos 11:3).

 

Dios creó los cielos por Su Palabra:

 

“Por la palabra de Jehovah fueron hechos los cielos; todo el ejército de ellos fue hecho por el soplo de su boca” (Salmos 33:6).

 

Dios continúa sustentando el mundo y todas las cosas como ellas son por el poder de Su Palabra:

 

“El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” (Hebreos 1:3).

 

"RHEMA" Y "LOGOS"

 

Hay dos palabras griegas diferentes usadas en la Biblia para la Palabra de Dios. Una de estas palabras griegas es "logos" y se refiere a la pronunciación total de Dios. Es la revelación completa de lo que Dios ha dicho.

 

La segunda palabra, "rhema," se refiere a una palabra específica de Dios que se aplica específicamente a una situación especial. La total “logos” revelación de la Palabra de Dios es poderosa, pero cuando Dios vivifica una palabra "rhema" de Su Palabra escrita, esto es especialmente poderoso. Cuando Dios vivifica una palabra "rhema", un versículo que usted antes ha leído muchas veces de repente asume un nuevo significado. Usted puede ver cómo ella se aplica a una situación específica que usted está enfrentando. La Palabra "rhema" le da la respuesta, revelación, o consuelo necesarios en el momento exacto.

 

LA TENTACIÓN DE JESÚS

 

Poder fue delegado a Jesucristo pero ese poder debe ser probado porque la fuerza aumenta bajo la presión. Una lucha mayor entre el poder de Jesús y el poder de Satanás luego sucedió en el ministerio terrenal de Cristo. Antes de proceder con esta lección, lea sobre este encuentro en Mateo 4:1-11; Marcos 1:12 - 13; y Lucas 4:1-13.

 

Primero, Satanás intentó conseguir que Jesús convertirse piedras en pan. El poder de Jesús que pronto convirtió el agua en vino ciertamente podría convertir las piedras en pan. Pero hacer esto en aquella situación sería actuar independientemente de Dios y usar Su poder para el beneficio personal.

 

Luego, Satanás intentó conseguir que Jesús lanzarse a si mismo de cima del templo abajo para demostrar Su poder. Él usó mal las Escrituras incluso para persuadirlo que volvía bien hacer esto.

 

En el tercer encuentro, Satanás tentó a Jesús con la apelación de poder mundano. Satanás dijo que él daría a Jesús todos los reinos del mundo si Él rindiera culto a Satanás.

 

En cada uno de éstos encuentros de poder, Jesús venció el desafío con la Palabra de Dios. Jesús citó las Escrituras aplicables a la situación inmediata. Él usó la Palabra "rhema" de Dios.

 

USANDO LA PALABRA DE PODER

 

No es bastante sólo saber que hay poder en la Palabra de Dios. Para hacerlo eficaz, esa Palabra debe aplicarse como Jesús hizo. Jesús aclaró que las palabras que Él habló no eran de Si mismo. Ellas eran las Palabras de Dios (Juan 3:34; 14:10,24; 17:8,14).

 

Jesús habló la Palabra de Dios con poder:

 

“Y se asombraban de su enseñanza, porque su palabra era con autoridad” (Lucas 4:32).

 

“Todos quedaron asombrados y hablaban entre sí diciendo: --¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?”

 (Lucas 4:36).

 

Jesús habló la Palabra a un hombre con una mano marchita y él fue sanado (Marcos 3:1-5). Él habló la Palabra a un leproso y él fue limpiado (Mateo 8:2-3). Él dijo...

 

n       "Levántate!” al hombre impotente en el estanque (Juan 5:8)

n       "Vea" a los ciegos (Lucas 7:21)

n       "Sale" a los demonios (Mateo 9:32-33)

n       "Oiga" a los sordos (Marcos 7:32-35)

n       "Ven fuera" al muerto (Juan 11:44)

 

Jesús sabía que había poder en la Palabra de Dios, pero Él también sabían que los hombres deben oír y deben responder a esa Palabra para que ella sea eficaz. Las palabras de Jesús, que eran las Palabras de Dios, eran tan poderosas que ellas operaban a la distancia. Jesús ni siquiera tenía que estar presente a la escena del problema. Un hombre que tenía un siervo enfermo dijo...

 

“Respondió el centurión y dijo: --Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo. Solamente di la palabra, y mi criado será sanado.

Entonces Jesús dijo al centurión: --Vé, y como creíste te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella hora” (Mateo 8:8,13).

 

Este hombre creyó en el poder de la Palabra de Dios. Él sabía que ella era tan poderosa que no era afectada por el tiempo, espacio, o cualquier otra limitación del hombre. Pero para hacerla eficaz en su propia vida y situación, él tenía que reivindicarla. Él debía aplicar la Palabra de Dios para recibir el beneficio de su poder.

 

La iglesia primitiva usó las palabras de poder de Dios. Pablo dijo:

 

“Ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4,5).

 

“Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y llegaré a conocer, ya no las palabras de aquellos inflados, sino su poder” (1 Corintios 4:19).

 

EL PODER DE LA PALABRA

 

Dios es el poder detrás de Su Palabra:

 

“Así será mi palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para lo cual la envié” (Isaías 55:11).

 

“... Has visto bien, porque yo vigilo sobre mi palabra para ponerla por obra” (Jeremías 1:12).

 

La Palabra de Dios da gran poder espiritual:

 

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

 

Dios honra Su Palabra y Su nombre sobre todas las cosas:

 

“Me postro hacia tu santo templo y doy gracias a tu nombre por tu misericordia y tu verdad, porque has engrandecido tu nombre y tu palabra sobre todas las cosas” (Salmos 138:2).

 

¿Cuáles son los propósitos poderosos que se logran por la Palabra de Dios? Estudie los versos siguientes. La Palabra de Dios:

 

n       Es aprovechable para enseñanza, reprensión, corrección, e instrucción: 2 Timoteo 3:16-17

n       Trae la creencia en el mensaje del Evangelio: Hechos 4:4

n       Limpia: Juan 15:3; Efesios 5:26

n       Trae la vida eterna, si nosotros oímos y creemos: Juan 5:24

n       Es la base para el juicio eterno: Juan 12:48

n       Se usa para expulsar los espíritus malignos: Mateo 8:16; Lucas 4:36

n       Es acompañado por las señales milagrosas y convence a las personas de la verdad del Evangelio: Marcos 16:20

n       Da convicción de salvación: 1 Juan 1:2-6

n       Trae la experiencia del nuevo nacimiento: 1 Pedro 1:23; Salmos 119:41

n       Produce el registro de la verdad del Evangelio: 1 Juan 5:7

n       Santifica al creyente: 1 Timoteo 4:5

n       Da esperanza: Salmos 130:5; 119:49,81

n       Trae la sanidad: Salmos 107:20

n       Nos guarda del camino del destructor: Salmos 17:4

n       Es espíritu y vida: Juan 6:63

n       Trae alegría y regocijo: Jeremías 15:16

n       Aumenta la fe: Romanos 10:17

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